El vínculo político y simbólico de Daniel Ortega y Rosario Murillo con Irán podría costarle caro a Nicaragua, tras el anuncio de Trump de imponer un arancel del 25% a los países que mantengan relaciones comerciales con la República Islámica.
El Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo temen ser víctimas de un efecto dominó, de acuerdo con el Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica.
El anuncio oficial coincidió con los 19 años de Daniel Ortega en el poder y se produjo un día después de que EE.UU. comparara a Nicaragua con Venezuela por la situación de los presos políticos.
El Departamento de Estado informó sobre medidas contra personas vinculadas a compañías que habrían facilitado el tránsito irregular de migrantes a través de Nicaragua.
Mientras EE.UU. evalúa nuevos aranceles o incluso expulsarlo del CAFTA-DR, Nicaragua impulsa una ley que refuerza su alianza con China a través de las Zonas Económicas Especiales de la Franja y la Ruta.
Nicaragua, quinta fuente de carne congelada para EE.UU., enfrenta un escenario incierto tras la propuesta de aranceles del 100% por parte de Washington.
La USTR afirma que “los abusos de Nicaragua en materia de derechos laborales, derechos humanos y libertades fundamentales” suponen una carga para el comercio estadounidense.
Más de 132.000 trabajadores recibirán un aumento directo del 4%, mientras que 55.500 empleados con los salarios más bajos obtendrán un ajuste adicional del 3,98%.
Nicaragua busca nuevos socios fuera del eje occidental, mientras la Unión Europea endurece sanciones a los copresidentes y Estados Unidos advierte sobre riesgo de invertir en el país centroamericano.
Mauricio Alonso Petri fue detenido en una redada junto a su hijo y otras seis personas; tras más de un mes incomunicado, su muerte fue confirmada el 25 de agosto.
“Después de desnacionalizarlos, buscan su muerte civil”, denunciaron ante la CIDH representantes de la sociedad civil sobre la represión del régimen de Ortega y Murillo.
Los diputados sandinistas aprobaron el acuerdo entre Managua y Moscú “sobre la protección recíproca de los ciudadanos contra los abusos en el ámbito de la justicia internacional”.
En los primeros seis meses de 2025, EE.UU. deportó a más de 2.180 migrantes nicaragüenses indocumentados en 19 vuelos, incluyendo uno que aterrizó en Managua el domingo.