Bloomberg — Dos horas después del despegue de un vuelo de Air India con destino a Nueva Delhi el mes pasado, los pasajeros experimentaron una caída tan repentina que arrancó de raíz un inodoro, agrietó el techo de la cabina y desprendió las puertas de los compartimentos de almacenamiento.
El caos se produjo tras un fallo inusual de los tres sistemas hidráulicos —una avería que, en teoría, nunca debería ocurrir en un diseño concebido para la redundancia— que provocó la desconexión del piloto automático y una alerta de pérdida de sustentación a altitud de crucero.
Tras el aterrizaje en la India, el 4 de agosto, del vuelo procedente de Phuket, Tailandia, el piloto al mando del Airbus A320 dio positivo en un control de drogas ilegales. No está clara la relación entre la caída en picado del avión y el estado del capitán, pero el informe provisional publicado el viernes por la Oficina de Investigación de Accidentes Aéreos de la India calificó el descubrimiento del consumo de drogas como una “grave preocupación” e instó al regulador aeronáutico local a adoptar urgentemente “las medidas adecuadas”.
Ver más: Aviones de la OTAN derribaron un dron que había entrado en el espacio aéreo de Letonia
Aunque el vuelo logró aterrizar sin incidentes, el informe ofrece una imagen angustiosa del caos que se vivió en la cabina cuando el avión descendió casi 300 pies (unos 90 metros), lo que provocó lesiones a 20 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación de cabina.
Asimismo, pone de manifiesto la magnitud de los retos a los que se enfrenta la aerolínea del Grupo Tata, que ha registrado unas pérdidas anuales récord tras verse afectada por un fatal accidente de un Boeing el año pasado, el cierre del espacio aéreo de Pakistán a las compañías indias y el conflicto en Medio Oriente, que ha perturbado los viajes y ha disparado los costos del combustible.
“La confirmación del consumo de sustancias psicoactivas es motivo de grave preocupación”, señala el informe del AIIB, aunque no llega a señalarla como la causa de la caída en pleno vuelo del avión, que transportaba a 137 pasajeros y ocho tripulantes. “Se está llevando a cabo una investigación detallada sobre los aspectos técnicos y de otro tipo”.
Ver más: Avión Boeing 737 de Ryanair pierde una ventanilla en pleno vuelo y deja un pasajero herido
Air India declaró en un comunicado que ha rescindido el contrato del piloto con efecto inmediato, alegando que su comportamiento no se ajustaba al “enfoque de tolerancia cero de la empresa ante el incumplimiento de los requisitos de seguridad, aptitud física o normativos”.
De acuerdo con las normas establecidas por el organismo regulador de la aviación de la India, un empleado que dé positivo por primera vez en un control de sustancias psicoactivas es derivado a un programa de rehabilitación y debe obtener un resultado negativo antes de reincorporarse a funciones críticas para la seguridad.
Un segundo resultado positivo conlleva la suspensión de la licencia durante tres años, mientras que un tercero da lugar a la cancelación definitiva de la misma.
Último dolor de cabeza
El informe del viernes no especificaba ninguna medida que debiera adoptar la Dirección General de Aviación Civil de la India. La DGCA no respondió de inmediato a un correo electrónico en el que se le solicitaban comentarios sobre las medidas propuestas.
Las conclusiones suponen el último quebradero de cabeza para el nuevo CEO, Tewolde Gebremariam, que se incorporará a la aerolínea propiedad de Tata la próxima semana.
Ver más: Avión Boeing 787 de Lufthansa sufre colapso del tren delantero en una puerta de embarque
Singapore Airlines Ltd. también posee una participación del 25,1% en Air India, que registró unas pérdidas sin precedentes de 220.000 millones de rupias (US$2.300 millones) en el ejercicio cerrado el 31 de marzo. Está a punto de conseguir 100.000 millones de rupias en ayuda financiera de sus propietarios, siempre que se alcancen determinados objetivos de rendimiento, según informó Bloomberg News el jueves.
Incluso antes de que se hicieran públicos los resultados de la AAIB, Air India, propiedad del Grupo Tata, comenzó a someter a pruebas de detección a sus más de 5.000 pilotos. Malaysia Airlines introdujo pruebas de detección de drogas obligatorias en agosto, después de que un miembro de la tripulación de cabina fuera detenido por presunto tráfico de estupefacientes.
La Oficina de Investigación de Accidentes de Francia (BEA) está colaborando con la AAIB, según el informe. La agencia india ha entrevistado a la tripulación de vuelo y de cabina, a la aerolínea, al operador aeroportuario y al equipo médico, entre otros.
Ver más: American Airlines instalará Starlink en más de 500 aviones para reforzar su Wi-Fi a bordo
“En aras de la transparencia y en beneficio del público, deberían haber hecho públicos más datos sobre el comportamiento del motor”, afirmó Mark Martin, fundador de la consultora de aviación Martin Consulting, señalando que el informe de la AAIB no explicaba cómo logró recuperarse el avión.
El informe preliminar sobre este incidente “es ambiguo”, al igual que las conclusiones iniciales sobre el accidente de Air India, añadió Martin. En aquel caso, ocurrido el año pasado, el avión Boeing 787 se estrelló menos de un minuto después del despegue en Ahmedabad, tras perder ambos motores el suministro de combustible y no dar tiempo a los pilotos a recuperar el control. Aún está pendiente el informe definitivo.
El informe provisional de la AAIB sobre el accidente ocurrido en julio del año pasado no respondió a la pregunta clave de quién desactivó los interruptores de combustible y por qué. Además, se omitieron 10 segundos cruciales de la cronología de los hechos.
Ocho segundos
No se observaron anomalías cuando el vuelo despegó a las 1:41 UTC de Phuket el 4 de agosto. A las 4:02 UTC, el sistema de control de vuelo de la aeronave detectó la pérdida del sistema hidráulico verde. Unos segundos más tarde, también se produjo la pérdida de los sistemas hidráulicos azul y amarillo, según el informe.
Los sistemas hidráulicos verde y amarillo son los principales. Se trata de redes de alimentación cruciales que ayudan a realizar tareas como mover los mandos de vuelo, desplegar los flaps y detener el avión, mientras que el sistema azul ayuda a proporcionar energía en caso de cualquier emergencia.
Los pilotos estabilizaron la aeronave en ocho segundos y los tres sistemas hidráulicos se restablecieron. Sin embargo, dado que las señales de abrocharse los cinturones de seguridad estaban apagadas, la violenta caída registrada en ese breve lapso de tiempo fue suficiente para causar lesiones a algunos pasajeros y a la tripulación de cabina, así como para provocar daños en algunas partes de la cabina.
Ver más: Un avión de United choca contra un poste en una autopista antes de aterrizar en Newark
Una evaluación preliminar de Airbus reveló que la aeronave perdió los sistemas que controlaban su cabeceo y su inclinación antes de recuperar sus funciones normales, y que tanto la pérdida como la recuperación se produjeron en unos siete segundos, según informó anteriormente Bloomberg News.
El informe documenta paneles del techo “agrietados o deformados” sobre algunas filas de asientos, paneles de las unidades de servicio a los pasajeros abollados, pasamanos rotos y un asiento giratorio de la tripulación situado junto al inodoro que se había desprendido.
A pesar de los daños, la tripulación evaluó la situación en la cabina y tomó la decisión de continuar el vuelo hasta su destino previsto, según indica el informe.
-Con la colaboración de Phoebe Sedgman.
Lea más en Bloomberg.com













