Bloomberg Línea — La Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe (Cepal) mantuvo este jueves su proyección de crecimiento del 2,2% para la región en 2026 ante un entorno económico global adverso marcado por las presiones energéticas y la incertidumbre por las tensiones en Medio Oriente.
Con ello, América Latina y el Caribe completaría cinco años consecutivos con un crecimiento de alrededor de un 2,3% en promedio.
La Cepal considera que esta tasa es insuficiente para elevar de manera sostenida el ingreso por habitante, cerrar las brechas de desarrollo y ampliar significativamente los espacios de política.
“Las perspectivas para 2026 y 2027 indican que América Latina y el Caribe enfrentaría un entorno internacional más complejo, caracterizado por un menor crecimiento de la economía mundial, una elevada incertidumbre geopolítica y financiera y mayores presiones sobre los mercados internacionales de energía”, señaló la Cepal.
El Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026, presentado por la Cepal en Santiago de Chile, muestra que la economía regional se desaceleraría este año frente al 2025 cuando esta creció un 2,4%.
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Esta desaceleración del crecimiento regional en 2026 dará paso a una recuperación parcial en 2027, aunque con diferencias marcadas entre países y subregiones.
En este contexto, el organismo proyecta que en 2027 el PIB regional se expanda un 2,5%.
Las proyecciones de la Cepal apuntan a que las tensiones que enfrenta la economía global comiencen a moderarse gradualmente durante 2027.
Para la Cepal, detrás de este desempeño agregado “existen economías que mantendrían un crecimiento relativamente dinámico y otras que continuarían enfrentando un crecimiento bajo”.
Esto sería el reflejo de diferencias en su estructura productiva, su exposición a los choques externos y los espacios disponibles para la política macroeconómica.
La subregión de Sudamérica pasaría de crecer 2,9% en 2025 a 2,5% tanto en 2026 como en 2027.
Entre tanto, Centroamérica se desaceleraría del 2,3% en 2025 al 1,6% en 2026, mientras que en 2027 repuntaría al 2,8%.
Y el Caribe, pese al férreo impulso de Guyana y su locomotora de los hidrocarburos, pasaría de crecer 6,1% en 2025 a 5,6% en 2026, aunque daría un salto del 7,9% en el 2027.
“Además del deterioro reciente del contexto internacional, persisten restricciones estructurales que continúan limitando la capacidad de crecimiento de las economías de la región”, indicó el organismo en el documento.
Ya en materia de inflación, la Cepal considera que permanecería contenida y continuaría convergiendo gradualmente hacia las metas de los bancos centrales.
Por su parte, el déficit de la cuenta corriente se mantendría en niveles moderados, según proyecta el organismo.
La estimación de la Cepal es que el empleo seguiría expandiéndose, aunque a un ritmo cada vez menor, y la tasa de desocupación permanecería cercana a sus niveles históricamente bajos.
“Estos resultados coexistirían con un crecimiento insuficiente para aumentar el ingreso per cápita y acelerar la creación de empleo formal, a causa, en parte, de las bajas tasas de inversión y de crecimiento de la productividad”, de acuerdo con el reporte.
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Las economías que más crecerán

