Temores sobre la IA chocan con el interés de Wall Street por financiar su expansión en Europa

Los bancos de Wall Street que estructuran estas operaciones compiten por un papel protagónico en la financiación del esfuerzo de Europa por reducir su dependencia de la tecnología extranjera.

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Miedos a la IA se enfrentan al temor de Wall Street a quedarse fuera del negocio en Europa
Por Eleanor Duncan - Claire Ruckin

Bloomberg — JPMorgan Chase & Co. (JPM) y Goldman Sachs Group Inc. (GS) se encuentran entre los bancos que se están preparando para financiar miles de millones de dólares en deuda europea de IA, mientras la región se apresura a reducir la brecha con Estados Unidos.

Los bancos de Wall Street que estructuran estas operaciones compiten por un papel protagónico en la financiación del esfuerzo de Europa por reducir su dependencia de la tecnología extranjera. Ambos han formado equipos especializados para presentar propuestas de operaciones a operadores de centros de datos e inversores.

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“No ha habido un gran volumen de emisiones hasta ahora, pero el interés de los inversores ha sido intenso”, afirmó Noah Roth, director de financiación apalancada para EMEA de JPMorgan, con sede en Londres. “Hay mucho miedo a perderse la oportunidad”.

Es posible que los inversores no tengan que quedarse al margen mucho más tiempo. Según las estimaciones de Goldman Sachs, podrían llegar a los mercados europeos entre US$5.000 y US$10.000 millones en bonos de centros de datos de aquí a finales de año, y se espera una oleada mucho mayor en 2027.

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Por el contrario, en Estados Unidos ya se han emitido más de US$350.000 millones en títulos relacionados con la inteligencia artificial en lo que va de año, según datos recopilados por Bloomberg. Los directivos del sector de la inteligencia artificial en ese país advierten de los riesgos catastróficos que entrañan sus modelos más avanzados, y estados como Texas y Nueva York están restringiendo la construcción de nuevos centros de datos.

Europa, por su parte, está preocupada por no avanzar con la suficiente rapidez. La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha advertido de que depender de la tecnología estadounidense conlleva el riesgo de otorgar una enorme influencia a los socios comerciales de Europa.

Fotógrafo: Chris Ratcliffe/Bloomberg.

“Independientemente de si contamos o no con un líder europeo en IA, Europa necesitará centros de datos, tanto por seguridad europea como por soberanía de datos”, afirmó Giacomo Reali, socio de financiación apalancada de Linklaters.

Cerrar esta brecha no será barato. Según Bloomberg Intelligence, Europa podría necesitar unos US$3 billones de aquí a 2035 para financiar la infraestructura en la nube, los centros de datos y otras tecnologías críticas.

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Hasta ahora, los bancos, la financiación de proyectos y las titulizaciones bastaban para los proyectos de menor envergadura en Europa. La próxima generación requerirá mayores recursos de capital. Entre ellos: Start Campus, una instalación planificada de 1,2 gigavatios en Portugal.

Proyectos de esa envergadura allanarán el camino para que los mercados de deuda, tanto de grado de inversión como de alto rendimiento, adquieran un papel más relevante. La deuda relacionada con la inteligencia artificial representa alrededor del 5% de las emisiones europeas de alto rendimiento, frente al 19% en EE.UU., según un estudio de Dealogic y Goldman Sachs.

Cada nuevo centro de 100 a 200 megavatios en Europa podría traducirse en “operaciones de deuda de al menos US$1.000 o US$2.000 millones”, declaró Miriam Wheeler, directora global de financiación apalancada de Goldman Sachs, durante la conferencia de financiación apalancada de su banco en Londres. Estima que el papel de Europa en el desarrollo global de la IA podría aumentar hasta un 25%, desde el 10% actual.

“Creemos que, si empieza a observarse una mayor afluencia de esas inversiones de capital a gran escala hacia Europa, se empezará a ver su financiación en el mercado 144A, tanto con calificación de inversión como sin ella”, afirmó.

Es probable que las primeras operaciones europeas de centros de datos de alto rendimiento sigan en gran medida el modelo estadounidense. Ariel Goldman, socio de Cahill Gordon & Reindel, prevé que los emisores opten por la “vía más clara y sencilla” para establecer un historial antes de adoptar estructuras más personalizadas.

Antes de que eso pueda suceder, será necesario realizar una amplia labor de formación de los prestamistas para que los inversores se pongan al día sobre los riesgos que conlleva comprometerse con proyectos que aún no se han construido. El elevado consumo de electricidad y agua de los centros de datos está suscitando un mayor escrutinio por parte de los prestamistas con mandatos ESG. Aunque los inversores no quieran quedarse atrás en la ola de la inteligencia artificial, no están dispuestos a financiar todos los proyectos.

Los únicos bonos de centros de datos cotizados en el mercado europeo de bonos de alto riesgo, emitidos por CoreWeave Inc., se han estado negociando por debajo de su valor nominal desde que se supo que su cliente clave, Meta Platforms Inc. (META), estaba desarrollando un negocio de infraestructura en la nube que le hacía competencia.

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“El nivel de exigencia y la diligencia debida que debemos aplicar son bastante altos”, afirmó Sid Chhabra, director de crédito titulizado, gestión de CLO y bonos de alto rendimiento en euros de RBC BlueBay.

Los inversores europeos dedicaron gran parte del verano a investigar a fondo. En julio, algunos hicieron el viaje de una hora desde Londres hasta Slough para visitar los centros de datos propiedad de Equinix Inc. Fue un esfuerzo inusual para una operación de bonos de 280 millones de libras esterlinas (US$377 millones).

La gran participación puso de manifiesto la escasez de deuda relacionada con la inteligencia artificial en Europa. La emisión de títulos respaldados por activos de Equinix es minúscula en comparación con los billones de dólares necesarios para financiar la expansión global de la infraestructura de inteligencia artificial.

Pero para quienes visitaban Slough, el acuerdo del centro de datos representó una oportunidad temprana para participar en el auge de la IA. Los pedidos de bonos de Equinix terminaron superando los 510 millones de libras esterlinas.

“Veremos que, en última instancia, las empresas del sector necesitarán captar miles de millones en el mercado”, afirmó Ben Thompson, director de mercados de capitales de financiación apalancada para EMEA en JPMorgan. “Veremos hasta qué punto puede llegar esa cifra”.

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