Ciudad de México — La presidenta Claudia Sheinbaum entregará al Congreso el Paquete Económico 2027 con el que se juega no solo el avance de su Plan México, sino también la credibilidad fiscal y el grado de inversión del país rumbo a la mitad de su administración.
Sheinbaum anticipó en su Segundo Informe de Gobierno que la consolidación fiscal en el Paquete Económico 2027 será “paulatina” y prometió que se mantendrá la inversión, aunque expertos dudan sobre la velocidad de la reducción del déficit fiscal y crece su preocupación de que México pierda el grado de inversión.
“Anticipamos que se mantendrá formalmente el compromiso con la reducción del déficit y la estabilización de la deuda; sin embargo, la consolidación fiscal avanzaría a un ritmo lento”, dijo Arely Medina, investigadora en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex.
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La presidenta busca reducir el déficit fiscal récord que le heredó su antecesor, el expresidente Andrés Manuel López Obrador, y quiere evitar que México pierda el grado de inversión por parte de las agencias calificadoras, pero enfrente tiene un año electoral y el 2027, en el que los programas sociales y endeudamiento presionarán las finanzas públicas.
La estratega de Banamex considera difícil que puedan disminuir los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), la medida más amplia del déficit fiscal, por debajo de 4% del PIB como es la proyección de la Secretaría de Hacienda.

Banamex estima que el déficit fiscal se ubique en 4,3% del PIB al cierre de 2026 y aumente a 4,6% en 2027, debido a una trayectoria de gasto mayor a la prevista oficialmente. Las proyecciones de Hacienda previo al Paquete Económico 2027 apuntan a que el déficit fiscal se ubicaría al final de este año en 4,1% del PIB y el próximo año en 3,5% del PIB.
“La credibilidad de la trayectoria fiscal será el principal elemento que evaluar”, sostuvo Medina.
Desde 2024, cuando los RFSP se ubicaron en 5,8% del PIB y alcanzaron su mayor nivel desde 1988, Hacienda ha proyectado una reducción gradual del déficit; sin embargo, la consolidación se ha materializado a un ritmo menor que el anticipado y la convergencia hacia niveles cercanos a 3% del PIB se ha pospuesto año con año.
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Para Medina, parte de la credibilidad fiscal recae en que la Secretaría de Hacienda debe presentar en el Paquete Económico 2027 no solo una trayectoria descendente del déficit fiscal, sino también supuestos macroeconómicos plausibles y medidas concretas que hagan viable y creíble el ajuste, sin depender nuevamente de recortes a la inversión pública.
Grado de inversión en riesgo
Las agencias calificadoras tienen dudas de que la administración Sheinbaum logre bajar los niveles deficitarios de las finanzas públicas y este año han dado muestra de ello.
En abril, Fitch Ratings ratificó la calificación de México en BBB-, pero alertó de una consolidación fiscal complicada; tres meses después, en julio, la calificadora advirtió que el país perdería el grado de inversión si no consolida su estrategia fiscal.
En mayo, Moody’s Ratings rebajó la calificación crediticia de México de Baa2 a Baa3 por debilitamiento de la solidez fiscal.
También en mayo, S&P Global mantuvo la calificación de México en BBB, pero cambió a negativa la perspectiva crediticia ante el riesgo de una consolidación fiscal muy lenta, en gran medida por el bajo crecimiento económico.
Si bien México opera todavía con grado de inversión ante S&P Global, Moody’s y Fitch Ratings, las tres principales agencias calificadoras que evalúan su deuda soberana, la calificación crediticia del país está al borde de bonos basura con dos agencias: Fitch y Moody’s.
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Mariana Campos, directora general México Evalúa, un centro de pensamiento y análisis, dijo en una nota que el riesgo de perder el grado de inversión preocupa porque México está gastando estructuralmente más sin haber aumentado sus ingresos en la misma proporción.
Indicó que de 2008 a 2018 los ingresos representaron 21,9% del PIB con un déficit de 2,7% , mientras que entre 2019 y 2026 los ingresos equivalen a 22,3% del PIB con un déficit de 4,1%.
Es decir, los ingresos permanecieron prácticamente estancados, pero el déficit fiscal aumentó 1,5 puntos del PIB.
“Esto no es sostenible”, dijo Campos. “El problema fiscal de México no es solo cuánto debe, sino que está gastando persistentemente por encima de los ingresos que su Gobierno y economía pueden generar”.

Ingresos débiles
Los datos previos a la entrega del Paquete Económico 2027 muestran nulo crecimiento de los ingresos tributarios enero y julio de este año, de acuerdo con las cifras de la Secretaría de Hacienda.
Al interior, los datos oficiales muestran que la recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR), uno de los dos principales impuestos en México, cayó 6% anual real en el periodo de referencia, lo que implicó la peor contracción de ese gravamen para un mismo periodo desde el 2009, el año de la crisis financiera mundial.
“A nadie le conviene que México pierda el grado de inversión”, subrayó Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base. “La Secretaría de Hacienda debería ser la más interesada en que se mantenga el grado, pues perderlo implicaría mayor costo financiero de la deuda”.
La Secretaría de Hacienda entregará el Paquete Económico 2027 este martes 8 de septiembre a las 18:00 horas en la Cámara de Diputados.













