La posible compra valoraría a la empresa en alrededor de US$3.000 millones, y se produce después de que Grindr informara de los resultados del segundo trimestre que no cumplieron con las expectativas sobre ingresos y ganancias ajustadas.
Los empleados afirmaron que la reciente oleada de ataques políticos contra las personas LGBTQ y las rondas de despidos en la industria tecnológica dieron urgencia a su campaña