Bloomberg — El presidente Donald Trump dijo que está considerando que Estados Unidos compre Spirit Aviation Holdings Inc., afirmando que podría ser una buena inversión para el gobierno federal.
Las declaraciones de Trump se producen en un momento en que la administración está evaluando un paquete de rescate financiero para la aerolínea, que atraviesa dificultades.
“Estamos pensando en hacerlo, en ayudarlos, es decir, en rescatarlos o comprarlos”, dijo el presidente a los periodistas el jueves. “Los obtendríamos prácticamente libres de deudas. Tienen buenos aviones y buenos activos”.
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La propuesta que se está considerando, a la que hizo referencia el presidente, mantiene los mismos parámetros que a principios de semana, según una persona familiarizada con el asunto: un paquete de financiación de hasta US$500 millones a cambio de warrants que otorgan al gobierno el derecho a adquirir hasta el 90% de Spirit una vez que salga de la bancarrota. La persona solicitó permanecer en el anonimato debido a que las conversaciones son privadas.
Trump sugirió que Estados Unidos podría vender la aerolínea “cuando baje el precio del petróleo” y obtener “ganancias”. También afirmó que tal medida protegería los empleos de los empleados de la aerolínea.
Spirit no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios.
La compra supondría un salvavidas para la aerolínea, que lleva mucho tiempo en dificultades y se enfrenta a una posible liquidación mientras se encuentra en proceso de quiebra. La compañía solicitó la protección del Capítulo 11 en agosto de 2025 por segunda vez en menos de un año.
Antes del inicio de la guerra con Irán, se esperaba que Spirit saliera de la bancarrota este verano tras llegar a un acuerdo con los acreedores sobre un plan para recortar miles de millones de dólares en deuda y reducir el costo de su flota.
Un rescate gubernamental sería el último giro inesperado para una aerolínea que lleva mucho tiempo buscando un salvador. Spirit intentó fusionarse con otras aerolíneas en el pasado, pero sus esfuerzos no llegaron a buen puerto.
A principios de este mes, Trump manifestó su disposición a brindar asistencia federal a Spirit. Según informó Bloomberg, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, ha liderado esta iniciativa.
En una reunión con el presidente el martes por la noche, Lutnick defendió la idea de un rescate gubernamental, afirmando que salvaría miles de empleos, según una persona familiarizada con el asunto. El secretario de Transporte, Sean Duffy, adoptó una postura diferente, expresando dudas sobre los beneficios que el gobierno obtendría de tal medida y señalando que podría ser vista con malos ojos por los votantes, según la misma fuente. El Wall Street Journal informó sobre este intercambio con anterioridad.
Los representantes del Departamento de Comercio y del Departamento de Transporte no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre la reunión.
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Antes de declararse en bancarrota por primera vez, Spirit había acordado ser adquirida por JetBlue Airways Corp., pero el Departamento de Justicia, bajo la administración del expresidente Joe Biden, presentó una demanda para detener la operación por motivos antimonopolio. Un juez federal bloqueó dicha operación en 2024. En 2025, Spirit retomó las negociaciones para fusionarse con Frontier Group Holdings Inc., pero no se concretó ningún acuerdo.
Es probable que un paquete de rescate gubernamental genere resistencia por parte de la competencia, que también se enfrenta al aumento de los precios del combustible para aviones. En las últimas semanas, United Airlines Holdings Inc. recortó su previsión de beneficios para todo el año, mientras que Alaska Air Group Inc. retiró sus previsiones para 2026. Delta Air Lines Inc. decidió no actualizar sus perspectivas para todo el año.
En términos más generales, estos desafíos ponen de manifiesto un período de incertidumbre para el sector. El director ejecutivo de United, Scott Kirby, incluso planteó la posibilidad de una fusión con su rival American Airlines Group Inc. durante una reunión con Trump en febrero. Dicha conversación tuvo lugar tres días antes del inicio del conflicto en Medio Oriente.
Desde entonces, Trump ha declarado que no apoya una fusión entre American y United. American también ha manifestado que no está interesada en fusionarse con United.
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