El lastre provino de los activos financieros de la empresa, cuyo rendimiento fue inferior al esperado debido a las fluctuaciones cambiarias y a una menor exposición a sectores de alto crecimiento.
Así lo revela el estudio Trends in Philanthropy 2026, concluido por UBS a partir de entrevistas con clientes y de las conclusiones del informe Global Family Office Report 2025, al que Bloomberg Línea accedió en primicia.
Una entidad operativa de la firma de inversión homónima del fundador de Bridgewater Associates tenía alrededor de US$503 millones invertidos en el mercado de valores de la economía más grande del mundo a fines de año.
Las family offices en Latinoamérica priorizan la estabilidad y la preservación del capital, con mayor peso en renta fija, ante la volatilidad macro y regulatoria, mientras buscan oportunidades de crecimiento selectivo, según JPMorgan.
De las quinientas personas más ricas del planeta, al menos un 20% tiene hoy una oficina familiar que ayuda a proteger su patrimonio y gestionar sus finanzas.
El banco digital, que tiene a JPMorgan como socio, ha triplicado los recursos de las family offices desde mayo, en una demanda que surgió de forma orgánica de los propios clientes, según ha declarado Igor Rongel, director de inversiones y banca privada, a Bloomberg Línea.
El auge de los conflictos globales ha impulsado a las oficinas familiares de grandes fortunas a invertir en startups de defensa y tecnología militar, atraídas por retornos millonarios.
Los family offices de Latinoamérica no deben tomar decisiones abruptas en la incertidumbre derivada por la guerra arancelaria y el rumbo de las tasas, advierte Citi.
Las compañías familiares generan más del 70% del PIB global y han mostrado un exceso de rentabilidad de un dígito alto frente a las acciones mundiales cada año desde 2000.