Bloomberg Línea — Colombia crecerá por debajo de 3% en 2026, esas son las cuentas que hace el mercado. La inversión en mínimos históricos, el rezago del sector constructor y un entorno macro retador no dejarán que la cifra supere ese umbral.
“La inversión crecerá solo 3,5% en 2026, impulsada casi exclusivamente por proyectos regionales inerciales, ante la escasez de nuevas obras de infraestructura de gran escala como las concesiones 4G o 5G”, dice el más reciente informe de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia.
Con ese argumento central, el equipo de la entidad financiera ajustó la proyección de crecimiento del PIB para este año hasta 2,6%, una revisión a la baja frente al 2,9% que estimaba previamente y muy por debajo del 3,2 % que había proyectado a comienzos de año.
Según el equipo del banco, esa cifra no obedece a un tropiezo coyuntural, sino que coincide con lo que se considera el crecimiento potencial de la economía colombiana, es decir, el ritmo máximo que el país puede sostener sin generar presiones inflacionarias adicionales dada su capacidad productiva actual.
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La inversión en Colombia está estancada, con una tasa de apenas 16% del PIB, un nivel históricamente bajo para una economía que necesita ampliar su capacidad instalada, y muy distante del máximo de 23% que registró en años anteriores.
Tasas altas y peso fuerte
Un análisis de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá (Grupo Aval) señala que la cartera de consumo empezó a moderar su ritmo de expansión ante el ascenso en tasa de interés, hoy fijada en 12% por el Banco de la República.
Esto, junto a una revaluación del peso colombiano (COP) que reduce los ingresos en dólares de los hogares, como las remesas y las exportaciones no tradicionales de café y turismo, entre otros, sumado a una menor creación de empleos, ha llevado a que los hogares contengan su demanda.
El consumo de los hogares ha sido históricamente el principal motor de la demanda interna colombiana. Su moderación explica, en buena parte, por qué sectores como el comercio, los servicios y la industria manufacturera comenzaron a marcar una fase de desaceleración en su actividad productiva.
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La apreciación del peso, que en teoría debería aliviar la inflación importada, ha estado acompañada paradójicamente de los peores registros de la manufactura y de algunos rubros de exportación, que pierden competitividad cuando la moneda local se fortalece.
Bancolombia proyecta que la inflación cerrará 2026 en 6,4%, muy por encima de la meta del Banco de la República, lo que llevaría al Emisor a realizar incrementos adicionales en su tasa de interés, hasta un nivel cercano al 12,75%, prolongando así el ciclo de política monetaria restrictiva que ya viene golpeando el consumo y la construcción.
A esto se suma un panorama fiscal deteriorado, con un déficit fiscal que Bancolombia estima en 6,5% del PIB, muy por encima de lo previsto por el Gobierno, y un entorno externo poco favorable, con Estados Unidos creciendo apenas 2,1% y el petróleo Brent estabilizado cerca de los US$75 por barril.
“El potencial de Colombia es inmenso, pero materializarlo exigirá recuperar la confianza inversionista y ofrecer mayor seguridad jurídica a los capitales, condiciones que, por ahora, siguen sin cumplirse”, concluye la Dirección de Bancolombia.
Sectores en jaque
A ese diagnóstico se suma un agotamiento generalizado de las fuentes de crecimiento sectorial. El entretenimiento, que venía expandiéndose a tasas cercanas al 10%, se moderaría a un 5%; el agro crecería apenas 1,8%, condicionado por los efectos del Fenómeno de El Niño, y la minería y energía permanecería en terreno contractivo.
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El sector de la construcción, por su parte, sigue en una racha negativa. La iniciación de vivienda nueva en el país marcó en 2026 el nivel más bajo de la historia.
En el primer semestre de este año se comercializaron 78.423 viviendas, un descenso de 9,9% frente al primer semestre del año anterior. La contracción fue más marcada en el segmento No VIS, donde las ventas cayeron 16,5%, mientras que en la vivienda VIS la disminución fue de 6,6%.













