Buenos Aires — El crecimiento de Vaca Muerta reflotó la necesidad de un proyecto que lleva años sobre la mesa: mejorar la conexión ferroviaria con la cuenca neuquina para transportar a gran escala la arena, los equipos y otros insumos que demanda la actividad petrolera.
La magnitud del desafío creció junto con la producción. La industria proyecta para este año una demanda superior a 6 millones de toneladas de arena para fractura, mientras que para 2027 podría acercarse a los 8 millones. Y buena parte de ese volumen debe recorrer más de 1.000 kilómetros para llegar a los pozos.
En ese escenario vuelve a cobrar relevancia el corredor ferroviario que conecta Bahía Blanca con Neuquén. Las estimaciones que circulan en el sector apuntan a que las inversiones permitirían llevar la capacidad de transporte desde menos de 100.000 toneladas anuales hasta al menos 6 millones, lo que implicaría multiplicarla unas 60 veces.
El antecedente de inversión da una dimensión de la obra necesaria. El proyecto original del Tren Norpatagónico, pensado para conectar Bahía Blanca con Añelo mediante la renovación y mejora de vías existentes y la construcción de nuevos tramos, había sido estimado en torno a US$500 millones.
| Vaca Muerta: los números detrás del cuello de botella ferroviario | |
|---|---|
| Capacidad ferroviaria actual hacia la zona | Menos de 100.000 toneladas/año |
| Capacidad potencial estimada | Al menos 6 millones de toneladas/año |
| Cuánto podría multiplicarse la carga | Más de 60 veces |
| Inversión estimada en el proyecto original | US$500 millones* |
| Demanda de arena para fracking en 2026 | Más de 6 millones de toneladas |
| Demanda proyectada de arena | Cerca de 8 millones de toneladas |
| Arena que llega desde Entre Ríos y norte bonaerense | Cerca del 75% |
| Distancia que recorre buena parte de la arena | Más de 1.000 km |
| Producción de arena de Río Negro en 2025 | 1,5 millones de toneladas |
| Caída anual de la arena de Río Negro | 42,6% |
| *La cifra de US$500 millones corresponde a las estimaciones del proyecto original del Tren Norpatagónico y no constituye un presupuesto actualizado. | |
La discusión vuelve a cobrar actualidad mientras el Gobierno redefine el futuro de los corredores ferroviarios de cargas que pueden resultar estratégicos para abastecer Vaca Muerta.
En el caso de FerroExpreso Pampeano (FEPSA), el Gobierno extendió la continuidad de la operación hasta el 30 de abril de 2027 o hasta que se concrete una nueva contratación. La compañía opera el corredor Rosario-Bahía Blanca, una conexión importante para acercar cargas desde la zona central del país hacia uno de los principales nodos logísticos vinculados con la cuenca neuquina.
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En paralelo, para la red actualmente operada por Ferrosur Roca, que conecta Bahía Blanca con Neuquén y llega hasta Challacó, la Secretaría de Transporte resolvió avanzar con un nuevo procedimiento de contratación. El propio Gobierno reconoció que el corredor requiere inversiones significativas ante el crecimiento esperado del transporte de “arena, equipos e insumos” y planteó como objetivo convertir al ferrocarril en “eje estructural de la matriz logística asociada al desarrollo del nodo Vaca Muerta”.
Arena para Vaca Muerta: el cuello de botella que vuelve clave al ferrocarril
El problema se volvió más urgente por un cambio en la forma en que las petroleras se abastecen de arena, uno de los insumos fundamentales para realizar las fracturas hidráulicas.
Actualmente, alrededor del 75% de la arena utilizada en Vaca Muerta proviene de Entre Ríos -principalmente de Ibicuy- y del norte de la provincia de Buenos Aires, según datos publicados por Diario Río Negro. La distancia obliga a sostener una enorme operación logística por carretera: más de 4.000 camiones al mes transportan actualmente arena hacia la formación.
La mayor dependencia de la arena proveniente del Litoral se produjo al mismo tiempo que retrocedía la producción de las denominadas “arenas de cercanía”. En Río Negro, la producción destinada al fracking cayó de 2,6 millones de toneladas en 2024 a 1,5 millones en 2025, un desplome del 42,6%. En el caso del material procesado, la caída llegó al 57,5%.
La baja no respondió a una menor necesidad de arena en Vaca Muerta. Algunas petroleras volvieron a privilegiar el material proveniente de Entre Ríos a partir de estudios que mostraron mejores resultados en la productividad de los pozos.
Para 2026, Río Negro aportaría alrededor de 800.000 toneladas, apenas 12,5% de la demanda prevista.
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Horacio Marín y el desafío de transportar millones de toneladas de arena
El propio Horacio Marín, CEO de YPF (YPF), advirtió sobre el límite que enfrenta el actual esquema. Frente a una demanda que podría alcanzar los 8 millones de toneladas anuales, sostuvo que abastecer Vaca Muerta mediante camiones se vuelve inviable y graficó que la escala equivaldría prácticamente a tener un camión por kilómetro entre el Litoral y la cuenca neuquina.
Los últimos números del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) ayudan a dimensionar la escala que alcanzó el desarrollo no convencional y, con ella, sus necesidades logísticas. En julio, el 71% del petróleo y el 70% del gas producido en la Argentina ya correspondieron a desarrollos no convencionales.
La producción total de crudo alcanzó los 145.166 metros cúbicos diarios, mientras que la producción no convencional llegó a 110.188 m3/día, según el último reporte mensual del instituto.
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