Desde el gran estallido que tuvo en 2023, el lujo silencioso mantiene sus lugar entre aquellos que aprecian sus códigos: nada de estridencias, mucho menos logotipos por doquier, pero sí una gran dosis de estilo atemporal y minuciosa atención al detalle en procesos creativos y materiales, que se refleja en sus elevados costos de cada prenda.
Marcas con una larga tradición y vinculadas a una clientela exclusiva, como Loro Piana o Brunello Cucinelli, ganaron visibilidad gracias a series como “Succession” o “The White Lotus”.
Publicaciones como Vogue y The Washington Post las han destacado como referentes de la llamada ”riqueza silenciosa”, que las relaciona con el estilo de vestir de los ricos que entienden que el lujo no depende de logotipos llamativos, sino de la calidad y la discreción de sus diseños.
¿Qué marcas hacen eco del lujo silencioso en 2026? Estas son las firmas que destacan en el panorama
The Row
Creada por las gemelas Olsen, esta firma poco tiene que ver con una de las llamadas marcas de celebridades. En su lugar se ha convertido en una de las mejores marcas de lujo silencioso, según The Times que incluso destaca que hay una “rowificación” de la moda. Sus prendas incorporan fibras como el cachemir, pantalones y abrigos de confección impecable.
En Farfetch uno de sus tops se vende por US$2.128 y un abrigo llega hasta los US$8.175. Sus creadoras prefieren evadir hablar de la marca para mantener un marketing discreto. En su cuenta de Instagram no promocionan ninguno de sus artículos.
Brioni
El lujo silencioso habla de forma singular al segmento masculino y es ahí donde Brioni, la casa italiana fundada en 1945, ha encontrado su nicho. Esta firma destaca por sus trajes excepcionales, aunque también ofrece prendas de punto, chaquetas de ante y artículos de piel. Por ello, GQ la incluyó como una de las mejores firmas de lujo silencioso. ¿Precios? Un cárdigan cuesta US$1.985 y un traje US$7.151.
Loro Piana
“Hoy representa la máxima expresión del lujo silencioso gracias a su apuesta por el cachemir, la vicuña y la lana merino de calidad excepcional”, señaló The Times. Favorita de celebridades como Angelina Jolie o Taylor Swift, esta marca fue fundada en 1924 por comerciantes de lana. Sin logos y siempre en colores neutros, una de sus chaquetas cuesta US$13.640 y unos pantalones deportivos U$2.920.
Zegna
Desde 1910 esta firma italiana ha sido sinónimo de esta expresión de lujo, mucho antes de que fuera tendencia. Reconocida por sus piezas de sastrería, se ha convertido en un referente de elegancia atemporal. Prueba de ello es que el actor Mads Mikkelsen y el futbolista Ousmane Dembélé son parte de sus embajadores.
Jil Sander
Cuando GQ eligió a esta marca alemana como una de las mejores de esta categoría, destacó sus líneas depuradas, su paleta de colores neutros y la calidad de su confección que hace que hasta la prenda más sencilla se sienta emocionante. ¿Lo mejor? Su sofisticación no requiere de un logo que la identifique. “Si el guardarropa de tus sueños se compone de la camiseta blanca más extraordinaria del mundo, pantalones de corte impecable y un abrigo negro largo, estás en el lugar indicado”.
Khaite
El universo del lujo silencioso también está abierto a nuevas propuestas como la de esta firma nacida en Nueva York en 2016 y elegida por The Times por la versatilidad de sus siluetas “que equilibran con maestría elementos masculinos y femeninos”. Por supuesto, también está la calidad de sus textiles como cashmere y precios de US$2.480 por un top.
Loewe
Esta marca nacida en España y que fue dirigida por Jon tahan Anderson fue seleccionada por GQ, publicación que subraya la mezcla de piezas statetement y artísticas con una arsenal de básicos que destacan por su construcción artesanal. Aunque no se limita al minimalismo, su apuesta por materiales, la experimentación y confección especializada le dan un lugar destacado en el mundo del lujo silencioso. Sus bolsos llegan a los US$5.000.
Vince
La escena fashionista de Los Ángeles es la cuna de esta marca que ha logrado desarrollar una estética de líneas depuradas con opciones para el mercado masculino y femenino. Cada prenda reinterpreta la maestría italiana en materiales como lana y cashmere. Curiosamente, ningún logo figura en su prendas, un movimiento inusual en una escena de la moda que suele recurrir a la ostentación.
Tove
Desde Londres, esta firma privilegia la permanencia sobre las tendencias. Con menos de una década en el radar, ya ha llamado la atención de medios como The Times, que destacó la filosofía de longevidad que rodea a cada prenda. Su propuesta incluye vestidos de seda y prendas de sastrería con diseños atemporales.









