Bloomberg Línea — ¿Jugará Neymar el Mundial? ¿Cuántos hat-tricks se marcarán durante el torneo? ¿Llorará Cristiano Ronaldo antes de retirarse de la Copa del Mundo? En plataformas como Polymarket, estas preguntas se han convertido en contratos que mueven dinero real y atraen a millones de usuarios dispuestos a apostar sobre el resultado de casi cualquier evento futuro, desde elecciones presidenciales hasta decisiones de bancos centrales.
Ver más: Oro, petróleo, café y cacao: los pronósticos de precios de Citi para el segundo semestre
Detrás de esos mercados se está formando una industria que Bloomberg Intelligence proyecta en cerca de US$300.000 millones de volumen negociado en 2026, frente a unos US$51.000 millones estimados para 2025.
En su escenario base, la actividad podría aproximarse a US$1 billón hacia 2030, impulsada por la expansión de plataformas como Polymarket y Kalshi, que han captado miles de millones de dólares y atraído la atención de inversionistas y operadores financieros.
Ese crecimiento, sin embargo, está encontrando resistencia. Mientras los mercados de predicción ganan escala y buscan consolidarse como una nueva categoría financiera, varios países de América Latina han comenzado a cuestionar si estas plataformas constituyen instrumentos de mercado o si, en la práctica, funcionan como apuestas sujetas a las mismas reglas que el juego online tradicional.

La discusión ya provocó bloqueos, acciones judiciales y llamados a reformas regulatorias en la región. Desde Colombia, donde se impulsaron medidas contra Polymarket, hasta Brasil y Argentina, la preocupación se concentra en una misma pregunta: ¿quién debe supervisar una actividad que permite obtener ganancias económicas a partir de eventos futuros e inciertos?
“La tendencia que observamos a nivel internacional no es prohibir la innovación, sino buscar la coherencia regulatoria”, dijo André Gelfi, director, consejero y cofundador del Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR). “Este será probablemente uno de los principales debates regulatorios en la industria de las apuestas y los juegos online en Latinoamérica en los próximos años”.
Un mercado que busca salir del nicho
Bloomberg Intelligence considera que la industria está entrando en una fase de expansión que podría transformar los mercados de predicción en una nueva clase de activos. El crecimiento proyectado equivale a un aumento cercano al 1.900% en cinco años y estaría impulsado por una base de usuarios que ya no se limita al ecosistema cripto.
→ Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día.
Los mercados de predicción funcionan mediante la compra y venta de contratos vinculados a eventos futuros, conocidos como event contracts. Cada contrato representa una probabilidad sobre un resultado específico y paga si el evento ocurre.
La firma sostiene que la adopción comienza a extenderse hacia corredores de bolsa, plataformas financieras e incluso potenciales participantes institucionales.
Más allá de las apuestas deportivas, la tesis de crecimiento apunta hacia contratos vinculados con elecciones, políticas públicas, regulación, inflación, empleo, decisiones de bancos centrales y criptomonedas.

Dentro de ese escenario, Bloomberg Intelligence identifica a Polymarket y Kalshi como los dos líderes del sector. Kalshi fue valorada en aproximadamente US$22.000 millones en una ronda de financiación realizada en mayo de 2026, frente a unos US$5.000 millones un año antes. Polymarket, por su parte, alcanzó una valoración cercana a US$15.000 millones.
Kalshi opera bajo supervisión de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos (CFTC) y se desarrolló dentro del sistema financiero regulado del país. Polymarket, en cambio, surgió en el ecosistema de las criptomonedas, utiliza infraestructura blockchain y cuenta con una base de usuarios global.
Las elecciones presidenciales estadounidenses de 2024 marcaron un punto de inflexión para la industria. Polymarket registró alrededor de US$3.700 millones en volumen negociado en contratos relacionados con esos comicios, mientras Kalshi recibió más de 500 millones de visitas durante el proceso electoral.
Ver más: Oxford Economics ve “agujeros fiscales” y advierte riesgos de deuda en Brasil, México y Colombia
Bloomberg Intelligence considera que la categoría con mayor potencial estructural son los contratos ligados a política y regulación. Según el informe, estos mercados podrían representar 27% del volumen total en 2030, equivalente a unos US$266.000 millones.
La tesis es relevante porque explica por qué la industria sigue creciendo incluso cuando enfrenta cuestionamientos sobre contratos como deportivos. Bloomberg Intelligence estima que cerca del 90% de la actividad actual de Kalshi proviene del deporte, pero sostiene que el crecimiento de largo plazo dependerá de categorías que no tienen equivalentes directos dentro de los mercados financieros tradicionales.
El choque regulatorio llega a América Latina
El avance de estas plataformas coincide con una reacción cada vez más visible de reguladores y asociaciones de juego en América Latina.

