Bloomberg Línea — En 1996, dos años después de que Colombia quedara eliminada prematuramente del Mundial de fútbol de Estados Unidos, pese a que era una de las selecciones favoritas, Carlos El Pibe Valderrama era presentado como jugador del Tampa Bay Mutiny de la naciente Major League Soccer (MLS).
Su fichaje, junto con el de otros latinoamericanos en la primera temporada en la historia de la MLS, tenía un objetivo: impulsar el crecimiento de esta liga atrayendo al público de habla hispana en los Estados Unidos.
“El público en español fue muy importante porque sabíamos que dentro de esa comunidad ya había pasión por el deporte y el fútbol, entonces se contrataron jugadores de renombre como Valderrama, poniéndolos a jugar en ciudades relevantes como Miami”, dice el vicepresidente ejecutivo y director de Negocios de la MLS, Camilo Durana, en conversación con Bloomberg Línea.
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Las contrataciones del mexicano Jorge Campos y del salvadoreño Mauricio Cienfuegos, en Los Ángeles Galaxy; el colombiano Leonel Álvarez, en el Dallas Burn, y el boliviano Marco ‘El Diablo’ Etcheverry, en el D.C. United, también hicieron parte de esta apuesta.
En ese entonces, la MLS contaba con diez equipos enfrentándose en estadios poco concurridos de fútbol americano, el deporte más popular en Estados Unidos.
La estrategia era “poner estrellas de fútbol en comunidades donde sabíamos que había población de sus países”, agrega Durana. Y funcionó: en buena medida, la liga creció gracias a ello.
Tres décadas después, la MLS cuenta con 30 clubes estadounidenses y canadienses, 27 de ellos con estadio propio, tras una inversión que supera los US$11 billones. Además, acoge a jugadores de 78 naciones, siendo la liga más diversa del mundo.
Los latinoamericanos, por supuesto, continúan siendo protagonistas dentro y fuera de la cancha, con referentes como Lionel Messi, Luis Suárez y James Rodríguez.
Solo Messi devenga entre US$70 y US$80 millones anuales en el Inter de Miami, reveló recientemente el dueño del equipo, Jorge Mas. Pero su talento y el marketing a su alrededor lo valen: a sus 38 años, ayudó al club a ganar por primera vez la MLS Cup y se convirtió en el jugador con camisetas más vendidas de la liga por tres años seguidos en 2025.
“Los países más representados en nuestra liga, entre los 78 que tienen jugadores en la MLS, son Estados Unidos y Canadá, pero también Argentina, Brasil, México y Colombia”, dice Durana. “Crecer en Latinoamérica es nuestra prioridad”.
Una clave en el crecimiento de la MLS ha sido la construcción de clubes e identidades que reflejen la comunidad, en la que el público hispanohablante no podría quedarse por fuera.
“La distribución de la población hispana varía mucho dependiendo de la ciudad: en Los Ángeles, por ejemplo, es casi el 50% de la ciudad, y tanto en Dallas como en Houston es muy parecido”, comenta Durana. “Si vas a los estadios en Los Ángeles, se oye mucho español, mientras que en ciudades como Minnesota, donde aterrizó James, la población hispana es más pequeña; entonces, jugadores como él le dan al club la oportunidad de entrar y establecer más contacto con esa comunidad”.
MLS busca llegar a competir con la Premier League
Una década atrás, con fichajes estelares como el del brasileño Hulk, el argentino Carlos Tévez y el del colombiano Jackson Martínez, el fútbol chino parecía posicionarse en la escena internacional, pero no lo logró.
En cambio, la MLS comenzó a ser atractiva no solo para los jugadores latinoamericanos, sino de otras latitudes, si no que lo digan el atacante surcoreano Son Heung-min y el guardameta francés Hugo Lloris. Y próximamente también arribará Antoine Griezmann, el goleador histórico del Atlético de Madrid, para unirse al Orlando City SC.
Durana ahonda en la clave del crecimiento y el éxito de la MLS: “Empieza con un grupo de dueños comprometidos con la liga a largo plazo, no de tener un retorno económico inmediato, y de hacer que sea sostenible. Tenemos dueños con muchos recursos, que podrían gastar más en jugadores, pero la idea es que el negocio sostenga esas inversiones; por eso nos hemos dedicado a construir estadios que nos ayudan a sostener el negocio y vender patrocinios”.
El directivo subraya que la MLS todavía está enfocándose en el mercado doméstico, sin dejar de pensar en su internacionalización.
Los partidos de la liga son consumidos sin restricciones en más de 100 países gracias a un acuerdo de transmisión con Apple TV, aunque la producción televisiva de todos los juegos está centralizada por la MLS, siguiendo el ejemplo de la Premier League, lo que garantiza mayor “control” y “calidad” en el contenido ofrecido al público.
La MLS también cambiará su calendario en 2027, alineándolo con el fútbol internacional y permitiéndole participar en las principales ventanas de fichajes, aspecto fundamental para seguir atrayendo superestrellas y exportando talento joven.
Durana dice que la MLS apunta a competir con la Premier League, pero sin un año estimado: “No nos ponemos ese tipo de presión, todo lo hacemos cuando se tiene que hacer para no arriesgar el futuro de la liga”.
El Mundial 2026 brindará “impulso” a la MLS
La MLS, que nació como un requisito de la FIFA para que Estados Unidos pudiera acoger la Copa del Mundo 1994, aportará 13 sedes mundialistas y más de 15 centros de entrenamiento para la edición 2026. Además, espera que 40 de sus futbolistas representen a sus selecciones.
Durana prevé que el Mundial aporte mayor “energía” e “impulso” a la MLS, abriendo nuevas oportunidades de negocio.
“Si podemos hacer que crezca la afición, eso alimenta el negocio y que podamos justificar más inversión, así como atraer más jugadores que decidan escoger a la liga como el próximo año de sus carreras. Compañías que invierten en el Mundial para aprovechar el interés en el torneo, luego buscarán otras oportunidades con nosotros”.
Camilo Durana.
El directivo, que reconoce el legado del Mundial 1994 en el lanzamiento de la MLS, cree que la base, la infraestructura y la inversión de la liga en este momento permitirán que la herencia que deje la edición 2026 sea “aún más grande”.
Es más, no descarta que la MLS fiche a uno de los protagonistas de la cita orbital: “Tenemos la flexibilidad (...) la figura de ‘jugador franquicia’ nos permite contratar al que sea. Cada día hay más jugadores de primer nivel en las ligas europeas que llaman y expresan interés de venir en algún momento”.













