Brasil se prepara para bajar producción de carne mientras China impone cupos a la importación

En los últimos años, las operaciones brasileñas de los grandes frigoríficos se beneficiaron de bajos costos del ganado y de una fuerte demanda externa, que llevó a las exportaciones a un récord en 2025.

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Cortes de carne para importar.
Por Dayanne Sousa - Hallie Gu
13 de enero, 2026 | 01:00 AM
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Bloomberg — Brasil, el mayor exportador mundial de carne vacuna, se prepara para reducir su producción luego de que su principal comprador, China, limitara las importaciones. Es el golpe más reciente para las empresas del sector, que ya enfrentaban la perspectiva de una menor disponibilidad de ganado.

La imposición de un cupo de carne vacuna inferior a los volúmenes que Brasil envió en los últimos años a China obligará a los frigoríficos a recortar su producción este año, según bancos y consultoras que ahora están ajustando a la baja sus previsiones para el país. Los suministros, que ya estaban previstos a disminuir por una menor disponibilidad de ganado, podrían registrar una caída aún más pronunciada de lo esperado.

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Esta baja anticipa un año más desafiante para la industria cárnica de Brasil y para compañías como JBS NV, Minerva SA (BEEF3) y MBRF Global Foods Company SA (MRFG3). El impacto ya se refleja en el mercado, con caídas en las acciones desde el anuncio de China del 31 de diciembre.

“Es un retroceso importante para la industria cárnica”, afirmó Fernando Iglesias, analista de la consultora Safras & Mercado, quien estima que las restricciones de China provocarán una caída de 3,6% en la faena en Brasil este año en comparación con 2025.

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Iglesias señaló que debería observarse una baja similar en la producción total de carne vacuna. Antes del anuncio de China, que a partir del 1 de enero estableció un arancel de 55% para los envíos que superen el cupo, su previsión era de una disminución de 2,8% en la faena.

En los últimos años, las operaciones brasileñas de los grandes frigoríficos se beneficiaron de bajos costos del ganado y de una fuerte demanda externa, que llevó a las exportaciones a un récord en 2025. Ahora, se prevé que la oferta de ganado disminuya a medida que los productores comiencen a recomponer sus rebaños, lo que podría elevar los costos para las plantas frigoríficas.

Esto ocurre en momentos que los consumidores globales sienten cada vez más el impacto de los altos precios de la carne. Los cupos chinos podrían reducir la demanda y, potencialmente, permitir precios más bajos en otros mercados. Sin embargo, la caída de la producción brasileña y la menor disponibilidad de ganado podrían limitar esas bajas, especialmente si la demanda se mantiene firme en muchas regiones, incluido EE.UU.

Otro factor a considerar es que los precios elevados han llevado a los consumidores brasileños a migrar hacia fuentes de proteína más baratas, señaló el analista de Rabobank Wagner Yanaguizawa.

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“En la industria cárnica los precios de las materias primas han tendido al alza, y las exportaciones han sido una alternativa para compensar la debilidad del consumo en el mercado interno”, explicó Yanaguizawa.

Las exportaciones ahora podrían debilitarse, especialmente hacia el final del año, en caso de que los cupos se completen en los primeros tres trimestres, agregó Yanaguizawa. Rabobank está trabajando en una nueva previsión para la producción de carne vacuna de Brasil, con una estimación previa de una caída anual de hasta 6% que probablemente será revisada a la baja.

Brasil envía más de la mitad de sus exportaciones de carne vacuna a China. Aunque el país ha diversificado destinos recientemente, los frigoríficos locales todavía no tienen acceso a a mercados clave atendidos por competidores como EE.UU. y Australia. Japón, por ejemplo, aún no ha autorizado las importaciones de carne brasileña por cuestiones sanitarias, pese a esfuerzos para acelerar las negociaciones.

Demanda china

Además de los cupos, el consumo de carne vacuna en China se ha desacelerado tras décadas de crecimiento exponencial. Dificultades económicas han llevado a los consumidores a reducir las salidas a comer y el gasto en alimentos y bebidas premium. El consumo de carne vacuna en el país asiático caerá alrededor de 2,5% en 2026 a 11,29 millones de toneladas, según el Departamento de Agricultura de EE.UU.

Las importaciones chinas de carne vacuna desde todas las regiones también están perdiendo fuerza después de que los productores locales incrementaran su producción, impulsados por una política del gobierno orientada a una mayor autosuficiencia alimentaria. En los primeros 11 meses del año, China importó 2,59 millones de toneladas de carne vacuna, levemente por debajo de los niveles del mismo período del año anterior.

Desde el anuncio de China, las acciones de Minerva acumulan una caída superior al 7%, más que otros pares del sector debido a su mayor exposición al mercado brasileño. JBS, que obtiene una proporción significativa de sus ingresos en otras regiones, incluido EE.UU., vio retroceder sus acciones cerca de 4% en el mismo período.

Ver más: ¿El fin de la carne barata? Brasil recorta oferta y presiona los precios mundiales

Otros países sudamericanos, como Argentina y Uruguay, recibieron cupos considerados menos restrictivos y más alineados con sus volúmenes habituales de exportación. Por ese motivo, analistas de Itaú BBA señalaron en un informe de enero que esperan que parte de la carne brasileña se redireccione a esos países vecinos, liberando más oferta local para abastecer a China. Aun así, prevén que la producción brasileña de carne vacuna caiga 2% este año.

Enviar carne a otros mercados también implicará márgenes más bajos para la industria, ya que China suele pagar precios más altos por los cortes que vende Brasil, indicaron analistas del banco BTG Pactual a comienzos de enero.

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