En Brasil, Gelfi, del IBJR, sostiene que el problema no radica en la innovación tecnológica sino en la diferencia de exigencias regulatorias entre operadores autorizados y plataformas que ofrecen productos similares sin licencia.
Para Gelfi, “si dos productos son semejantes desde el punto de vista económico y de la experiencia del consumidor, deben seguir reglas semejantes”. La posición refleja una preocupación compartida por parte de los operadores regulados, que están sujetos a requisitos de identificación de clientes, prevención de lavado de dinero, juego responsable y tributación.
En Brasil, el Gobierno decidió intervenir contra los mercados de predicción en abril de 2026 al considerar que plataformas como Polymarket y Kalshi estaban ofreciendo productos que, en la práctica, funcionaban como apuestas sobre resultados deportivos, políticos, electorales y otros eventos del mundo real.
Ver más: ¿Por qué las bolsas no suben más tras acuerdo entre EE.UU. e Irán? Deutsche Bank ve cuatro claves
Las autoridades bloquearon el acceso a al menos 27 plataformas y aprobaron nuevas reglas que limitan los contratos derivados únicamente a variables económicas y financieras, como tasas de interés, inflación o tipos de cambio.
Argentina llegó a conclusiones parecidas. La Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA) impulsó una investigación junto con la Fiscalía Especializada en Juegos de Azar para analizar la actividad de Polymarket dentro de la jurisdicción.
Desde la entidad, explican que “la clasificación de una plataforma no depende de su denominación comercial sino de su funcionamiento real”. El análisis se concentró en determinar si los usuarios asumían exposición económica sobre eventos futuros e inciertos con posibilidad de ganancia o pérdida, una característica que, según LOTBA, presenta similitudes con modalidades de apuestas ya reguladas.

La respuesta argentina incluyó órdenes de bloqueo contra la plataforma y una estrategia más amplia enfocada en medios de pago, monitoreo digital y supervisión de operadores no autorizados.
“Polymarket no cuenta con licencia local para operar como plataforma de juego o apuestas en la Ciudad de Buenos Aires, no se encuentra sometida a los controles regulatorios argentinos y no acredita el cumplimiento de los requisitos exigidos a los operadores autorizados de la jurisdicción”, dijeron desde la entidad.
Colombia adoptó una postura igualmente crítica. Marco Emilio Hincapié, presidente de Coljuegos, considera que “definitivamente los mercados de predicción son apuestas disfrazadas de analítica”.
Ver más: Así recomienda invertir UBS de cara al segundo semestre: acciones, bonos y más IA
El gremio que reúne a las plataformas de juego y azar argumenta que existe riesgo patrimonial, expectativa de premio y dependencia de un resultado incierto, elementos que forman parte de la definición legal de los juegos de suerte y azar en el país. También cuestiona el uso de criptomonedas y la posibilidad de que estos mercados influyan sobre procesos electorales o percepción pública.
Aunque Colombia promovió bloqueos contra este tipo de plataformas, y hoy en día oficialmente está bloqueado el acceso a Polymarket, Hincapié reconoce que las restricciones técnicas tienen limitaciones y que el debate terminará trasladándose hacia una eventual regulación específica.
México mantiene una visión menos confrontacional, aunque comparte varias de las preocupaciones observadas en otros mercados de la región.

