¿Hacia dónde van las materias primas? Del oro al petróleo: estas son las proyecciones de Citi

El banco proyecta una caída del petróleo si se normalizan los flujos por Ormuz y mantiene una perspectiva alcista para oro y plata.

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Lingotes de oro de un kilogramo en la fundición de ABC Refinery, operada por Pallion, en Sídney (Australia), el jueves 17 de abril de 2025.

Bloomberg Línea — El petróleo, el oro y los metales industriales enfrentan caminos distintos hacia 2027. Citi actualizó sus proyecciones para los principales commodities y puso el foco en el estrecho de Ormuz, las tasas de la Reserva Federal y la demanda vinculada con inteligencia artificial.

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El banco prevé una caída del petróleo si se normalizan los flujos por Ormuz, mientras mantiene una perspectiva alcista para los metales preciosos. En el cobre, en cambio, adoptó una posición neutral en el corto plazo, aunque identifica factores que podrían sostener la demanda durante los próximos años.

El escenario base de Citi asigna una probabilidad de 60% a que los flujos por el estrecho de Ormuz se normalicen hacia finales de año. Esa hipótesis atraviesa buena parte de sus pronósticos, porque una caída de la energía podría reducir las presiones inflacionarias y modificar las expectativas sobre las tasas de la Fed.

“Los conflictos en Medio Oriente y Rusia/Ucrania y el fortalecimiento de El Niño se están combinando para crear choques inflacionarios a través de los precios de la energía y las materias primas agrícolas”, dijeron los analistas de Citi.

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Petróleo: Citi proyecta una caída de más de 30%

El petróleo concentra una de las mayores diferencias entre los precios actuales y los objetivos de Citi. Con el Brent alrededor de US$106 por barril, el banco proyecta US$75 en un horizonte de cero a tres meses y US$70 entre seis y 12 meses.

Esto implicaría descensos de 30% y 34%, respectivamente. Para el WTI, que cotizaba cerca de US$94, los objetivos son US$71 en los próximos tres meses y US$66 entre seis y 12 meses, equivalentes a retrocesos de 25% y 30%.

La apuesta depende de Ormuz. “Vemos que el resultado final es que el estrecho de Ormuz se reabra. El camino hacia ese resultado final, y el momento en que se produzca, son por supuesto muy inciertos”, según Citi.

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El banco considera que distintos factores económicos, políticos y militares podrían llevar a una normalización de los flujos durante el cuarto trimestre. Bajo esa hipótesis, estima que el Brent podría ubicarse entre US$65 y US$70 por barril durante 2027.

La dimensión del choque energético ayuda a explicar el peso que Citi concede a esa variable. El gasto mundial en petróleo se encuentra cerca de US$5 billones anualizados, alrededor de 4% del PIB global, frente a US$2,6 billones y aproximadamente 2,1% del PIB en enero.

El diésel es otro punto de presión. Citi calcula que representa alrededor de 30% del consumo mundial de productos petroleros y destaca que los precios en Estados Unidos llegaron a tocar los US$6,5 por galón, desde US$3,4 a comienzos del año.

Un buque de apoyo navega junto al petrolero de crudo 'Devon' mientras este atraviesa el golfo Pérsico rumbo a la terminal petrolera de la isla de Jarg para transportar crudo a los mercados de exportación en Bandar Abbas, Irán, el viernes 23 de marzo de 2018.

Una reapertura de Ormuz podría reducir en alrededor de US$2 billones el gasto mundial en productos petroleros, hasta acercarlo a US$3 billones anuales. Citi estima que este movimiento podría contribuir a una caída de hasta 150 puntos básicos en las tasas durante 2027.

“Una reapertura del estrecho de Ormuz haría que los precios de los productos petroleros se desplomaran”, dijeron los analistas, quienes vinculan ese movimiento con una reducción del costo energético mundial y menores presiones sobre la política monetaria.

Oro y plata: los metales preciosos con mayor recorrido

Citi mantiene un objetivo para el oro de US$4.800 por onza entre cero y tres meses y US$5.000 entre seis y 12 meses. Frente al precio de US$4.276 utilizado en el informe, representan avances de 12% y 17%, respectivamente.

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El caso base, al que asigna una probabilidad de 60%, combina una reapertura de Ormuz, menores precios del petróleo y una Fed con espacio para pasar de aumentos a recortes de tasas. Esto podría reducir las tasas reales y recuperar la demanda de inversión por el metal.

“Nos gusta el sesgo de riesgo para el oro hacia finales de año y 2027”, dijeron los analistas de Citi, que ven “un potencial alcista sustancial” si se reabre Ormuz y disminuye la tensión entre Yemen y Arabia Saudita.

