Oxford prevé menor crecimiento en Latinoamérica que el FMI en 2026: Colombia y Perú destacan

El escenario base de Oxford Economics apunta a que el estrecho de Ormuz comience a reabrirse a partir de mayo, pero que los precios del petróleo, fertilizantes y alimentos se normalicen solo de forma gradual.

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Bogotá, Colombia.

Bloomberg Línea — La consultora Oxford Economics prevé un crecimiento más débil y una inflación más alta en América Latina en comparación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que recientemente presentó sus proyecciones.

En medio de las tensiones en Medio Oriente, Oxford Economics proyecta que el grupo de las principales economías de Latinoamérica crezca en promedio un 2% en 2026, 0,3 puntos porcentuales por debajo del FMI.

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Las últimas previsiones del FMI ofrecen una visión “ligeramente más optimista” que la de Oxford sobre el impacto que la guerra entre EE.UU./Israel e Irán tendrá en América Latina, indicó la consultora.

El FMI prevé que el crecimiento de América Latina y el Caribe se mantenga en torno al 2,3% en 2026 y repunte al 2,7% en 2027.

El organismo mejoró en 0,1 puntos porcentuales las proyecciones de 2026 y mantuvo sin cambios las de 2027 frente a su reporte de enero de 2026.

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Según Oxford Economics, Colombia crecería este año un 3%, situándose como el país de mejor desempeño entre las seis principales economías de la región.

La previsión de Colombia se basa en su convicción de que el elevado déficit fiscal solo se controlará bajo el próximo gobierno.

“También esperamos que cualquier nuevo aumento en los precios regulados de los combustibles sea mínimo, y que el incremento del 23% en el salario mínimo suponga un apoyo neto para los consumidores a corto plazo”, indica Oxford.

A Colombia le siguen Perú (2,7%) y Argentina (2,4%), en donde el proceso de desinflación se prolongará más de lo que anticipan los mercados, debido a los recortes de subsidios y a que la guerra en Oriente Medio está provocando un aumento de los precios de los combustibles.

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Más abajo figuran Chile (2%), Brasil (1,5%) y México (1,2%).

Ver más: Los ganadores y perdedores que ve el FMI en América Latina y el Caribe por la guerra en Medio Oriente

“Nuestra previsión de un crecimiento regional más débil se deriva de nuestras perspectivas de menor crecimiento en EE.UU. y de nuestra expectativa de que la guerra en Medio Oriente tenga un impacto prolongado en los precios internacionales de las materias primas, dados los cuellos de botella en las cadenas de suministro provocados por la guerra y las tensiones que persistirán”, dijo Tim Hunter, economista sénior para América Latina en Oxford Economics y autor del análisis.

Perspectivas de inflación en Latinoamérica

Inflación en Latinoamérica

Estos factores respaldan su previsión media de inflación para finales de 2026 para el grupo de economías América Latina, que se sitúa en el 4,6% interanual, 0,4 puntos porcentuales por encima de la estimación del FMI.

En Argentina la previsión de inflación para finales de 2026 es del 30% interanual, cinco puntos porcentuales superior a la del FMI.

“Esto afectará a los ingresos reales, y creemos que el gasto de los consumidores se contraerá este año” en ese país, de acuerdo con Oxford.

En Colombia, la inflación llegaría al 6,9% al cierre de 2026, en Brasil al 4,7%, en Chile al 4,5%, en México al 4,1% y en Perú al 3,2%.

Su escenario base apunta a que el estrecho de Ormuz comience a reabrirse solo a partir de mayo, pero que los precios del petróleo, fertilizantes y alimentos se normalicen solo de forma gradual debido al daño en la capacidad productiva y a las tensiones persistentes.

Bloomberg informó que, durante el fin de semana, Estados Unidos mantuvo el bloqueo del estrecho de Ormuz e incautó un buque iraní, lo que redujo las esperanzas de un avance decisivo en los esfuerzos por poner fin a la guerra.

Entre tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, intensificó aún más las tensiones al amenazar a Irán con la destrucción masiva si no se llega a un acuerdo.

En este marco, el estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado, lo que agrava la crisis mundial de suministro y provoca un aumento vertiginoso de los precios del petróleo.

Se amplían brechas

Una tubería con fugas de las instalaciones de PDVSA Petropiar cerca del Centro Operacional Bare en el El Tigre en el estado Anzoátegui, Venezuela el domingo 14 de octubre de 2018.

La guerra en Medio Oriente está amplificando brechas entre los principales países de América Latina y el Caribe, pues mientras aún con retos los países productores de petróleo se están beneficiando de los altos precios de la energía, otros están viendo retrocesos en la actividad económica y son más vulnerables.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) dice que países productores de petróleo como Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Trinidad y Tobago y Venezuela se están beneficiando de los altos precios de la energía.

“El choque de materias primas está fortaleciendo sus balanzas de pagos, apoyando el crecimiento y ayudando a las finanzas públicas”, dice el reporte The Middle East War Will Have an Uneven Impact on the Western Hemisphere.

Explica que aunque algunos también enfrentan condiciones financieras más restrictivas, en conjunto muchos de estos países probablemente verán ganancias económicas netas.

Ver más: Impacto del conflicto en Medio Oriente durará más allá de cualquier alto al fuego: Oxford

Sin embargo, “incluso en estos países productores de petróleo no se debe perder de vista que los más vulnerables serán los más afectados por el aumento de los precios de la energía y los alimentos”.

De hecho, al margen de los posibles ganadores, “para otros ya se está desarrollando una historia muy diferente”.

“El conflicto tiene impactos económicos claramente negativos tanto para la actividad económica como para la población”, dice el reporte del FMI, que se publica en el marco de las Reuniones de Primavera.

Para el organismo, las economías del Caribe dependientes del turismo probablemente serán las más afectadas.

Su deuda es alta y sus importaciones netas de energía son grandes, con un promedio de alrededor del 6 % del producto interno bruto.

Asimismo, Centroamérica es vulnerable a los altos precios de la energía y, en varios casos, enfrenta límites fiscales que restringen la capacidad de respuesta.

En todo caso, el FMI dice que el avance previo en energías renovables en algunos países aporta cierto alivio.

En paralelo, los países con déficits en cuenta corriente y alta dependencia del financiamiento externo, incluidos algunos exportadores de energía, enfrentan retos.

Estos países se exponen a mayores costos de financiamiento y menor acceso a los mercados, en un contexto de menor apetito por riesgo global.

“La guerra reduce el apetito de riesgo de los inversionistas”, indicó.

Ver más: FMI mejora levemente previsión de Latinoamérica en 2026 y ve impacto desigual por guerra en Medio Oriente

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