Bloomberg — México captó US$6.300 millones mediante la emisión de bonos para financiar la recompra de su deuda existente, mientras las agencias de calificación crediticia advierten sobre el creciente déficit fiscal del país, lo que genera preocupación sobre su estatus de grado de inversión.
El país fijó el precio de venta de US$4.800 millones en bonos con vencimiento en 2037 a 185 puntos básicos por encima de bonos del Tesoro similares, por debajo del precio inicial estimado de 220 puntos básicos, según personas familiarizadas con el asunto. También vendió US$1.500 millones en bonos con vencimiento en 2056 a 195 puntos básicos por encima de bonos estadounidenses, un precio inferior a las conversaciones iniciales, que llegaron a alcanzar los 225 puntos básicos, indicaron las personas, que solicitaron el anonimato.
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México utilizará los ingresos de la venta de deuda para recomprar bonos en dólares con vencimiento en 2027 y 2028, y bonos denominados en euros con vencimiento en 2029, de acuerdo con personas que solicitaron el anonimato debido a que la información es privada.
Los bonos en dólares existentes del país registraron la mayor caída entre sus pares de mercados emergentes el lunes, con los bonos con vencimiento en 2055 bajando un centavo hasta un mínimo de 106,4 centavos por dólar, según datos de precios indicativos recopilados por Bloomberg.
Esta transacción se produce en un momento en que México enfrenta presión por parte de las principales agencias de calificación crediticia para reducir el déficit presupuestario o arriesgar su codiciada calificación de grado de inversión. En mayo, S&P Global Ratings revisó su perspectiva para el país a negativa, citando resultados fiscales persistentemente deficientes, crecientes niveles de deuda y un débil crecimiento económico.
Moody’s Ratings se hizo eco de estas preocupaciones aproximadamente una semana después, cuando rebajó la calificación de México al nivel más bajo de grado de inversión, añadiendo que el apoyo continuado al gigante petrolero estatal Petróleos Mexicanos está limitando la capacidad del Gobierno para controlar la deuda.
México fue el mayor emisor de los mercados emergentes el año pasado, con una venta de deuda por valor de US$41.000 millones, destinada en gran medida a respaldar a Pemex. En enero, el país vendió US$9.000 millones en bonos denominados en dólares y otros 4.750 millones en deuda denominada en euros.
Barclays, BNP Paribas, Deutsche Bank Securities, HSBC y MUFG gestionan la operación.
Esta historia se actualizó con detalles de precios en el primer y segundo párrafo y se corrige el importe de la emisión de bonos denominados en euros de enero.
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