Buenos Aires — Agrometal (AGRO), considerada la mayor fabricante argentina de equipos de siembra y la única empresa nacional de maquinaria agrícola que cotiza en BYMA, cerró su ejercicio anual 2025 con una caída del 48% en su resultado integral neto, que pasó de ARS$3.162 millones a ARS$1.640 millones en moneda homogénea. La ganancia del ejercicio propiamente dicha también retrocedió, un 35%, de ARS$3.399 millones a ARS$2.210 millones, según los estados financieros anuales presentados bajo normas NIIF.
La contracción en la rentabilidad se produjo pese a que la compañía vendió más unidades que el año anterior: 332 sembradoras en 2025, un 4% más que en 2024, consolidando una leve recuperación tras la sequía. Pero ese crecimiento en volumen fue acompañado por una caída del 3% en el precio promedio por máquina, lo que limitó la mejora en la facturación, que quedó en ARS$84.640 millones frente a ARS$83.763 millones del ejercicio anterior, prácticamente sin variación en términos reales.
La ganancia por acción cayó de ARS$2,64 a ARS$1,37. Desde que Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023, las acciones de Agrometal subieron menos de un 10%, frente a una inflación acumulada superior al 280% en el mismo período.
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Inflación y costos: los dos factores detrás de la caída
El principal factor detrás del deterioro fue el mayor impacto de la inflación argentina sobre los resultados contables, reconocido conforme a la NIC 29. El rubro “resultado por exposición a los cambios en el poder adquisitivo de la moneda” empeoró de una pérdida de ARS$4.025 millones a ARS$5.483 millones, un efecto negativo adicional de más de ARS$1.458 millones. Los estados financieros de la compañía aclaran que reconocen en forma integral los efectos de las variaciones en el poder adquisitivo del peso argentino, manteniendo la condición cuantitativa de hiperinflación.
A eso se sumó el salto en los gastos operativos, que no fue compensado por la mejora en la ganancia bruta. Los gastos de comercialización aumentaron un 16%, de ARS$6.381 millones a ARS$7.402 millones, mientras que los de administración crecieron un 18,5%, de ARS$6.686 millones a ARS$7.919 millones, impulsados por mayores remuneraciones, retribuciones al directorio y publicidad, según el desglose de la nota 20 de los estados financieros.
La ganancia bruta mejoró cerca de un 5%, de ARS$24.975 millones a ARS$26.122 millones, pero resultó insuficiente para absorber esos incrementos. El margen operativo cayó del 14,22% al 12,76% sobre ventas. En sentido contrario, el gasto por impuesto a las ganancias se redujo de ARS$4.110 millones a ARS$2.974 millones, atenuando parcialmente la caída.
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El crédito como cuello de botella
Un informe de Yanina Otero publicado en Ámbito destacó que el ejercicio de Agrometal mostró dos etapas bien diferenciadas: una primera con bajo endeudamiento y tasas relativamente favorables, y un cierre marcado por la suba del costo del dinero y la retracción del crédito. Según la propia compañía, citada en el informe, el freno en las ventas de sembradoras, generado principalmente por la incertidumbre del proceso electoral y la casi extinción del crédito bancario, hizo que las ventas comenzaran a disminuir antes de lo esperado.
Ese escenario obligó a incrementar el financiamiento para sostener el capital de trabajo. El pasivo creció un 13%, por encima del aumento del activo del 8%, con un incremento puntual de la deuda financiera en el tramo final del año. El índice de endeudamiento se ubicó en 0,75, lo que según el informe de Ámbito evidencia una mayor dependencia del crédito.
El mismo informe señaló un contraste con Metalfor, otro de los grandes fabricantes nacionales y líder en pulverizadoras, que registró una caída mucho más pronunciada en unidades vendidas —de 564 a 399— y en producción, de 583 a 342 equipos, aunque logró cerrar con ganancias.
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Una empresa emblemática del interior argentino
Agrometal fue fundada en 1950 por un grupo de 47 emprendedores en Monte Maíz, provincia de Córdoba, y se mantuvo como una de las pocas empresas del sector que conservó su propiedad argentina frente a la competencia de multinacionales como John Deere, CNH Industrial (Case/New Holland) y AGCO, que lideran el mercado general de maquinaria agrícola con plantas en el país. El control de la compañía está en manos de Amexil S.A., que posee el 54,8% de las acciones y es propiedad de Rosana María Negrini, actual presidenta, y Mónica Beatriz Negrini, hijas de uno de los fundadores. El resto del capital cotiza en BYMA.
La compañía cuenta con una planta de 25.700m2 y cerca de 400 empleados directos, produce aproximadamente 500 sembradoras anuales y exporta a países limítrofes como Uruguay y Bolivia y a mercados de Europa del Este. Dentro de las compañías de capitales 100% argentinos, compite por el liderazgo en facturación y producción con Metalfor y Pauny, líder nacional en tractores.
De cara a 2026, según el informe de Ámbito, la compañía ve un escenario de recuperación gradual apoyado en mejores cosechas y un contexto macroeconómico más estable, aunque advirtió que el arranque del año mostró niveles de actividad normales sin señales de euforia. El punto de inflexión, según coinciden ambas compañías, sigue siendo la disponibilidad y el costo del crédito: sin financiamiento competitivo, la mejora del agro difícilmente se traduzca en un salto en la inversión en maquinaria.
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