La divisa peruana alcanza su nivel más alta desde febrero mientras los inversionistas evalúan el resultado de la segunda vuelta y las perspectivas económicas del próximo gobierno.
El sol peruano cerró 2025 entre las monedas más fuertes de la región, apoyado en el superávit comercial, la debilidad global del dólar y sólidos fundamentos macroeconómicos.
Este fortalecimiento del dólar no sería abrupto, sino más bien un proceso de apreciación gradual, consistente con episodios anteriores en los que el dólar recupera terreno después de periodos de debilidad.
El Gobierno dice que la actualización remunerativa forma parte de una política destinada a fortalecer la Carrera Pública Magisterial y reconocer el rol del docente en la formación de las nuevas generaciones.
En lo corrido del año, el índice DXY refleja la debilidad global del dólar al retroceder un -8,01%. Sin embargo, octubre deja un balance mixto para esta moneda en Latinoamérica.
El sol se apreció en medio del alza de commodities y señales de inflación moderada, mientras el mercado anticipa que el banco central mantendrá su tasa.
En lo corrido del año, el sol peruano se ha situado entre las monedas más estables de Latinoamérica, pero afronta riesgos por cuenta de las elecciones.
El economista jefe de BBVA Research en Perú, Hugo Perea, reveló sus proyecciones para el precio del dólar en el país, la inflación y las tasas de interés.
De cara a las elecciones presidenciales del 12 de abril de 2026 en Perú, los analistas evalúan la resiliencia de la economía frente a la incertidumbre política y revisan cómo podría afectar el precio del dólar y otros indicadores financieros clave.
La primera mitad del año fue volátil para el precio del dólar, a raíz de las políticas adoptadas por la Administración de Donald Trump, la guerra comercial, las dudas sobre las tasas de interés y la tensión en Medio Oriente.
La tensión en Medio Oriente ha generado incertidumbre en los mercados a pesar del cese al fuego y el dólar se ha visto impactado en medio de este contexto.
Analistas de Citi, BBVA y Credicorp prevén estabilidad cambiaria en Latinoamérica por la debilidad global del dólar, aunque advierten volatilidad en monedas como el peso colombiano y el real brasileño por riesgos fiscales y políticos.