Bloomberg Línea — El Banco de Bogotá, el banco más grande del Grupo Aval (AVAL) recibió la autorización de la Superintendencia Financiera de Colombia para concretar la cesión parcial de activos y pasivos con enfoque en la banca minorista de Itaú Colombia.
Este es un paso clave en una transacción anunciada meses atrás y que busca fortalecer la presencia de la entidad en el segmento de personas.
La aprobación regulatoria permite avanzar en la incorporación de más de 270.000 clientes, una cartera cercana a COP$6 billones y depósitos por alrededor de COP$4 billones, según informó Banco de Bogotá en un comunicado divulgado este martes.
La operación forma parte del acuerdo anunciado previamente entre ambas entidades, mediante el cual Banco de Bogotá adquiere el negocio de personas de Itaú Colombia.
Como parte de la misma transacción, Banco Itaú Panamá cederá determinados activos, pasivos y contratos de banca minorista a Banco de Bogotá Panamá.
“Esta autorización representa un paso relevante en nuestra estrategia de crecimiento en banca de personas”, afirmó Juan Carlos Echeverry, presidente de Banco de Bogotá, a la vez que mencionó que “recibiremos a nuestros nuevos clientes con modelos de atención acordes con sus necesidades, respaldados por una amplia red de atención, productos y servicios digitales”.
Cuando se anunció el acuerdo, Banco de Bogotá destacó que la adquisición le permitiría fortalecer su posición en el negocio de banca de personas y ampliar su escala en un segmento estratégico para la entidad.
La operación también se enmarca en la decisión de Itaú de enfocar sus actividades en Colombia en otros segmentos de negocio.
Según el comunicado, ambas entidades trabajarán conjuntamente para garantizar una transición ordenada para los clientes que pasarán a formar parte de Banco de Bogotá.
La entidad señaló que mantendrá el acompañamiento a los nuevos usuarios con estándares de servicio y atención alineados con su oferta de productos y canales digitales.
La autorización de la Superintendencia Financiera representa uno de los últimos pasos regulatorios para la materialización de una de las operaciones más relevantes del sistema financiero colombiano en los últimos meses.
Con la integración de la cartera y los depósitos provenientes de Itaú Colombia, Banco de Bogotá busca consolidar su crecimiento en banca minorista y ampliar su base de clientes en el mercado local.













