La ofensiva de la administración de Donald Trump contra la dirigencia cubana, con sanciones, acusaciones y presión diplomática, reabre el debate sobre un posible punto de inflexión político en la isla.
El jefe de la diplomacia les habló directamente y en español a los cubanos este miércoles, en medio de la creciente presión de la administración Trump al Gobierno Díaz-Canel.
Estados Unidos ha aumentado la presión sobre la isla, ampliando sanciones que permiten perseguir a extranjeros y entidades que hagan negocios con funcionarios o entidades cubanas sancionadas.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó a Washington de intentar fabricar un pretexto para derrocar al Gobierno de La Habana.
El Gobierno chino manifestó su compromiso con la isla en la “salvaguardia de su soberanía” tras los más recientes comentarios de Donald Trump sobre el denominado bloqueo energético.
“Cuba estará encantada de dar la bienvenida a las empresas estadounidenses que deseen venir y participar”, afirmó el presidente Miguel Díaz-Canel en una entrevista con NBC.