Bloomberg Línea — El ciclo de dólar débil podría sostenerse entre 12 y 18 meses más, salvo factores como un giro abrupto en la política de tasas de la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés) o un shock geopolítico, dijo a Bloomberg Línea Renato Campos, CEO de la firma financiera Greyhound Trading, citando recientes proyecciones de Citi (C).
El desempeño del DXY “responde a factores estructurales, incluyendo las expectativas de recortes de tasas en EE.UU., cuestionamientos fiscales sobre la deuda estadounidense y una rotación de flujos hacia emergentes en busca de rendimiento”, dijo Campos.
Comentó que mientras esos tres elementos no se reviertan simultáneamente, la presión bajista sobre el dólar frente a la canasta latinoamericana de divisas más fuerte debería mantenerse.
“El riesgo principal para esta narrativa no es interno de la región, sino externo”, anotó el CEO Greyhound Trading. “Cualquier repunte de aversión al riesgo global, por ejemplo, un shock geopolítico o un cambio de tono más agresivo de la Fed, podría revertir rápidamente esta apreciación selectiva”, anotó.
Ignacio Mieres, líder de Investigación de la ‘app’ de inversiones XTB, considera que, aunque la Fed ha mantenido un tono relativamente firme, “los últimos datos de empleo, más débiles de lo esperado, moderaron las expectativas de una apreciación sostenida del dólar y le restaron impulso”.
Además, dice a Bloomberg Línea que la distensión entre Estados Unidos e Irán y la reapertura implícita del estrecho de Ormuz provocaron una fuerte caída en los precios del petróleo, que habían aumentado durante el último mes, y redujeron la prima de riesgo global.
Una menor tensión geopolítica implica más liquidez disponible y una menor demanda de activos refugio, entre ellos el dólar.
“Por ahora, estamos ante un respiro y no necesariamente frente a un cambio estructural de tendencia”, según Ignacio Mieres. “El dólar viene con fortaleza y su debilidad actual podría mantenerse mientras la Fed no reactive con claridad las expectativas de nuevas subidas de tasas y la calma geopolítica continúe”.
Monedas más apreciadas frente al dólar en Latinoamérica
En lo corrido de 2026, el peso colombiano (COP) se posiciona como la moneda más apreciada de América Latina frente al precio del dólar, con una valorización cercana al 18% hasta este 27 de julio a las 15:00 horas ET.
Le siguen el colón costarricense (CRC), con un avance de 10,1%; el guaraní paraguayo (PYG), con 9,5%; el peso dominicano (DOP), con 8,6%; y el real brasileño, que acumula una apreciación de 7,1%.
Peso colombiano
Más atrás se ubican el peso mexicano (MXN), con un avance del 3,1%, y el quetzal guatemalteco (GTQ) con 0,5%.
“El viento externo es el mismo para todas las divisas de la región: un dólar más débil y materias primas todavía en niveles atractivos actúan como un empujón para la región”, apuntó Mieres. “Cuando el dólar cae, el capital global sale a buscar rendimiento y América Latina ofrece hoy tasas de interés reales altas. Ese es el corazón del llamado carry trade: invertir en monedas que pagan más”.
El peso colombiano se apoya, además del carry, en una inflación que obliga al banco central a no relajarse y en un mercado que le está dando el beneficio de la duda tras el ciclo electoral, según el analista.
El real brasileño, a su vez, combina tamaño, liquidez y tasas altas, aunque sigue muy expuesto al frente fiscal y político.
Mientras que el peso mexicano es estructuralmente sólido por remesas, nearshoring y liquidez, “aunque el mercado ya conoce esa historia y ahora vigila más de cerca la revisión del T-MEC”, en opinión de Mieres.
Combinación de factores para el precio del dólar

Valeria Álvarez, líder de Estrategia en Itaú Colombia Comisionista de Bolsa, considera que la fortaleza de las monedas de América Latina frente al dólar dependerá tanto de factores externos como de las condiciones económicas y políticas en el mercado local.
En el frente externo, explica que uno de los principales determinantes será la evolución del índice dólar (DXY), que a su vez está estrechamente ligada a la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), la inflación en Estados Unidos y el comportamiento de los precios del petróleo.
Según la analista, un aumento sostenido del precio del petróleo podría elevar la inflación en Estados Unidos y llevar a la Fed a mantener una postura más restrictiva o incluso a subir nuevamente las tasas de interés.
Ver más: ¿La más fuerte del mundo? Peso colombiano tendría espacio para subir aún más frente al dólar
Un escenario de tasas más altas fortalece el precio del dólar, ya que incrementa el atractivo de invertir en activos estadounidenses.
“Hoy tenemos una Reserva Federal relativamente estable, con riesgos de subida de tasas”, comentó Valeria Álvarez. “El mercado descuenta casi que dos subidas de tasas de la Reserva Federal entre los próximos meses y el 2027 y eso hace que la región se vea menos competitiva”.
En todo caso, dice que Colombia y Brasil aún conservan una ventaja gracias a sus elevadas tasas de interés, que mantienen un diferencial atractivo frente a Estados Unidos y continúan favoreciendo la llegada de capitales a la región.
“Por supuesto que los inversionistas empiezan a sopesar la posibilidad de invertir en Colombia a un riesgo elevado, pero a una tasa también muy atractiva”, dijo.
En América Latina, los mercados están expuestos a riesgos propios de cada país, como la incertidumbre política o fiscal, que no suelen presentarse con la misma intensidad en las economías desarrolladas.
Sin embargo, la analista considera que parte de esa incertidumbre “se ha ido desvaneciendo” recientemente en algunos países de la región, en particular mencionando el caso de Colombia tras el reciente giro político hacia la ultraderecha.
A su juicio, esto se ha convertido en un factor adicional para atraer inversión hacia los mercados locales.
Fortaleza no está garantizada frente al dólar

Aun así, la líder de Estrategia en Itaú Colombia Comisionista de Bolsa advierte que la fortaleza de las monedas latinoamericanas no está garantizada.
Su continuidad dependerá de que la Reserva Federal no adopte una postura mucho más agresiva en materia de tasas de interés y de que los bancos centrales de la región no reduzcan demasiado rápido sus propias tasas, ya que ello disminuiría el atractivo del carry trade.
“El riesgo principal desde mi punto de vista es que tengamos una Reserva Federal que sea muy agresiva y que eso logre frenar ese atractivo de tasas, pero ese pareciera que todavía no es el escenario base”, señaló la analista de Itaú Colombia Comisionista de Bolsa.
También considera clave la evolución del panorama interno, especialmente la capacidad de los nuevos gobiernos para implementar programas de ajuste fiscal que fortalezcan la confianza de los mercados.
“Hoy el optimismo seguramente está muy elevado, asociado a los cambios idiosincrásicos, pero tenemos que ver también cuál va a ser el plan de ajuste a nivel local de la entrada del nuevo Gobierno”, señaló Valeria Álvarez.
En el caso de Colombia, el mercado está a la expectativa de “un plan de ajuste fiscal responsable”.
En cuanto a las materias primas, sostiene que el contexto sigue siendo favorable para países exportadores como Colombia y Brasil.
“Para Colombia y Brasil, que son dos países exportadores de commodities, por supuesto (que los precios elevados) generan una mejora en las cuentas fiscales”, señaló.













