Precio de la gasolina en Latinoamérica: lista de los países con el litro más caro en 2026

El precio de la gasolina varía con fuerza en Latinoamérica: mientras Venezuela mantiene uno de los combustibles más baratos del mundo, Uruguay registra los valores más altos.

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Estación de gasolina en Colombia.
14 de enero, 2026 | 08:05 AM

Bloomberg Línea — El precio promedio de la gasolina es de unos US$4,84 por galón (Octano-95) y de US$1,28 por litro globalmente, con una marcada diferencia entre los países en Latinoamérica, según cifras actualizadas de Global Petrol Prices, una entidad que monitorea el costo de los combustibles en diferentes países del mundo.

En Latinoamérica, Venezuela se mantiene a principios de enero de 2026 como el país con la gasolina más barata, con un precio oficial de US$0,035 por litro, ante la alta carga de los subsidios.

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Luego de Venezuela figuran países como Ecuador (US$0,721), Guyana (US$0,814), Panamá (US$0,833) y Paraguay (US$0,880).

En contraste, los países con los precios más altos en la región entre las grandes economías son los de Uruguay (US$1,998), México (US$1,427) y Chile (US$1,362), de acuerdo con los valores recogidos por Global Petrol Prices.

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Sobre los factores que incidirán en el costo de la gasolina en 2026 en América Latina, el analista financiero Gregorio Gandini señaló a Bloomberg Línea que “el precio del crudo será un factor determinante, al igual que la posibilidad de que Venezuela incremente su nivel de producción”.

A esto se suma el efecto de un aumento de la oferta por parte de la OPEP, que podría presionar a la baja los precios internacionales. Además, “la capacidad de refinación de cada país es clave para definir el precio final de la gasolina”, apuntó Gandini.

Presiones para la gasolina

Las presiones inflacionarias en América Latina se mueven en un entorno de alta incertidumbre, debido a shocks externos, tensiones geopolíticas y vulnerabilidades fiscales.

Entre tanto, los países de la región enfrentan riesgos asociados al tipo de cambio, los precios de la energía y los cambios en la política comercial de Estados Unidos.

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Las perspectivas del precio de los combustibles, estrechamente ligadas al valor del barril de petróleo, apuntan a un escenario moderado, marcado por una acumulación de inventarios y un crecimiento sólido de la oferta global de crudo.

A inicios de este mes, la OPEP+ reafirmó su plan de mantener estable el flujo de petróleo, al menos hasta abril, en medio de las tensiones que se abren luego de las acciones militares de EE.UU. en Venezuela.

Los miembros clave, liderados por Arabia Saudí y Rusia, ratificaron una vez más la decisión tomada por primera vez en noviembre de suspender la secuencia de rápidos aumentos del año pasado.

“La demanda internacional de energía, aunque creciendo, también se ve matizada por los esfuerzos globales de diversificación de la matriz energética”, dijo a este medio José Gabriel Castillo, profesor de ESPOL y exviceministro de Economía ecuatoriano.

Recortes a los subsidios

En la región, los países andinos enfrentan particularmente riesgos por las políticas de subsidios, tipo de cambio o mecanismos de estabilización del precio de los combustibles, según José Gabriel Castillo.

En Ecuador, el Gobierno recortó en 2025 los subsidios a la gasolina y al diésel, pero implementó compensaciones para los transportistas con el fin de evitar alzas especulativas en los costos, en especial en el transporte pesado.

Está previsto que estos mecanismos se mantengan vigentes hasta enero de 2026.

Sin embargo, los dirigentes gremiales han puesto de manifiesto su interés de que se mantengan hasta que se defina un ajuste a los precios del transporte.

Ver más: Con Venezuela a la cabeza, estos son los países con las mayores reservas de petróleo del mundo

“Si bien cambios en estos precios constituyen exclusivamente un shock temporal, la incertidumbre del cierre del ciclo de negociaciones impide desechar el riesgo potencial de presiones especulativas en los mercados”, dijo Castillo.

En Bolivia, el Gobierno del presidente Rodrigo Paz eliminó el subsidio a los combustibles en el marco de una declaratoria de emergencia económica.

No obstante, este mes el Gobierno boliviano y los sindicatos acordaron abrogar el decreto que eliminaba la subvención a los combustibles y crear uno nuevo que la mantenga, junto con medidas sociales, tras protestas y bloqueos recientes.

En Colombia, el Gobierno nacional expidió el Decreto 1428 con el que el Gobierno colombiano desmontó el subsidio al diésel para vehículos particulares, diplomáticos y oficiales.

“No estamos tocando el diésel del transporte público. Estamos corrigiendo un subsidio que no era justo ni sostenible, para cuidar los recursos del Estado y destinarlos donde más se necesitan”, dijo el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma.

Las grandes economías sudamericanas

Salarios mínimos en 2024

En el caso de Brasil, la mayor economía del continente, los precios de la gasolina a lo largo de 2026 pueden verse influenciados por una serie de variables tributarias.

“El escenario apunta a una tendencia de aumento gradual de los precios, especialmente a partir de enero, con el ajuste del ICMS (el impuesto a la circulación de mercaderías y servicios, considerado el IVA brasileño) que entrará en vigor”, dijo a este medio Renato Mascarenhas, director de Red de Abastecimiento en la empresa de soluciones de movilidad Edenred Movilidad.

Detalló que la tarifa sobre la gasolina pasa de R$1,47 (US$0,27) a R$1,57 por litro (US$0,29%), un alza del 6,8%, que tiende a incorporarse al nivel de precios que se aplica en las estaciones de servicio.

“Este efecto tributario, sumado a factores como el tipo de cambio y el mercado internacional del petróleo, puede mantener las presiones inflacionarias en el sector de combustibles a lo largo del año”, afirma Mascarenhas.

En el caso de Argentina, la dinámica de variación en el tipo de cambio es uno de los componentes que determina ajustes en el precio interno de los combustibles. En general, períodos de estabilidad cambiaria (y de inflación) se traducen en equilibrio del precio de los combustibles, según Martín Calveira, profesor de Macroeconomía de la Universidad Austral, en Argentina.

Explica que “la corrección de los precios durante 2024, cuando la nafta tipo Super registró un aumento de 100%, contribuyó a que posteriormente el precio se acople a la magnitud de variación del tipo de cambio".

En efecto, indica que durante el 2025 el tipo de cambio nominal presentó una variación del 41,6% y el precio de la nafta Super evidenció la misma magnitud de ajuste.

Frente a este 2026, dice que si bien no hay un panorama exento de sobresaltos, todo dependerá de la variación de la inflación y, en consecuencia, la necesidad de ajustar en mayor o menor cuantía el tipo de cambio.

“Si la política fiscal y monetaria logran conformar un contexto de estabilidad nominal persistente, y ambas políticas cooperan en ese sentido, los ajustes de precios dependerán con mayor importancia en lo que ocurra en el mercado internacional”, consideró.

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