Incluso si el conflicto continúa, el banco considera limitado el retroceso. Su escenario bajista, con una probabilidad de 30%, sitúa al oro en US$4.000 por onza en 2027, mientras que el escenario alcista, con 10%, contempla US$5.625.

Una pila de lingotes de oro.

Citi también identifica factores de más largo plazo. Entre ellos están el aumento de la deuda estadounidense, la diversificación de reservas frente al dólar, el ahorro acumulado en China y la demanda de cobertura asociada con las valoraciones de las acciones vinculadas con inteligencia artificial.

La plata presenta el mayor potencial porcentual entre los metales preciosos que analizó el banco. Desde US$64,1 por onza, Citi fija un objetivo de US$75 en cero a tres meses y US$90 entre seis y 12 meses, aumentos de 17% y 40%.

El banco espera que la recuperación de la demanda de inversión acompañe una eventual caída de las tasas. Los ETF globales de plata registraban salidas por unos 64 millones de onzas en el año, mientras las posiciones netas administradas habían caído a cerca de 65 millones desde unos 200 millones un año antes.

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“Esperamos que las salidas de los ETF globales de plata se reduzcan a solo unos 10 millones de onzas para todo 2026”, indicó Citi. Ese cálculo supondría entradas netas cercanas a 75 millones de onzas únicamente durante el cuarto trimestre.

Para el platino, Citi establece objetivos de US$1.950 por onza a tres meses y US$2.100 entre seis y 12 meses, frente a US$1.764. El banco espera que continúe siguiendo al oro con una sensibilidad mayor y que la inversión responda a los movimientos del petróleo y las expectativas sobre la Fed.

En paladio, los objetivos son US$1.450 y US$1.550, respectivamente, desde US$1.257. Citi redujo ambas metas en US$50, aunque espera apoyo de un déficit físico y de la sustitución de platino por paladio.

One-kilogram silver bars stacked at the Perth Mint Refinery, operated by Gold Corp., in Perth, Australia, on Thursday, Feb. 5, 2026. The reversal came as the stock market was whipsawed by volatility, Bitcoin tumbled and what had been a steep run-up in gold and silver prices abruptly reversed, all of which drove investors into the safety of US Treasuries. Photographer: Matt Jelonek/Bloomberg

Cobre: IA y redes eléctricas como soporte

La visión sobre el cobre es distinta. Citi adoptó una posición neutral y proyecta US$15.000 por tonelada entre cero y tres meses, apenas 2% por encima del nivel de US$14.757 que había al momento de redactar el informe. Para seis a 12 meses, el objetivo baja a US$14.500, un descenso de 2%.

El escenario base, con 50% de probabilidad, contempla US$13.700 por tonelada en promedio para 2026, US$14.500 en 2027 y US$15.000 en 2028. Sin embargo, Citi mantiene un sesgo alcista en los riesgos de mediano plazo.

En su escenario alcista, al que asigna una probabilidad de 30%, el cobre podría alcanzar US$17.000 por tonelada durante buena parte de 2027 y US$18.000 en 2028. El banco relaciona esa posibilidad con una recuperación cíclica y con tendencias estructurales de demanda.

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“El cobre es clave para permitir que Estados Unidos y China avancen en su carrera por el dominio tecnológico de la inteligencia artificial”, dijeron los analistas. Las redes eléctricas, centros de datos, energías renovables, vehículos eléctricos y equipos militares forman parte de esa demanda.

Citi calcula que 1.000 millones de robots humanoides y una cantidad equivalente de robots no humanoides requerirían cobre equivalente a tres veces la oferta anual actual. Para aluminio serían 3,5 veces y para litio, 16 veces.

En aluminio, Citi fija objetivos de US$3.300 por tonelada a tres meses y US$3.000 entre seis y 12 meses. También mantiene una visión neutral, aunque su escenario alcista contempla US$3.600 en 2027 y US$4.000 en 2028.

Láminas de cátodo de cobre listas para su envío en la fundición de cobre de KGHM Polska Miedz SA en Glogow, Polonia, el jueves 24 de abril de 2025.

El banco proyecta además US$17.000 por tonelada para el níquel tanto a tres como a 12 meses; US$4.000 y US$3.800 para el zinc; US$2.000 y US$1.900 para el plomo; y US$60.000 para el estaño en ambos horizontes.

Fuera de los metales tradicionales, Citi proyecta que el uranio pase de US$89 a US$100 en los próximos tres meses y US$110 entre seis y 12 meses. Para el hidróxido de litio, en cambio, prevé una caída desde US$17.300 hasta US$17.000 y US$16.000, respectivamente.

El rumbo de estos objetivos dependerá de variables que Citi mantiene abiertas hacia 2027: la evolución de Ormuz y los precios energéticos, la trayectoria de las tasas estadounidenses y la respuesta de la demanda cíclica, junto con el gasto en redes eléctricas, centros de datos, defensa y transición energética.

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