Buenos Aires — El gobierno de Javier Milei viene utilizando el tipo de cambio como una de las principales anclas antiinflacionarias y todo parecería indicar que, más allá de pequeños deslizamientos, esto no se va a modificar. De hecho, un informe publicado por Banco Galicia, la principal entidad financiera privada del país, sostiene que solo un viento de frente del exterior podría alterar la pax.
“De corto plazo, los mayores riesgos para la estabilidad cambiaria provienen de posibles shocks internacionales”, destaca el estudio de Galicia. Y añade: “Un dólar estadounidense más fuerte a nivel global o presiones sobre el real brasileño —en la recta final de la carrera presidencial en Brasil— podrían afectar al peso argentino”.
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El reporte se titula “Zona de confort cambiario” y destaca que, en lo que va del año, el dólar oficial ha mostrado una volatilidad muy baja en el país. Al respecto, detalla que la variación diaria anualizada del tipo de cambio entre el peso argentino y el dólar es de 8,3% en 2026, lo que ubica al peso entre las monedas más estables de América Latina.
“El dato resulta especialmente llamativo si se tiene en cuenta la diferencia de inflación. Argentina registra una inflación interanual de 34%, mientras que el promedio de los demás países incluidos en la muestra es de apenas 4%”, advierte Galicia. Y concluye: “En otras palabras, el peso argentino es una de las monedas que menos ha variado frente al dólar, a pesar de que Argentina tiene, por amplio margen, la inflación más alta del grupo”.
Galicia anticipa un septiembre tranquilo
De cara a septiembre, Banco Galicia anticipa una menor presión cambiaria y señala seis factores que podrían contribuir a ese escenario:
- Normalización del stock de dividendos retenidos: el balance cambiario de julio muestra pagos por US$450 millones, frente a US$1.015 millones en junio.
- Menores importaciones de energía: la estacionalidad de la demanda de gas natural licuado (GNL) debería reducir los pagos vinculados con la energía.
- Mayor flujo de obligaciones negociables: el banco espera un flujo creciente de emisiones en las próximas semanas, que contribuiría a la oferta de dólares.
- Menor demanda por parte de la provincia de Buenos Aires: la provincia ya canceló US$390 millones correspondientes a intereses y capital de sus bonos en dólares, reduciendo una fuente de demanda de divisas.
- Liquidaciones pendientes del sector agropecuario: a esta altura del año se liquidaron unos US$2.300 millones menos que en 2025. Sin embargo, las proyecciones de ingreso al mercado oficial de cambios para todo 2026 se ubican casi US$800 millones por encima de las del año pasado.
- Mejora de los términos de intercambio: según Banco Galicia, este indicador mejoró 10% desde sus mínimos de junio y acumula una suba de 21% en lo que va del año.
En paralelo, tras el vencimiento de la LELINK D31G6, las estimaciones del banco sobre la posición vendida del Banco Central en futuros, sumadas a las tenencias privadas de títulos vinculados al dólar con vencimiento durante el mandato de Javier Milei, retrocedieron de manera significativa y se ubican cerca de US$6.000 millones.
Según el informe, esta reducción amplía el margen de intervención de la autoridad monetaria de cara al tramo final del año.
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En sintonía con lo señalado por Galicia, un informe de Adcap Grupo Financiero sostiene: “El mercado continúa asignando relativamente poco valor al riesgo cambiario”.
Gestión de la presión cambiaria
El equipo de research de Banco Comafi consideró, en un informe reciente, que “el Banco Central busca gestionar la presión cambiaria mediante un deslizamiento implícito cercano al 2% mensual, régimen cambiario adoptado al inicio de la gestión, alternando momentos de absorción de divisas con pausas en la intervención para no convalidar costos mayores”.
Según Comafi, esta mayor flexibilidad cambiaria permitió quitarle presión a las tasas cortas, que venían sufriendo el reciente apretón monetario del Banco Central para contener al dólar, y permitió que el sistema recompusiera su colchón de liquidez, comprimiendo la caución hacia la zona del 20%.













