Bloomberg — Según un nuevo estudio de una empresa de seguridad, una herramienta de espionaje digital desarrollada en China se ha convertido en una tecnología de vigilancia más integral que se utiliza en más de 13 países.
La empresa de ciberseguridad Arctic Wolf Networks Inc. afirmó el miércoles que había detectado una plataforma de software malicioso, denominada LightSpy, que permite a los usuarios pagar a la empresa para que robe la información personal de las víctimas, incluidos datos de ubicación muy precisos, grabaciones de audio, historiales de chat, grabaciones de cámara, vídeo y pantalla, entre otros. Según Arctic Wolf, esta tecnología también es capaz de borrar por completo el dispositivo personal de una persona.
Según los investigadores, la plataforma cuenta con niveles de precios, infraestructura de facturación y una imagen de marca propia. La herramienta también incluye un entorno de demostración para posibles compradores, según indicaron los investigadores.
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La identidad de los operadores de LightSpy no estaba clara. Arctic Wolf afirmó que la herramienta estaba “vinculada a actores estatales chinos”. La empresa indicó que estaba manteniendo conversaciones con el Departamento de Seguridad Nacional al respecto y que compartiría sus hallazgos con el FBI.
La Embajada de China en Washington no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
“A medida que estas capacidades proliferan, aumenta la posibilidad de que se extiendan herramientas de vigilancia sofisticadas y se utilicen para vigilar, intimidar o reprimir las voces de la oposición”, afirmó Justin Moore, director de investigación de inteligencia sobre amenazas en Arctic Wolf.
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“El reto ahora ya no consiste únicamente en defenderse de los actores estatales, sino también de un ecosistema cada vez mayor de organizaciones, ciberdelincuentes y gobiernos con acceso a capacidades similares”.
A medida que se expande el mercado mundial del software espía, este crecimiento marca el inicio de una nueva demanda de tecnología de vigilancia, según señalaron los investigadores. Empresas privadas como NSO Group están proporcionando a sus clientes software espía capaz de vigilar teléfonos inteligentes.
“LightSpy refleja un cambio más amplio en el mercado del software espía, ya que la vigilancia se está convirtiendo en un producto, y no solo en una operación puntual o un programa malicioso. Cuando las capacidades avanzadas de espionaje pueden empaquetarse, venderse y reutilizarse, el número de actores malintencionados capaces de llevar a cabo una vigilancia sofisticada crece de forma espectacular”, afirmó Moore.
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Los especialistas en ciberseguridad lograron localizar a un operador de LightSpy afincado en China cuando este utilizó la infraestructura de facturación para pedir pollo frito en Kentucky Fried Chicken, dejando accidentalmente su nombre real y la dirección de su oficina en el código hace cuatro años.
Clientes de toda China, entre los que se incluyen empresas, organismos gubernamentales, organizaciones militares e instituciones educativas, utilizan LightSpy, según ha señalado la empresa de ciberseguridad.
LightSpy lleva años existiendo de una forma u otra. Su infraestructura se ha expandido desde China continental a otros países. La organización cuenta actualmente con 117 servidores y opera software malicioso instalado en routers de red, lo que permite a los piratas informáticos interceptar y retransmitir datos en Europa y África.
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