Bloomberg — México señaló que la mejora de los diferenciales en el mercado de permutas de incumplimiento crediticio (credit default swaps, o CDS) es una señal de su buena posición en los mercados de deuda, donde los inversionistas han hecho que sus bonos coticen de forma más similar a los de los países con calificación especulativa.
Los CDS a cinco años del país, instrumentos que los inversionistas compran para protegerse contra un default, se sitúan en 80 puntos básicos, frente a 120 puntos básicos cuando la presidenta Claudia Sheinbaum asumió el cargo en octubre de 2024, según indicó la Secretaría de Hacienda en un comunicado enviado a la prensa a última hora del martes.
El comunicado fue difundido horas después de que Bloomberg News publicara un artículo en que se mostraba cómo los rendimientos de los bonos mexicanos en dólares son superiores a los de algunos países vecinos más pequeños con calificaciones crediticias más bajas. México ha destinado US$130.000 millones en ayuda financiera al gigante estatal Petróleos Mexicanos S.A. durante los últimos ocho años.
“La reducción sostenida en el costo del riesgo crediticio de México y de Pemex; el regreso exitoso de la empresa al mercado local de deuda en pesos; y la mejora en sus calificaciones crediticias —la primera en doce años— constituyen evidencia consistente del refrendo de la confianza de los inversionistas en la estrategia financiera coordinada entre Pemex y la Secretaría de Hacienda”, según el comunicado.
El apoyo del Estado a Pemex permitió reducir la deuda de la petrolera al 4% en relación con el tamaño de la economía mexicana en 2025, señaló la Secretaría de Hacienda. Esta cifra alcanzó un máximo del 9,3% en 2016.
Sin embargo, el respaldo soberano a la petrolera ha afectado la deuda de México. Moody’s Ratings rebajó en mayo la calificación del país al nivel más bajo dentro del grado de inversión, citando un mayor déficit presupuestario, un crecimiento económico débil y el continuo apoyo a Pemex. Una semana antes, S&P Global Ratings había advertido sobre una posible medida similar al reducir a negativa la perspectiva crediticia de México.
Tras la rebaja de Moody’s, la Secretaría de Hacienda destacó medidas para mantener saludables las finanzas públicas, entre ellas un esfuerzo de consolidación fiscal y un plan para atraer más inversiones.

Los precios de las permutas de incumplimiento crediticio tienden a subir a medida que aumenta la percepción de que un emisor podría incumplir sus obligaciones de deuda. Aunque los CDS se utilizan ampliamente como indicador de la percepción de los inversionistas sobre el riesgo crediticio, los rendimientos de los bonos ofrecen una medida más directa de cuánto tendría que pagar un prestatario —en este caso México— para colocar deuda en los mercados internacionales.
Contratos similares para Brasil, Colombia, Panamá y Perú también han disminuido durante el período mencionado por la Secretaría de Hacienda de México, según datos recopilados por Bloomberg.
Un análisis de Bank of America fechado el 13 de agosto reveló que, en promedio, el rendimiento adicional que los inversionistas exigen para mantener deuda mexicana es 39 puntos básicos mayor que el de países con calificaciones similares. Eso implica que los bonos cotizan alrededor de 1,5 escalones por debajo de sus calificaciones actuales.
Marco Oviedo, estratega sénior de XP Investimentos, señaló que los CDS no reflejan la calificación crediticia de un país.
“La realidad es que el mercado gradualmente incorpora el problema fiscal al indicar un precio del bono en USD a 10 años cercano a los soberanos junk”, señaló Oviedo en la red social X. “Es un problema que no puede negarse. Negarlo con esta nota es tapar el sol con un dedo”.
--Con la colaboración de Scott Squires y Alex Vásquez.
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