Miguel Ángel Ochoa Sánchez, presidente ejecutivo de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA), considera que una plataforma de este tipo requeriría autorización para operar legalmente en el país si media una apuesta con dinero real.
Al mismo tiempo, advierte sobre riesgos relacionados con lavado de dinero, uso de información privilegiada e integridad de mercados, aunque reconoce que “los mercados predictivos llegaron para quedarse”.
Instrumento financiero o apuesta: el debate de fondo
La discusión en América Latina refleja una controversia más amplia que también se desarrolla en Estados Unidos.
Ver más: Oro, bitcoin y petróleo: mezcla de señales reviven el fantasma de las crisis de 1929 y 2008
Bloomberg Intelligence identifica la regulación como el principal riesgo para la industria y considera que la disputa central consiste en determinar si los contratos sobre eventos deben tratarse como instrumentos financieros o como apuestas sujetas a supervisión estatal.
La firma asigna una probabilidad cercana al 60% a que en, Estados Unudos, finalmente prevalezca la jurisdicción federal respaldada por la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), aunque advierte que el conflicto podría requerir una definición judicial de mayor alcance.
Polymarket rechaza la comparación directa con las casas de apuestas.

Un portavoz de la empresa le dijo a Bloomberg Línea que “Polymarket opera mercados de contratos de eventos entre pares, distintos de las casas de apuestas deportivas o los casinos”. También, argumenta que “los precios los fijan los participantes del mercado”, mientras la plataforma no establece cuotas ni asume exposición sobre los resultados.
Frente a las medidas adoptadas por distintos países latinoamericanos, la compañía asegura que “Polymarket se compromete a colaborar de forma constructiva con las autoridades pertinentes en cada jurisdicción” y afirma que busca promover innovación responsable, transparencia y protección del usuario.
La empresa también rechaza las críticas relacionadas con manipulación o un uso indebido de información. Incluso, el portavoz aseguró que “el proceso interno ha dado lugar a casi 100 denuncias de billeteras a las autoridades hasta la fecha”, dentro de un esquema de supervisión orientado a preservar la integridad del mercado.
Ver más: Dólar fuerte, petróleo y elecciones: las claves que moverán las monedas de América Latina
Kalshi también fue contactada para este artículo con el fin de conocer su posición frente al creciente escrutinio regulatorio en América Latina. La compañía no respondió a las preguntas enviadas.
Las preocupaciones regulatorias, sin embargo, van más allá del cumplimiento normativo. Bloomberg Intelligence advierte que algunos contratos podrían ser vulnerables a intentos de manipulación y señala que muchos inversionistas institucionales continúan percibiendo estos mercados como una forma de apuestas, un factor que todavía limita la entrada de capital institucional.
Las señales que emergen desde América Latina apuntan hacia una discusión sobre supervisión que hacia una prohibición definitiva. En Brasil, Gelfi, del IBJR, sostiene que algunos mercados de predicción presentan características muy próximas a las apuestas de cuota fija y, por ello, “deben seguir reglas semejantes”.

Las autoridades de Buenos Aires defienden una doble estrategia basada en la intervención frente a operadores sin licencia y en la adaptación de los marcos regulatorios para nuevas tecnologías. Desde LOTBA advierten que “la innovación no puede funcionar como vía para evitar controles públicos básicos cuando existe captación de exposición económica sobre eventos inciertos”.
La cuestión para una industria que Bloomberg Intelligence proyecta cerca del billón de dólares hacia 2030 ya no parece limitarse a si estos mercados podrán expandirse, sino bajo qué condiciones regulatorias lo harán en una región donde el debate apenas comienza.
Por ello, la evolución de la industria dependerá en gran medida de cómo se resuelva esa tensión. Mientras Bloomberg Intelligence proyecta que Polymarket podría alcanzar un volumen negociado cercano a US$296.000 millones en 2030 y Kalshi unos US$345.000 millones, los reguladores latinoamericanos avanzan hacia un marco donde la innovación tecnológica no implique excepciones frente a las exigencias de supervisión, trazabilidad y protección del consumidor.













