Real y peso colombiano liderarían apreciaciones en Latinoamérica frente al dólar en 2026

Citi anticipa que en 2026 las monedas de la región enfrentarán presiones moderadas por un dólar más fuerte, con impactos diferenciados según tasas, elecciones y precios de materias primas, pero sin desbalances relevantes.

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Tasas de interés en Brasil, Chile y Colombia
06 de enero, 2026 | 05:27 AM

Bloomberg Línea — Los tipos de cambio en América Latina apuntan a un escenario de estabilidad en 2026, con mejores perspectivas para las monedas de aquellos países que mantengan diferenciales de tasas atractivos y ofrezcan señales de estabilidad macroeconómica.

UBS (UBS) recomienda concentrarse en países cuyos bancos centrales mantengan posiciones de política monetaria sólidas con relación a la Reserva Federal de Estados Unidos.

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Colombia, México y Brasil tienen tasas de referencia que proveen diferenciales notables versus el dólar estadounidense”, manifestó a este medio Alberto Rojas, estratega sénior de Mercados Emergentes en UBS Global Wealth Management.

En términos de retorno total –esto incluye apreciación del tipo de cambio e interés bancario– detalla que las monedas de estos tres países rindieron más del 20% en 2025.

Según Alberto Rojas, pensar que este tipo de retorno se pueda repetir en 2026 “es difícil”, dado que gran parte del movimiento en el tipo de cambio ya ocurrió y la Fed no tendría tanto espacio para reducir la tasa.

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“Además, tomemos en cuenta que México tiene en 2026 la renegociación del T-MEC, la cual puede agregar ruido al tipo de cambio, y que a Brasil se le avecina una elección presidencial compleja”, apuntó Rojas.

De cara al primer trimestre de este año, el real brasileño sería la moneda con mayor margen para avanzar si el contexto global es favorable.

“El real suele aparecer bien posicionado porque, incluso con recortes, puede seguir ofreciendo carry relevante y tiende a captar flujos cuando el apetito por riesgo mejora, aunque su recorrido depende en gran medida de que no se reabra la prima por dudas fiscales o por ruido político”, dijo Emanoelle Santos, analista de mercados de la plataforma global de inversiones XTB Latam.

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“Por descarte”, Alberto Rojas señala que Colombia es el país cuya trayectoria luce más despejada. “No solo pareciera que Colombia podría tener un cambio político pronegocios, sino que también es probable que BanRep tome una postura monetaria más restrictiva en los próximos meses”.

De hecho, el mercado ya está descontando la posibilidad de 200 puntos base de incrementos en Colombia durante el 2026.

“Habiendo dicho esto, y consciente de lo difícil de proyectar el tipo de cambio, nos parece que el peso colombiano es la moneda que se ve más interesante entrando el 2026″, consideró Rojas.

En todo caso, el peso colombiano podría alternar episodios de fortaleza con correcciones más abruptas, porque su desempeño termina más condicionado por la prima de riesgo local y por el canal de commodities, especialmente si el petróleo no acompaña.

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La moneda colombiana “puede rendir bien si cae el dólar y el petróleo ayuda, pero para liderar de manera más persistente necesita una prima de riesgo doméstica contenida y señales fiscales más claras”, señaló Emanoelle Santos, analista de XTB Latam.

Explicó que el peso mexicano también puede mantenerse firme por liquidez y por un marco macro relativamente consistente, pero su impulso alcista puede ser más acotado si el mercado sigue descontando que el diferencial de tasas se va cerrando.

Según Emanoelle Santos, el guaraní encaja mejor como moneda defensiva, “más apta para sostenerse que para encabezar una apreciación regional” en 2026, "por la estructura de mercado y la dinámica de flujos”.

Detalló que la moneda paraguaya, que tuvo un desempeño excepcional en el 2025, suele ser más un caso de estabilidad y baja volatilidad que de apreciaciones rápidas, en parte debido a su menor profundidad de mercado.

Un año de estabilidad

De cara al primer trimestre de 2026, entre el guaraní, el peso colombiano, el peso mexicano y real, la moneda brasileña "es la que luce con más argumentos para liderar avances si el entorno global acompaña".

Los tipos de cambio en Latinoamérica se perfilan para un año más de estabilidad, aunque hacia el segundo semestre se podría ver una mayor fortaleza del dólar.

Emanoelle Santos, analista de XTB Latam, dijo que si la Reserva Federal recorta tasas y el dólar pierde tracción, suele mejorar el flujo hacia los países emergentes.

Esto abre espacio para posibles apreciaciones de las monedas locales, aunque el beneficio es mayor en donde el carry no se “erosiona demasiado”.

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“También pesa la credibilidad de la política monetaria local, no solo por el nivel de la tasa, sino también por la capacidad del banco central de mantener expectativas de inflación ancladas mientras ajusta su postura”, apuntó Santos.

A eso se suma el componente fiscal y político, que en América Latina suele ser el factor que más rápido se traduce en prima de riesgo, sobre todo cuando el mercado percibe presión por gasto, financiamiento más caro o cambios de reglas.

Citi es más cauto

El peso colombiano es el caso más condicionado: puede rendir bien si cae el dólar y el petróleo ayuda, pero para liderar de manera más persistente necesita una prima de riesgo doméstica contenida y señales fiscales más claras.

El economista para México y América Latina de Citi Research (C), Felipe Juncal, expresó a Bloomberg Línea que desde el banco mantienen una visión “fuera del consenso del mercado”, pronosticando un fortalecimiento del dólar en 2026 hacia el segundo semestre.

Citi anticipa un fortalecimiento del dólar anta la postura actual de la Reserva Federal, “inclinada hacia una política monetaria más acomodaticia”, según el analista Felipe Juncal.

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Además, anticipa que Estados Unidos logrará evitar una recesión o un hard landing (aterrizaje brusco), con una actividad económica que repuntará gracias a una agenda política que priorizará el crecimiento antes de las elecciones de mitad de período, orientada a la desregulación y a las nuevas tecnologías.

En ese sentido, “este escenario podría implicar una ligera tendencia de depreciación para las monedas latinoamericanas en la segunda mitad de 2026”, dijo Felipe Juncal, economista para México y América Latina de Citi Research. “No obstante, esta tendencia sería relativamente estable en comparación con los niveles de finales de 2025″.

Considera que las monedas latinoamericanas están “valoradas de manera justa” en términos reales, con la excepción notable de Perú y Costa Rica, donde se observa una sobrevaluación relativa.

Riesgos para el peso colombiano y el real

Efectivo

Según Citi, el real brasileño y el peso colombiano podrían verse presionados en 2026 por un dólar más fuerte y por el mayor riesgo asociado al año electoral.

En particular, las elecciones presidenciales de este 2026 pondrían la política fiscal en el centro de atención, con posibles efectos sobre la moneda ante los ajustes y cambios que se propongan.

A esto se suma la caída esperada de los precios de las materias primas.

Respecto al peso mexicano, el menor diferencial de tasas entre México y Estados Unidos podría tener un peso importante en la tendencia de depreciación esperada hacia 2026.

Además, se anticipan episodios de cierta volatilidad asociados a la renegociación del TMEC y la política comercial en Norteamérica.

Si el dólar estadounidense se fortalece, Citi Research considera que las monedas latinoamericanas tienen un margen de amortiguación suficiente para absorber el impacto sin generar preocupaciones inmediatas sobre la inflación o las tasas de interés desde los niveles actuales.

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