Bloomberg Línea — Las acciones estadounidenses cerraron el jueves con pérdidas pronunciadas, en una sesión marcada por la profundización de la rotación fuera de los valores tecnológicos, un deterioro inesperado de los datos laborales y una nueva ola de ventas en criptomonedas y metales preciosos que reforzó el tono de aversión al riesgo. El índice VIX, un indicador del temor en Wall Street, subió 17%.
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El retroceso se produjo luego de que los principales índices venían de operar cerca de máximos históricos, con las preocupaciones sobre las valuaciones vinculadas a la inteligencia artificial y la trayectoria de la economía estadounidense ganando peso entre los inversionistas.
El S&P 500 retrocedió cerca de 1,23% y borró las pérdidas de 2026, mientras que el Nasdaq 100 se encaminó a su mayor caída de tres jornadas desde abril, reflejando el castigo concentrado en acciones de crecimiento.
La presión vendedora se amplió respecto de sesiones previas y alcanzó a nueve de los once sectores del índice amplio, una señal de que el ajuste dejó de limitarse a nichos específicos del mercado. El Nasdaq Composite cedió 1,59% y el Dow Jones Industrial perdió 1,20%.

El epicentro de la corrección volvió a estar en el sector tecnológico, en particular en las compañías de software y aquellas más expuestas al ciclo de inversión en inteligencia artificial. Las acciones de Alphabet (GOOGL) profundizaron su caída tras la publicación de resultados, pese a haber superado las estimaciones de ingresos, luego de que el mercado reaccionara negativamente a un ambicioso plan de gasto en infraestructura y desarrollo de IA.
El movimiento se interpretó como una señal de que los inversionistas son cada vez más escépticos sobre el retorno de las fuertes inversiones necesarias para sostener la carrera tecnológica frente a competidores como Amazon (AMZN) y Microsoft (MSFT), que también han incrementado de forma significativa sus presupuestos de capital.
Este ajuste se vio agravado por señales de enfriamiento en el mercado laboral estadounidense. Las vacantes de empleo cayeron en diciembre a su nivel más bajo desde 2020, mientras que los despidos aumentaron y las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo superaron las previsiones.
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A ello se sumó un informe privado que mostró que las empresas anunciaron en enero el mayor número de recortes de personal desde 2009. Para varios estrategas, la combinación de datos laborales más débiles y valuaciones exigentes en tecnología está erosionando la narrativa de resiliencia económica que había sostenido a las acciones durante buena parte del último año.
La búsqueda de refugio se reflejó en el mercado de bonos del Tesoro, donde los precios subieron y los rendimientos a corto plazo descendieron a mínimos de casi un mes, en un contexto en el que los operadores asimilan la señal de cautela de la Reserva Federal respecto de futuros recortes de tasas.
En el universo de los criptoactivos, la liquidación fue particularmente severa. El bitcoin cayó más de 10% y perforó el umbral de los US$65.000, acumulando una pérdida cercana a la mitad de su valor desde los máximos de octubre.

La caída se extendió a ether y a acciones vinculadas a tesorerías de activos digitales, afectadas por el desarme de posiciones apalancadas, salidas de fondos cotizados y una contracción general de la liquidez. Los expertos del sector coincidieron en que las criptomonedas se están comportando más como activos de alto riesgo que como refugios, amplificando los movimientos cuando se intensifica la aversión al riesgo global.
Las materias primas tampoco ofrecieron contención. La plata sufrió una nueva ola de ventas y llegó a desplomarse cerca de 18%, en una corrección violenta tras un rally impulsado por flujos especulativos, especialmente desde China.
El oro también retrocedió, mientras que el petróleo cayó después de que Irán confirmara negociaciones con Estados Unidos, lo que alivió parcialmente los temores geopolíticos, aunque las preocupaciones por la demanda y el crecimiento económico limitaron cualquier recuperación sostenida.
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¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El dólar osciló entre ganancias y pérdidas a lo largo de la jornada, reflejando el ajuste de expectativas sobre la política monetaria de Estados Unidos, luego de que se conociera el debilitamiento del mercado laboral.
Según Chris Turner, estratega de ING, una corrección más profunda liderada por la renta variable estadounidense afectaría la actividad económica, forzaría un giro más agresivo de la política monetaria de la Reserva Federal y, en última instancia, terminaría debilitando al dólar.

No obstante, las monedas de América Latina se debilitaron en medio de una mayor sensación de aversión al riesgo. El peso argentino (USDARS) registró ganancias, pero el real brasileño (USDBRL), el peso chileno (USDCLP), el peso colombiano (USDCOP), el mexicano (USDMXN) y el sol peruano (USDPEN) cayeron.
En la región, han retrocedido las divisas levemente desde sus máximos recientes en un contexto de corrección de las acciones regionales y de un dólar algo más fuerte. BBVA destaca que el avance del billete verde ha sido insuficiente para alejar de forma significativa a las monedas latinoamericanas de sus niveles más firmes.
Las noticias corporativas del día:
- Hershey (HSY) presentó un pronóstico optimista para 2026, con ganancias ajustadas por acción entre US$8,20 y US$8,52, superando en hasta un 15% las estimaciones de Wall Street, impulsadas por un aumento de precios del 10% y el lanzamiento de nuevos productos. La compañía prevé un crecimiento de ventas entre 4% y 5%, por encima del 3,7% esperado, mientras que los costos por materias primas y aranceles disminuirán tras el primer trimestre.
- Shell (SHEL) registró una caída del 11% interanual en su beneficio neto ajustado del cuarto trimestre, alcanzando US$3.260 millones, por debajo de las estimaciones (US$3.510 millones), afectada por el descenso del precio del petróleo y pérdidas en su división de productos químicos. Aunque aumentó su producción un 2%, quedó rezagada frente a Exxon (XOM) y Chevron (CVX), y elevó su ratio de deuda a capital del 17,7% al 20,7%.

- Las acciones de Estée Lauder (EL) cayeron tras elevar sus previsiones de ganancias ajustadas para el año fiscal a un rango de US$2,05–US$2,25 por acción, aún por debajo del consenso del mercado. Aunque superó por poco las expectativas trimestrales, con repuntes en cuidado de la piel (La Mer, The Ordinary) y fragancias (Tom Ford, Le Labo), los inversores esperaban señales más firmes de recuperación.
- Revolut está ampliando su equipo de desarrollo corporativo en Londres para gestionar internamente ventas secundarias de acciones, evitando el uso de bancos de Wall Street como Morgan Stanley (MS), con quien trabajó en 2024. Esta estrategia le permitió alcanzar una valoración de US$75.000 millones en 2025 tras el exitoso “Project Athens”.
Esta historia se actualizó con el cierre de los mercados en Wall Street.













