Guerras y fenómenos climatológicos fragmentan el comercio global, advierten 18 países del sector marítimo

Las principales naciones del sector advierten que las guerras y tensiones comerciales están provocando un cambio estructural en el transporte marítimo y elevando el riesgo de nuevas interrupciones.

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Comercio global
Por Laura Curtis

Bloomberg — Los conflictos armados, las guerras comerciales y los fenómenos climatológicos extremos que están afectando gravemente a las cadenas de suministro marítimas no son sucesos aislados, sino más bien indicios de un “cambio estructural” en el comercio global, advirtieron este martes 18 de las principales naciones dedicadas al transporte marítimo.

“Las rutas marítimas se están convirtiendo cada vez más en instrumentos de influencia y riesgo”, señaló el Grupo Consultivo Marítimo, entre cuyos miembros se encuentran el Reino Unido, Alemania, Corea del Sur, Canadá y Singapur, en una inusual declaración conjunta publicada por la autoridad marítima de Dinamarca.

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Irán

El estrecho de Ormuz, que Irán cerró de hecho tras los ataques lanzados contra él por EE.UU. e Israel en febrero, es un claro ejemplo de las consecuencias mundiales que puede tener un conflicto regional.

Por otra parte, las perturbaciones provocadas tanto por la pandemia de la Covid-19 como por la guerra de Rusia en Ucrania ponen de manifiesto lo frágil que puede ser la cadena de suministro internacional.

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La guerra en Irán ha provocado un alza en los precios del petróleo, el combustible y el gas natural, lo que ha alimentado la inflación mundial.

La administración del presidente Donald Trump se ha visto sometida a presiones para poner fin al conflicto, llegando en ocasiones a declarar que el estrecho de Ormuz estaba libre de minas y a ofrecer escolta de la Armada de EE.UU. a los buques que lo transitaban.

“Permitir que la fragmentación se agrave socava el marco marítimo mundial basado en normas e incrementa el riesgo de interrupciones en los puntos estratégicos clave del tráfico marítimo”, escribió el grupo. “Como lo demuestra el cierre del estrecho de Ormuz: cuando se fragmentan las cadenas de suministro del transporte marítimo, la economía mundial se fragmenta con ellas”.

Un directivo del sector con conocimiento de la situación señaló que no se sentía lo suficientemente seguro como para enviar buques, ni siquiera con escolta de EE.UU., ya que el peligro de un ataque con drones, por ejemplo, seguía siendo demasiado grande.

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La semana pasada afirmó que funcionarios estadounidenses habían aconsejado en privado a los buques que esperaran antes de intentar salir del Golfo Pérsico.

Contenedores

Los atascos en la cadena de suministro de la era de la Covid-19 también han tenido consecuencias duraderas en el transporte marítimo mundial, creando un mercado más volátil, aunque potencialmente más rentable, según Vincent Clerc, CEO de A.P. Moller-Maersk A/S.

La segunda mayor naviera de contenedores del mundo está renunciando a una estrategia que lleva una década en vigor y que consistía en tratar de contener la volatilidad con inversiones en logística terrestre, según declaró Clerc a los periodistas este miércoles en Copenhague. En su lugar, afirmó que la compañía aumentará su capacidad para aprovechar mejor el alza de las tarifas de transporte.

“Vamos a precisar más buques”, dijo Clerc.

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Tensiones entre EE.UU. y China

Aunque el mensaje no mencionaba explícitamente a China ni a Estados Unidos, las dos mayores potencias navales del mundo han contribuido a la fragmentación y al aumento de las tensiones a las que hace referencia dicha carta.

La guerra comercial de Trump, que ha involucrado a China y a prácticamente todos los demás socios comerciales de EE.UU., está ejerciendo presión sobre el comercio internacional, el 80% del cual se transporta por mar.

Entre tanto, China ha intensificado en los últimos años su presencia militar en el Mar de China Meridional, gran parte del cual reclama a pesar de las objeciones de los países vecinos del sudeste asiático.

Las dos potencias económicas han estado enfrentadas en los últimos años, incluso en el ámbito marítimo.

Estados Unidos está endureciendo su retórica contra China, haciendo llamamientos a impulsar la demanda interna y reducir la dependencia de las exportaciones para el crecimiento, justo antes de que el presidente chino Xi Jinping se reúna con Trump en Washington a finales de este mes.

Durante el último año, ambas partes han mantenido una frágil tregua arancelaria que expira en noviembre. Si no se prorroga, podrían volver a imponerse aranceles más altos y otras restricciones comerciales, incluidas elevadas tasas para los buques de fabricación y propiedad china que arriban a puertos estadounidenses, las cuales causaron pánico en el sector naviero cuando se propusieron y se aplicaron brevemente en 2025.

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“La incertidumbre sobre el acceso futuro a puertos o rutas puede afectar la planificación comercial a largo plazo. Cuando los países comienzan a adoptar enfoques divergentes, las iniciativas regionales o los procesos multilaterales estancados debilitan la coherencia del sistema.”

En términos más generales, el uso creciente de la presión económica como herramienta de influencia está fragmentando de hecho la industria naviera mundial, advirtió el grupo. Dicha división, en última instancia, conlleva mayores costos para las compañías y los consumidores, así como un mayor riesgo comercial y ambiental.

Según el grupo, un número creciente de buques, “cientos de barcos” están eludiendo las sanciones operando al margen de los marcos estándar de seguros, seguridad y transparencia.

“El resultado es un sistema de dos niveles, uno regido por normas y el otro por la opacidad, lo que en última instancia debilita a ambos.”

El Grupo Consultivo de Transporte Marítimo pidió la aplicación coherente de las normas internacionales en todas las jurisdicciones, lo que implica transparencia e intercambio de información entre las autoridades pertinentes.

“Hacemos un llamamiento a todas las naciones marítimas para que apoyen y defiendan activamente los principios fundamentales que rigen el transporte marítimo, desde la libertad de navegación hasta los marcos jurídicos internacionales regidos por instituciones multilaterales como la OMI”, decía el comunicado, en referencia a la Organización Marítima Internacional de las Naciones Unidas.

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