Bloomberg Línea — La aviación comercial venezolana comenzaba a recuperar parte de la conectividad internacional perdida durante los últimos años cuando los terremotos del 24 de junio volvieron a alterar el panorama del sector.
El regreso de aerolíneas internacionales, la apertura de nuevas rutas y el aumento de frecuencias apuntaban a una recuperación gradual de un mercado que había sufrido años de reducción de la oferta por la salida de aerolíneas extranjeras, las restricciones operativas y el recorte de frecuencias en medio de una crisis de gobernabilidad.
Sin embargo, los daños en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, principal terminal aéreo de Venezuela, obligaron a redirigir operaciones hacia otros aeropuertos y llevaron a varias compañías a aplazar sus planes de expansión mientras avanzan las evaluaciones y trabajos para recuperar el terminal.
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“Hemos visto en estos últimos días cómo muchas aerolíneas han puesto en pausa su llegada a Venezuela o han postergado el anuncio del inicio de sus vuelos”, dijo a Bloomberg Línea Vicky Herrera, presidenta de la Asociación Venezolana de Agencias de Viajes y Turismo (Avavit).
Antes de la emergencia, las proyecciones eran optimistas. En mayo, el país registraba 165 vuelos internacionales semanales, según la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV).
Ahora, los planes para incorporar nuevas rutas operadas por aerolíneas como Qatar Airways y United Airlines quedaron suspendidos indefinidamente. Su eventual llegada era vista por el sector como una señal de la recuperación gradual de la conectividad internacional venezolana.
La pausa también retrasa la recuperación del turismo, los viajes de negocios y la conectividad internacional para los pasajeros venezolanos, que había comenzado a ampliarse tras varios años de contracción.
Los aeropuertos alternos toman protagonismo
Aunque Maiquetía concentra la mayor parte de la operación internacional venezolana, con una media de 8.000 pasajeros al día entre la terminal internacional y la nacional, la emergencia obligó a utilizar otros aeropuertos como puntos de conexión.
Iberia y Air Europa trasladaron temporalmente sus operaciones al Aeropuerto Arturo Michelena, en Valencia, para mantener los vuelos hacia Madrid. Otros terminales, como el Aeropuerto José Antonio Anzoátegui, en Barcelona, también asumieron parte de las operaciones trasladadas tras la suspensión de vuelos en Maiquetía.
Para Herrera, la contingencia también dejó una lección: la necesidad de fortalecer la red aeroportuaria nacional.
Además, sostuvo que la apertura de vuelos internacionales desde ciudades del interior ha permitido reactivar esos aeropuertos y expresó su expectativa de que mantengan ese protagonismo cuando Maiquetía retome sus operaciones.
“Esperamos que con los cambios que están por venir, con la activación de Maiquetía, esos espacios puedan mantenerse”, señaló.
La dirigente gremial agregó que las tarifas aéreas no han registrado el incremento que inicialmente se esperaba por la contingencia y que el mercado ha mostrado una relativa estabilidad mientras se reorganizan las operaciones.
El reto del personal especializado
La reconstrucción del sistema aéreo no depende únicamente de reparar la infraestructura. El sector también enfrenta la pérdida de decenas de trabajadores especializados, cuya formación requiere años.
Nicola Furnari, director de Transmundial, asesor de SKÅL International y secretario de la Confederación de Organizaciones Turísticas de América Latina (Cotal), señaló que el terremoto afectó a un sector que apenas comenzaba a recuperar dinamismo.
“Este golpe llega justo en un momento de recuperación incipiente”, afirmó en un escrito enviado a Bloomberg Línea tras ser consultado.
Furnari explicó que la normalización de las operaciones dependerá de la infraestructura aeroportuaria, pero también de la disponibilidad de recurso humano especializado.
Más de 50 trabajadores de distintas aerolíneas venezolanas murieron durante el doble terremoto. Entre las víctimas había pilotos, tripulantes de cabina, técnicos y personal operativo de aerolíneas como Laser Airlines, que confirmó la muerte de 15 empleados, además de Rutaca, Conviasa, Aeropostal, Estelar, Turpial y Venezolana de Aviación.
Cerca del 60% de estas víctimas residía en zonas de La Guaira, severamente afectadas por los sismos.
“Gran parte del personal especializado residía en La Guaira y sufrió pérdidas humanas y materiales muy graves. Formar y certificar a ese personal toma tiempo”, señaló Furnari. A su juicio, operadores de rampa, técnicos aeronáuticos, bomberos aeroportuarios y otros perfiles esenciales serán fundamentales para la recuperación del sistema.
Maiquetía y el próximo punto de inflexión
El gobierno venezolano, a cargo de Delcy Rodríguez, estima que las operaciones comerciales en Maiquetía podrían reanudarse en un plazo de entre un mes y medio y dos meses, según informó el ministro de Transporte, Francisco Garcés.
Mientras llega esa fase, los aeropuertos alternos continuarán funcionando como soporte para mantener la conectividad del país.
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Para Avavit, el siguiente desafío será reorganizar nuevamente la red de vuelos cuando Maiquetía vuelva a operar y preservar parte de la conectividad que asumieron los terminales del interior durante la emergencia.
La industria busca retomar el impulso que mostraba antes de los terremotos, cuando el mercado comenzaba a atraer nuevamente a aerolíneas internacionales. El desafío ahora será recuperar la confianza de las compañías, normalizar las operaciones y consolidar la reactivación de la conectividad aérea del país.












