Bogotá — El sector formal de comercialización de metales preciosos de Colombia alertó al presidente Abelardo De la Espriella sobre lo que considera una posible reactivación del contrabando de oro a gran escala, con movimientos que podrían alcanzar entre 500 kilogramos y una tonelada del metal por semana.
La advertencia está contenida en una carta firmada por representantes de grandes comercializadoras internacionales, empresas exportadoras, operadores de zonas francas y comercializadores nacionales, regionales y locales.
Según la comunicación, el sector ha observado una reducción considerable del oro disponible en el mercado formal mientras estructuras informales estarían adquiriendo grandes cantidades para posteriormente movilizarlas por canales de contrabando.
En julio, una investigación de Vanguardia reveló fotografías de una bocamina ubicada a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, en el área de influencia del páramo de Santurbán.
El medio señaló que, en una montaña de unas 300 hectáreas, en jurisdicción de California, Santander, se contabilizaban más de 200 entradas a minas.
El hallazgo también fue reportado por El Colombiano, que posteriormente publicó documentos según los cuales el Ministerio de Ambiente y la Agencia Nacional de Minería conocían desde 2023 la ubicación de cinco túneles ilegales en Santurbán.
Los documentos incluían alertas sobre drenajes ácidos provenientes de las minas y un informe de la UIAF que estimaba en unos COP$26.000 millones mensuales las ganancias de la minería ilegal en Soto Norte.
Los firmantes de la cata aseguran que el fenómeno no es nuevo y que sus efectos se vienen percibiendo desde hace aproximadamente dos años.
Sin embargo, señalan que durante el último mes se habría presentado una reactivación especialmente preocupante, coincidente con cambios en las condiciones de movilidad y conectividad de Venezuela.
La carta identifica a Medellín como uno de los principales centros de compra y comercialización y a Cúcuta y la frontera con Venezuela como corredores que estarían siendo utilizados para sacar el oro del país.
Hasta una tonelada de oro por semana
La carta señala que, de acuerdo con información coincidente recibida por distintos participantes del mercado, por estos circuitos podrían estar movilizándose actualmente entre 500 kilogramos y una tonelada de oro cada semana.
El propio sector pide que sean las autoridades las que verifiquen la dimensión real de esas cifras.
De confirmarse siquiera una parte de los volúmenes mencionados, los firmantes calculan que se trataría de decenas de toneladas de oro al año, con un valor de miles de millones de dólares y un impacto sobre los ingresos del Estado, las regalías y la cadena formal de comercialización y exportación.
La comunicación sostiene que un movimiento de esa magnitud requeriría una estructura logística y financiera considerable.
Entre los mecanismos que, según la información recibida por los actores del sector, estarían siendo utilizados aparecen terceros e intermediarios, grandes cantidades de efectivo, operadores OTC, vehículos y flotas para transportar el material.
Piden investigar posible participación de funcionarios
Los representantes del sector formal también plantean la posibilidad de que una operación de esta dimensión requiera algún grado de facilitación o tolerancia dentro de los organismos encargados de ejercer control.
La carta señala que diferentes fuentes del sector han expresado preocupación por una posible “contaminación, facilitación, tolerancia u omisión” de funcionarios.
No obstante, los firmantes aclaran que no pretenden señalar a personas o instituciones sin una investigación previa.
Por eso solicitan al Gobierno realizar una investigación reservada e independiente para establecer cómo podrían movilizarse cantidades de esa magnitud y determinar si existe participación, corrupción, omisión o facilitación de funcionarios públicos en algún punto de la cadena.
El sector pide revisar las exportaciones de oro
Uno de los puntos centrales de la solicitud al Gobierno es comparar las cantidades físicas de oro exportadas por Colombia en los últimos años.
Los firmantes piden consultar información de la DIAN y el DANE sobre las exportaciones de oro medidas en kilogramos y no únicamente en dólares.
Argumentan que el aumento del precio internacional del metal puede hacer que las exportaciones mantengan un valor elevado en términos económicos incluso si la cantidad física de oro legalmente exportada disminuye.
La pregunta que plantea el sector es cuántos kilogramos de oro exportaba legalmente Colombia hace algunos años frente a la cantidad que está exportando actualmente.
Además, los comercializadores aseguran contar con información sobre las cantidades de oro que grandes empresas, exportadores y otros participantes formales han dejado de recibir. Según la carta, esos datos podrían contrastarse con los registros oficiales para dimensionar lo que está ocurriendo.
Sector pide reunión urgente con De la Espriella
Los representantes del sector formal solicitaron una reunión urgente con el presidente De la Espriella para presentarle directamente las cifras que aseguran tener disponibles.
La comunicación sostiene que cuentan con información sobre la reducción del oro que ingresa a las operaciones de grandes comercializadoras y exportadores, así como datos de comercializadores nacionales y regionales que mostrarían el mismo fenómeno en distintos puntos de la cadena.
También afirman tener información sobre el funcionamiento de la presunta red, sus mecanismos de financiación, el uso de terceros, la logística, los vehículos, las flotas de transporte y los corredores utilizados para sacar el oro de los canales formales.
Los firmantes plantean que esa información podría ser confrontada con los registros de la DIAN, el DANE, la Agencia Nacional de Minería y otras entidades competentes para establecer rápidamente la dimensión del fenómeno.













