Panamá

Autoridad Marítima de Panamá defiende sus avances contra la pesca ilegal

Según la Unión Europea el personal que vigila la pesca ilegal no es suficiente en comparación con el tamaño de la flota del líder en abanderamiento de naves.

Pesqueros franceses
16 de septiembre, 2022 | 05:27 AM
Tiempo de lectura: 4 minutos

La Unión Europea describió de “muy seria” la situación de Panamá, país al que ha pre-identificado con tarjeta amarilla por no hacer los esfuerzos suficientes para erradicar la pesca ilegal. Una de las falencias, a juicio de la UE, es que la cantidad de funcionarios que deben vigilar esta actividad no es acorde al tamaño de la flota. La Autoridad Marítima de Panamá (AMP) defendió sus controles.

La queja de la Comisión Europea (CE) fue expuesta en un informe exclusivo al que tuvo acceso Bloomberg Línea. En este documento entregado a las autoridades panameñas el pasado mes de julio se expone que a Panamá “le queda mucho por hacer” en la lucha contra esta actividad, para así evitar una sanción o tarjeta roja por parte del viejo continente lo que implicaría el embargo de las exportaciones pesqueras de la nación canalera a su segundo mayor mercado.

Para avanzar en las recomendaciones de la UE que le impuso la tarjeta amarilla a la nación canalera desde 2019 – por segunda vez- el Estado panameño ha creado una comisión interinstitucional, pero la labor fundamental la llevan dos instituciones, la Autoridad de los Recursos Acuáticos (Arap) y la AMP.

PUBLICIDAD

Bloomberg Línea le consultó a ambas entidades por la cantidad de supervisores de la flota. Por un lado, la Arap es la que otorga las licencias de pesca y por el otro, la AMP las patentes de navegación a los 8 mil 653 barcos que portan la bandera panameña.

La Arap contestó que no tenía el dato a mano y prometió averiguar, pero finalmente no precisó el detalle luego de semanas de efectuar la consulta. La AMP, por su parte, resaltó avances tecnológicos y de personal en esta materia.

Por ejemplo, se ha añadido un departamento de control y monitoreo, una sección de pesca y otro de cumplimiento internacional. “Todos estos son elementos que se han introducido en nuestra operatividad para continuar nuestra batalla en desalentar la pesca ilegal no declarada y no reglamentada”, respondió Rafael Cigarruista, Director General de Marina Mercante de la AMP.

PUBLICIDAD
Fachada de la AMP, en Panamádfd

A su vez, informó que a esas secciones se les ha provisto de equipos tecnológicos, “para generar mejores controles y resultados en cuanto al cumplimiento de la flota”.

A lo interno de la AMP se ha creado una sección de pesca en el departamento de registro de buques donde hay 4 personas más dedicadas únicamente al tema de control de naves pesqueras y de apoyo a la pesca. Se ha reforzado el área de de consultas legales para cubrir el tema de sanciones, y formalidades legales con los agentes residentes y propietarios de las naves.

“Son casi 30 personas a las que se les ha involucrado en esta actividad, se les está capacitando y se están generando todas las competencias necesarias”, detalló Cigarruista.

Para vigilar mejor la flota se han generado polígonos de seguimiento para las distintas organizaciones regionales de ordenación pesquera (Orop), se han incluido alarmas para detectar la baja de velocidad de los barcos (lo que implica sospecha de pesca ilegal), alertas de ingreso a los polígonos, se le da seguimiento a los cursos de las naves, y a las embarcaciones que dejan de reportar la señal de los sistemas satelitales.

“Se ha reforzado el seguimiento a naves refrigeradas, de abastecimiento, y tanqueras. Todas estas naves pueden en un momento determinado estar prestando servicio de apoyo a la pesca, y no aplican por una licencia de pesca. Todo esto se ha estado trabajando y hemos ido mostrando resultados positivos. De hecho, así lo vieron los auditores en la última visita, y lo reconocen como mejoras”, explicó Cigarruista.

Precisamente, una pasada investigación de este medio reveló como las embarcaciones refrigeradas, conocidas como reefers, sirven como herramienta para la pesca ilegal. Se trata de barcos de empresas extranjeras, que no navegan en la región latinoamericana, pero que usan la bandera panameña.

PUBLICIDAD

“Hemos continuado con la depuración del registro, de hecho, se han cancelado un numero plural de naves de pesca y de apoyo a la pesca. Tema que ha sido reconocido y bien visto por la comunidad europea, y sus auditores”, argumentó la AMP.

En otros aspectos, respecto a las “lagunas” que relata la CE en el seguimiento de las naves por parte de la Arap y la AMP a la flota de larga distancia, y los cuestionamientos de la solidez de las inspecciones de las embarcaciones extranjeras al acceder a los puertos panameños, la AMP respondió que desde el 5 de diciembre de 2019 se firmó un acuerdo de cooperación en este sentido.

Con este documento se alinearon procedimientos, se generan bases de datos para aceptar naves pesqueras y su abanderamiento. Además de la no objeción de la Arap para que la nave sea aceptada en el registro panameño, la AMP también practica la debida diligencia, se informó.

PUBLICIDAD

A raíz de ese control “se desprenden medidas que van desde la suspensión de la licencia de pesca, suspensión de la patente de navegación, prohibición de navegación y zarpe, hasta reportar a la nave a la interpol cuando es evidente que las naves han cometido una infracción, y no atienden nuestras instrucciones. Nosotros estamos actuando en conjunto, y por todos los medios disponibles tomando acciones en contra de estos infractores, y desalentando la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada” acotó Cigarruista.

Rafael Cigarruista, Director General de Marina Mercante de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP)dfd

En una reciente investigación periodística efectuada entre Bloomberg Línea y Mongabay se evidenció que la AMP con el respaldo de la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai) negó información de los busques sancionados, así como el tipo de inspecciones practicadas.

Según expertos consultados esta negativa de entregar información dificulta detectar conductas ilícitas que arriesguen la salud de los océanos.

PUBLICIDAD