En medio de su ‘boom’ petrolero, Guyana nuevamente destacará como la economía que más crecerá en América Latina y el Caribe, con una expansión proyectada de un 16,2% en 2026 y un 19,7% en 2027.
En el Caribe destaca particularmente República Dominicana, con una expansión esperada del 4% en 2026 y del 4,4% en 2027 motivada por el turismo y los servicios.
En Sudamérica, Venezuela aparece entre las economías de mayor crecimiento, con un 6,5% tanto en 2026 como en 2027.
En el caso de Venezuela, hay que considerar que el país parte de una base muy baja por sus crisis económica y la reactivación que está teniendo el sector petrolero tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado.
A Venezuela le siguen Paraguay, con una proyección de 4,3% para 2026 y del 4% para 2027, y Argentina, con una estimación del 3,3% y 3,4%, respectivamente.
En Centroamérica también sobresalen Panamá, con una proyección del 4,4% en 2026 y 4,6% en 2027; Nicaragua, con una de 4,5% y 4,0%; y Guatemala, con 4% y 4,1%.
En el extremo contrario, Cuba presenta la peor perspectiva, con una contracción estimada de 10,3% en 2026 y del 5,1% en 2027.
También destacan las caídas de Haití, de 1,9% y 0,7%, y Jamaica, que retrocedería un 1,2% en 2026 antes de recuperarse un 2,5% en 2027.
Entre las economías que sí crecerán, Bolivia presenta una de las tasas más bajas, con apenas 0,5% en 2026 y 0,8% en 2027.
En las principales economías regionales, México aparece entre las de menor dinamismo con una expansión del 1,3% en 2026 y 1,9% en 2027, en tanto que Brasil se expandiría un 2,2% en ambos períodos.
Proyección de crecimiento del PIB en América Latina y el Caribe de la Cepal (agosto de 2026)

Sudamérica
- Argentina: 3,3% en 2026 | 3,4% en 2027
- Bolivia: 0,5% | 0,8%
- Brasil: 2,2% | 2,2%
- Chile: 1,6% | 2,2%
- Colombia: 2,6% | 2,5%
- Ecuador: 2,4% | 2,5%
- Guyana: 16,2% | 19,7%
- Paraguay: 4,3% | 4%
- Perú: 3,2% | 3,3%
- Suriname: 3,5% | 4,4%
- Uruguay: 1,5% | 2,2%
- Venezuela: 6,5% | 6,5%
México y Centroamérica
- México: 1,3% | 1,9%
- Costa Rica: 3,7% | 3,9%
- El Salvador: 3,9% | 3,7%
- Guatemala: 4% | 4,1%
- Honduras: 3,5% | 3,7%
- Nicaragua: 4,5% | 4%
- Panamá: 4,4% | 4,6%
Caribe
- Antigua y Barbuda: 3,5% | 3,5%
- Bahamas: 2% | 2,2%
- Barbados: 2,5% | 2,2%
- Belice: 2,5% | 2,3%
- Cuba: -10,3% | -5,1%
- Dominica: 3,1% | 2,8%
- Granada: 3,5% | 3,5%
- Haití: -1,9% | -0,7%
- Jamaica: -1,2% | 2,5%
- República Dominicana: 4% | 4,4%
- Saint Kitts y Nevis: 2% | 2,5%
- San Vicente y las Granadinas: 3% | 2,6%
- Santa Lucía: 2% | 1,5%
- Trinidad y Tobago: 0,8% | 1,5%
Trampa de baja capacidad para crecer

La Cepal reiteró durante la presentación del informe en Santiago de Chile que América Latina sigue inmersa en “una trampa de baja capacidad para crecer”, cuya explicación considera fundamentalmente estructural.
En su diagnóstico de la economía regional se refiere a la persistencia de los bajos niveles de inversión, el escaso crecimiento de la productividad, la desaceleración de la creación de empleo formal y la elevada informalidad.
“En consecuencia, preservar la estabilidad macroeconómica continuará siendo una condición necesaria, pero no suficiente para acelerar el crecimiento”, dijo la Cepal.
Asimismo, destaca que la transformación productiva en la región se enfrenta al desafío de la elevada informalidad en América Latina y el Caribe. “Más que un problema del mercado laboral, la informalidad limita la acumulación de capacidades productivas, reduce la efectividad de las políticas públicas y debilita la capacidad del crecimiento para generar aumentos sostenidos de productividad y empleo de calidad”.
Entre las acciones sugeridas, menciona la necesidad de fortalecer el espacio de las políticas macroeconómicas y articularlas con las de desarrollo productivo, innovación, transformación digital e integración regional con el fin de que permitan elevar la inversión, acelerar el crecimiento de la productividad y ampliar la generación de empleo formal de calidad.
“Solo mediante esta combinación será posible transformar una eventual mejora del contexto internacional en un proceso sostenido de crecimiento más dinámico, inclusivo y resiliente”, señala el reporte.
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