Bonos, petróleo y transición: Citi perfila nuevo escenario en Venezuela tras caída de Maduro

La caída de Nicolás Maduro reconfigura el riesgo país y fortalece la visión optimista de Citi sobre los bonos venezolanos, mientras se perfilan cambios graduales.

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Trump Snatches Maduro But Leaves His Regime In Charge For Now
06 de enero, 2026 | 08:45 AM

Bloomberg Línea — La operación militar liderada por Estados Unidos en Venezuela marcó un punto de inflexión en la dinámica política del país tras la captura de Nicolás Maduro, lo que, además, reconfiguró el escenario geopolítico regional y abrió un nuevo capítulo en las relaciones entre Caracas y Washington.

Sin embargo, un análisis de Citi (C) sostiene que el interés estadounidense no se centra en una transformación política inmediata, sino en objetivos estratégicos lo que tendrá implicaciones en los activos financieros.

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Según los analistas, el énfasis está puesto en el acceso al crudo, la seguridad regional y el control migratorio. Citi sostiene que la continuidad institucional se priorizó por sobre una ruptura total con el pasado chavista y destaca que la respuesta en América Latina ha sido diferenciada. Mientras gobiernos de derecha como el de Argentina o el que asumirá en Chile respaldaron la salida de Maduro, las reacciones desde Brasil, Colombia y México fueron más críticas. Para el banco, esta dinámica sugiere que el cambio en Venezuela no generó un realineamiento ideológico regional inmediato.

“Para Estados Unidos, el compromiso está siendo impulsado por intereses estratégicos percibidos más que por un impulso inmediato de transformación política”, afirmaron los analistas.

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¿Qué pasará con los bonos de Venezuela?

En el frente financiero, Citi mantiene una posición positiva sobre los bonos venezolanos. Desde febrero de 2024, sus analistas han recomendado una estrategia de compra, incrementando su exposición tras la salida de Maduro. La evaluación de recuperación contempla un escenario de reestructuración complejo y prolongado, aunque con potencial de valorización relevante.

Los analistas sostienen que “los bonos ya reflejan optimismo, pero aún tienen espacio para subir, ya que la rápida salida de Maduro y el apoyo de Estados Unidos sorprendieron positivamente”. El equipo estima que la deuda externa venezolana ronda los US$169.000 millones, frente a un PIB nominal proyectado de US$98.000 millones para 2026. Esto implica una ratio deuda/PIB de 173%, por lo que consideran inevitable un recorte de capital del 50%.

En su escenario base, el paquete de recuperación podría alcanzar los 44 puntos por cada 100 de valor nominal, considerando un nuevo bono a 20 años con cupón de 4,4% y un bono PDI a 10 años.

El impacto en el petróleo

Citi proyecta que los riesgos de suministro seguirán sosteniendo los precios del Brent en torno a US$60 por barril en el corto plazo. Aunque la salida de Maduro podría reducir algunas tensiones vinculadas a las sanciones, el aumento real en la producción tomará tiempo.

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Los analistas afirman que, en su evaluación, “los riesgos de suministro de petróleo siguen siendo lo suficientemente elevados como para respaldar US$60 por barril de Brent en las próximas semanas”.

El equipo de commodities del banco estima que, en un escenario de mayor cooperación institucional, la producción venezolana podría aumentar entre 0,3 y 0,5 millones de barriles diarios entre mediados de 2026 y finales de 2027. Sin embargo, alertan sobre limitaciones técnicas derivadas de la infraestructura deteriorada.

“Las expectativas de un aumento rápido y grande del suministro venezolano a corto plazo parecen, en todo caso, exageradas”, concluyeron los analistas.

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El efecto regional

La selección de Delcy Rodríguez como presidenta interina fue interpretada por los analistas como un gesto hacia la estabilidad institucional. No hubo resistencia visible de las fuerzas armadas ni fracturas internas significativas. Para Citi, este movimiento sugiere un intento por preservar el orden y facilitar una transición negociada.

“Su ascenso parece haber sido absorbido sin problemas por las instituciones políticas y de seguridad, sin resistencia visible de las fuerzas armadas o facciones internas del régimen”, escribieron los analistas.

En el plano electoral, la oposición encabezada por María Corina Machado no aparece como una alternativa viable en el corto plazo. La administración Trump, según Citi, no espera una transición democrática inmediata y optará por una gobernabilidad pragmática. “Por ahora, la oposición ha sido considerada demasiado débil por la administración Trump para tomar el control del gobierno y las fuerzas armadas de manera sostenible”, sostuvo el banco.

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A nivel regional, el impacto ha sido contenido. Citi señala que, si bien líderes como Javier Milei y José Antonio Kast celebraron el desenlace, otros como Luiz Inacio Lula da Silva o Gustavo Petro optaron por un tono más reservado. Esta diferencia responde a alineamientos ideológicos y a contextos electorales internos.

Los analistas subrayaron que “estas posturas son ampliamente coherentes con campañas electorales recientes y con un sentimiento del consumidor que se inclina hacia priorizar acciones que generen resultados vinculados a seguridad y orden público por sobre los medios para alcanzarlos”.

En el caso colombiano, donde se avecinan elecciones presidenciales, la reacción política fue moderada. Para el banco, aunque el candidato de izquierda Iván Cepeda podría intentar capitalizar el evento, el rechazo generalizado a Maduro limita ese margen. Según una encuesta de Invamer, sólo 3% de los colombianos tiene una opinión favorable del expresidente venezolano.

Para Colombia, un eventual regreso de Venezuela a la normalidad institucional podría reactivar relaciones económicas que fueron relevantes hasta 2013. Citi destaca que “una Venezuela más estable sería positiva para Colombia en el mediano y largo plazo”.

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