Qué es y pronósticos para Latinoamérica sobre el Súper El Niño 2026

El “pico” de este fenómeno es esperado en el último trimestre de 2026 y las economías de la región se preparan para afrontarlo.

PUBLICIDAD
Imagen de archivo. Plantas de maíz muertas en una granja afectada por la sequía. Latinoamérica se prepara para afrontar un fenómeno El Niño que se prevé como uno de los más intensos de la historia.

Bloomberg Línea — A medida que avanza septiembre, la incertidumbre aumenta en las economías del mundo, y las de Latinoamérica no son la excepción. El motivo: la posibilidad de que el fenómeno El Niño se agudice en el último trimestre de 2026 y llegue a ser uno de los más poderosos de la historia.

Existe un 69% de probabilidades de que la intensidad de El Niño supere la de eventos de este tipo registrados desde 1950, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, en inglés).

PUBLICIDAD

Ver más: ¿Qué es El Niño Costero, a cuáles países afecta y cómo se relaciona con El Niño 2026?

En América Latina, se prevé un “pico de El Niño” de octubre a diciembre, aunque también se espera que la anomalía perdure hasta “por lo menos, el primer trimestre de 2027″, de acuerdo con el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN).

El impacto de El Niño variará dependiendo de los países e incluso al interior de ellos.

PUBLICIDAD

En Sudamérica se esperan temperaturas entre 2 °C y 3,5 °C por encima de lo normal, con irregularidades más intensas en gran parte de Brasil, las Guayanas, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, explica el CIIFEN en su más reciente boletín informativo sobre el tema.

Entretanto, en buena parte del territorio nacional de Argentina se esperan “ligeras anomalías frías”.

El CIIFEN además proyecta precipitaciones por encima de lo normal en la costa de Ecuador y Perú, así como en el centro de Chile, sur de Brasil y parte de Paraguay.

El impacto del Súper El Niño en las economías de Latinoamérica

El fenómeno de El Niño generaría pérdidas acumuladas del PIB mundial de unos US$9,67 billones en el periodo 2027-2029, conforme con un reporte de Oxford Economics.

PUBLICIDAD

El cálculo toma como base a El Niño y tiene en cuenta “una combinación más amplia de eventos extremos húmedos y secos”, precisa la consultora.

Las sequías asociadas con este fenómeno, por ejemplo, podrían reducir el caudal de los ríos y afectar a países dependientes de la energía hidroeléctrica en la región, entre ellos Colombia.

“En economías dependientes de la energía hidroeléctrica, como la de Colombia, esto puede limitar la generación de electricidad y aumentar la dependencia de combustibles fósiles importados”, dice Oxford Economics.

También podría afectar a Panamá, donde El Niño contribuyó a una sequía récord, llevando la principal fuente de agua del canal a niveles históricamente bajos.

La Autoridad del Canal de Panamá contempla en uno de sus escenarios ante este evento que la vía interoceánica genere entre US$225 millones y US$400 millones en el año fiscal 2027.

Canal de Panamá

El Súper Niño, como lo llama BNP Paribas en Global Outlook Q4 2026, sumado a la guerra en Medio Oriente, podría desencadenar shocks multidimensionales que afecten a la energía, los alimentos, el transporte y otros sectores altamente dependientes de las condiciones climáticas.

En Latinoamérica, El Niño podría presionar la inflación, que se mantendría por encima del objetivo en la mayoría de los países, salvo por Chile, “donde pronosticamos una inflación alineada con el objetivo para mediados de 2027″, dice BNP Paribas.

“El Niño elevaría aún más los precios, especialmente en Brasil y Colombia”, agrega. “Las elecciones en Brasil serán el factor determinante para su mercado de divisas e inflación, ya que definirán el alcance y el calendario del ciclo de flexibilización del próximo año y generarán incertidumbre sobre las perspectivas”.

Perú concentra una de las mayores exposiciones directas a El Niño, que puede llevar lluvias intensas tanto a la costa norte como central y sequía a los Andes del sur, así como mantener las perturbaciones sobre pesca, agricultura e infraestructura.

Bradesco BBI contempla en su escenario base que el fenómeno reste entre 0,7 y 1,0% al crecimiento de Perú en 2027, que quedaría entre 3% y 3,3%. Agricultura, pesca e inflación alimentaria absorberían buena parte del impacto inicial.

En Chile, las lluvias ya afectaron operaciones cupríferas y llevaron a Antofagasta y Lundin Mining a reducir sus previsiones de producción tras inundaciones e interrupciones eléctricas.

Ver más: El Niño y el calor oceánico alimentan tormentas destructivas en el Pacífico

PUBLICIDAD

Temas de este artículo