Bloomberg Línea — Las acciones en Estados Unidos abren la jornada con ganancias, en un rebote que sigue a la fuerte corrección reciente y que encuentra respaldo en señales de una posible moderación del conflicto en Medio Oriente. El impulso se da en paralelo a un retroceso en los rendimientos de los bonos del Tesoro y a una estabilización parcial del petróleo, en un mercado que continúa reaccionando a titulares geopolíticos cambiantes.
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El S&P 500 avanza alrededor de 1,19% en las primeras operaciones, recuperando parte del terreno perdido en un mes que se perfila como el más débil desde 2022. El Nasdaq Composite gana 1,42% y el Dow Jones Industrial suma 1,16%.
La mejora se produce en un contexto en el que los inversionistas interpretan como positivo un reporte de The Wall Street Journal de que la administración de Donald Trump opte por reducir la intensidad de la campaña militar contra Irán, aun cuando la situación en el estrecho de Ormuz sigue sin resolverse. La percepción de un eventual alivio en las tensiones ha favorecido la toma de riesgo, aunque con cautela.
El comportamiento de los mercados refleja un delicado equilibrio entre optimismo y fragilidad. Mientras las acciones suben, el petróleo se mantiene volátil. El crudo WTI cotiza cerca de US$104 por barril y el Brent por debajo de US$108, luego de oscilar durante la jornada entre avances y retrocesos.

El ataque con drones de Irán a un buque petrolero kuwaití frente a Dubái volvió a poner de relieve los riesgos sobre la infraestructura energética, en una región clave que concentra cerca de una quinta parte del suministro mundial de crudo.
La disrupción en el estrecho de Ormuz ha sido el principal motor del alza en los precios energéticos. El petróleo acumula un incremento cercano a 50% en el último mes, lo que ya se traslada con fuerza a los consumidores.
En Estados Unidos, la gasolina supera los US$4 por galón por primera vez desde 2022, tras un aumento superior a US$1 desde el inicio del conflicto. Este encarecimiento se ha convertido en un factor central de presión inflacionaria y en un elemento de riesgo político, al erosionar la confianza del consumidor.
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En el mercado de renta fija, los bonos del Tesoro extienden su recuperación. El rendimiento a dos años desciende hacia 3,79%, mientras que la tasa a 10 años se ubica cerca de 4,31%, alejándose de los máximos recientes.
Este movimiento refleja un cambio en la narrativa del mercado, que empieza a ponderar con mayor peso los riesgos para el crecimiento global frente a las preocupaciones inflacionarias. La volatilidad del petróleo ha generado oscilaciones constantes entre ambos temores, alimentando un entorno típicamente asociado a la estanflación.
Las expectativas sobre la política monetaria se mantienen relativamente estables. Los operadores anticipan que la Reserva Federal mantendrá las tasas en un rango entre 3,5% y 3,75% durante el año, mientras evalúa el impacto del conflicto. Los comentarios de ayer de Jerome Powell sugieren que las expectativas de inflación de largo plazo permanecen contenidas, lo que da margen a una postura de espera.
En otros activos, el oro se fortalece y cotiza cerca de US$4.570 la onza, beneficiado por la caída de los rendimientos reales y su rol como refugio. Sin embargo, el metal precioso se encamina a cerrar el mes con una caída superior a 13%, reflejo de la fuerte liquidación previa.
El impacto del conflicto también se extiende a otras materias primas. El aluminio supera los US$3.500 por tonelada y se encamina a su mayor alza mensual desde 2018, impulsado por interrupciones en la producción en el Golfo Pérsico. En contraste, otros metales industriales muestran debilidad, en línea con las preocupaciones sobre el crecimiento.
A nivel global, los mercados emergentes continúan bajo presión. El índice MSCI de estas economías ha borrado sus ganancias del año, afectado por el encarecimiento de la energía, la fortaleza previa del dólar y la desaceleración de la actividad. La corrección ha sido especialmente marcada en Asia, donde las acciones tecnológicas lideran las caídas.
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En Europa, la inflación repuntó a 2,5% anual en marzo, el nivel más alto en más de un año, impulsada por el costo de la energía. Este dato refuerza las expectativas de que el Banco Central Europeo suba las tasas en varias ocasiones durante el año, en un intento por evitar un desanclaje de las expectativas inflacionarias.
El trasfondo sigue dominado por la evolución del conflicto en Medio Oriente. Aunque han surgido indicios de una posible salida diplomática, los ataques continúan y el estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado, afectando el flujo de petróleo, gas y otros insumos clave.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El dólar va camino a cerrar marzo con su mejor desempeño desde octubre de 2024. El índice Bloomberg Dollar Spot avanza cerca de 3% en el mes, apoyado tanto por estos flujos defensivos como por la posición de Estados Unidos como principal productor mundial de petróleo, en medio de un repunte de los precios energéticos.
La disrupción en los mercados de energía, en particular el cierre del estrecho de Ormuz, evidenció la dependencia de Europa y Japón de las importaciones de crudo y gas, lo que impulsó a los inversionistas a reconfigurar rápidamente sus posiciones.

El cambio de narrativa también ha llevado a bancos de Wall Street, como JPMorgan (JPM) y Goldman Sachs (GS), a reconsiderar su visión sobre la divisa estadounidense, tras iniciar el año con perspectivas negativas. Sin embargo, la volatilidad diaria asociada a la evolución del conflicto y al sentimiento de riesgo global dificulta la actualización de proyecciones.
En medio de ese contexto, las monedas de América Latina avanzan durante el martes. El peso chileno (USDCLP), el mexicano (USDMXN) y el argentino (USDARS) ganan, al igual que el real brasileño (USDBRL) y el peso colombiano (USDCOP).
Las noticias corporativas del día:
- Unilever (UL) acordó combinar su negocio de alimentos con McCormick & Co. en una operación valorada en US$44.800 millones, donde McCormick (MKC) pagará US$15.700 millones en efectivo y US$29.100 millones en acciones, dejando a Unilever y sus accionistas con el 65% de la nueva entidad. La transacción, estructurada como un Reverse Morris Trust libre de impuestos, redefine la estrategia de ambas compañías: Unilever se enfocará en belleza, cuidado personal y bienestar, mientras McCormick escala para competir globalmente en alimentos envasados.
- Huawei Technologies registró un crecimiento de ingresos de solo 2,2% en 2025 hasta US$126.000 millones, muy por debajo del 22% del año previo, afectado por el repunte de Apple (AAPL) con el iPhone 17 en China y el aumento de competidores locales en chips de inteligencia artificial como Cambricon Technologies, Alibaba Group (BABA) y Baidu.

- Nike (NKE) enfrenta crecientes desafíos con su marca Converse, cuyas ventas se encaminan a mínimos de 15 años con una caída estimada del 26% interanual, mientras surge el interés preliminar de Authentic Brands como potencial comprador, aunque sin negociaciones formales hasta ahora. La debilidad de Converse, que representa menos del 3% de los ingresos trimestrales de Nike, ha lastrado la estrategia de recuperación del CEO, Elliott Hill.
- CoreWeave (CRWV) recaudó US$8.500 millones mediante un préstamo respaldado por chips y contratos con Meta Platforms (META), en lo que se convierte en la mayor operación de deuda de este tipo, destinada a expandir su infraestructura de computación en la nube para inteligencia artificial. El financiamiento está respaldado por contratos valorados en al menos US$19.000 millones, lo que permitió obtener calificación grado de inversión y reducir significativamente el costo de financiamiento.













