Mientras cineastas como Guillermo del Toro y Hayao Miyazaki se oponen contundentemente al uso de la inteligencia artificial en el cine, Martin Scorsese se mostró a favor del uso de dicha tecnología en el desarrollo de algunos procesos de películas.
El reconocido director reveló que ya probó el modelo de IA Flux para visualizar escenas y generar un storyboard. Señaló que poderlos compartir inmediatamente “me dio una gran libertad creativa”. “Durante la preproducción, el tiempo cuesta dinero, y esto nos permitió avanzar más rápido sin sacrificar la calidad ni el oficio cinematográfico”, dijo Scorsese en un comunicado de la empresa.
Nominado a 10 premios Óscar como Mejor Director, el realizador es ahora en asesor de la startup alemana Black Forest Labs, creadora de Flux y especializada en modelos de generación de imágenes.
En un video compartido en el sitio de la empresa, Scorsese aparece con el equipo de Black Forest y les describe una escena con mucho detalles mientras dos sujetos introducen las instrucciones en Flux. En solo segundos, obtienen la visualización de un pueblo “de aspecto medieval” que se ubica “en el Cáucaso” y con detalles tan minuciosos como calles de adoquín con un poco de nieve.
Al ver los resultados, Scorsese reduce el ancho de la calle y para otra escena incluso modifica el largo del cabello de un conductor, cuya imagen se obtiene en segundos.
Scorsese precisó que usó tecnología 3D en su película “Hugo” y de rejuvenecimiento facial en “The Irishman”, pero destacó que la IA generativa permite “enriquecer la inteligencia cinematográfica” al facilitar la comunicación de sus ideas de forma más clara y eficiente a otros creativos como el diseñador de producción, director de arte y de fotografía.
“El cine es un medio joven, de apenas unos 125 años, por lo que debemos estar abiertos a la forma en que puede evolucionar”, enfatizó Scorsese.
Por su parte la compañía defendió que el cineasta buscara mantener el valor humano de la creación. “Quiere utilizar FLUX para ayudar a dar vida a sus ideas, manteniendo el criterio, los valores y el juicio humanos en el centro del proceso”, señaló la empresa en su sitio. “Ahora, está ayudándonos a dar forma a la inteligencia visual como asesor”.
La irrupción de la inteligencia artificial ha dividido a Hollywood y a otras industrias creativas debido a sus implicaciones para los procesos de producción y las fuentes de empleo que podrían verse afectadas por la automatización de tareas.
Algunos sindicatos y organismos han solicitado una mayor regulación, mientras que gremios como el de los actores de doblaje han llamado a reforzar la protección de la imagen y la voz para evitar el uso indebido de sus características físicas.
Ante estos riesgos, actores como Matthew McConaughey incluso han registrado algunas de sus frases más memorables para que se usen de forma ilegal.
Por su parte, directores como James Cameron, reconocido por la implementación de tecnología especializada en sus cintas, se ha mostrado abierto a adoptar la IA para simplificar algunos procesos de efectos visuales sin despedir trabajadores.













