Ciudad de México — El uso de fractura hidráulica horizontal para aumentar la producción de gas natural en México, una controversial técnica conocida como fracking, será mucho más costoso que en Estados Unidos, según un alto directivo del gigante de servicios petroleros SLB (Schlumberger).
Ver más: Sheinbaum discute envíos petroleros de Pemex a Japón con primera ministra Takaichi
El umbral de rentabilidad en Estados Unidos, un indicador critico de la industria petrolera conocido como punto de equilibrio o breakeven, oscila de US$30 a US$45 por barril, pero en el caso de México sería un “mucho más alto” por la falta de infraestructura, dijo a Bloomberg Línea William Antonio, director general de SLB para México, Centroamérica y Venezuela.
“Probablemente, los primeros años sea por encima de US$60 y luego va a ir bajando”, dijo el directivo de la compañía de origen francés, tras su participación en un foro del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, IMEF, en la Ciudad de México.
Aunque el costo es alto, a medida que el país genere infraestructura de arena, agua y servicios, el precio baja, dijo el directivo.
La empresa estatal Pemex hizo campaña de exploración en recursos no convencionales en 2014, dijo el representante de SLB, pero para determinar el costo de producción se necesitan de dos a tres años de producción en masa.
Ver más: Fracking en México enfrenta problemas de rentabilidad
Durante su conversación en el IMEF, el directivo mencionó que el activo terrestre Chicontepec, de Pemex, con el que la empresa no logró los resultados que esperaba en la década pasada. La compañía esperaba producir 500.000 barriles diarios, pero no pudo extraer más de 70.000. El directivo dijo que con la tecnología vigente de SLB puede hacer viable este objetivo de extracción.
“Pemex tiene que empezar a explorar y certificar reservas, pero definitivamente traer socios internacionales que tienen experiencia y capital va a ser fundamental para desarrollar la industria del fracking en México”, dijo Antonio.
El Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum abrió la puerta al uso de la fractura hidráulica para reducir la dependencia de México al gas importado desde Estados Unidos, que asciende a 75% del consumo nacional.
La extracción de gas natural de lutitas o shale puede aumentar la producción nacional en 1.150 millones de pies cúbicos diarios hacia 2030 y 3.200 millones en 2035, cifras que, sumadas a la producción convencional estimada, representan más de la mitad de la demanda hacía el final del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Para la fase uno que planea el Gobierno de México, el CEO en México de SLB comentó que se necesitarían entre 1.000 y 2.000 pozos cada dos años, y para llegar al nivel de Estados Unidos y Argentina se requerirían 5.000 pozos.
Ver más: “Desproporcionadamente grande”: el giro que espera Citi y que beneficiará a América Latina
Sobre los costos por pozo dijo que en México no hay benchmark o punto de referencia.
Luca Ferrari, investigador de la UNAM, comentó previamente a Bloomberg Línea que el benchmark por pozo oscila de US$5 a US$11 millones, aproximadamente.
Antonio mencionó que está ayudando a Pemex y el Instituto Mexicano del Petróleo a explicar la evolución de la tecnología de fractura hidráulica horizontal en los últimos 20 años.
Al preguntarle por las preocupaciones señaladas por organizaciones ambientales, particularmente por el uso intensivo de agua, el directivo dijo que la empresa cuenta con tecnología para solventarlos y ejemplificó con el caso de Medio Oriente, donde la escasez del recurso hídrico requiere reutilizar agua mediante procesos de tratamiento.
“Obviamente, sí aumentan los costos, pero puede hacerse comercialmente atractivo”, concluyó el directivo.













