El apetito por el dólar se erosiona y las monedas de América Latina se destacan, dice ING

La divisa enfrenta presiones bajistas globales ante un renovado apetito por monedas emergentes y la creciente incertidumbre política en EE.UU.

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Malaysia on Brink of Intervention as Ringgit Nears Threshold
10 de febrero, 2026 | 01:26 PM
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Bloomberg Línea — El dólar estadounidense ha perdido fuerza en las primeras semanas del año mientras las monedas vinculadas al crecimiento global, particularmente en América Latina, han captado un renovado interés por parte de los inversionistas.

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ING sostiene que dos razones explican este movimiento: la mejora en las perspectivas de crecimiento global y el aumento de la percepción de riesgo asociado a mantener una alta exposición en activos denominados en la moneda estadounidense.

La visión del banco neerlandés recoge señales desde los mercados de opciones, donde el interés por instrumentos bajistas sobre el dólar ha ido en aumento. Este comportamiento se ha visto reforzado por la incertidumbre en torno a la política monetaria de la Reserva Federal y el escenario político de cara a las elecciones de noviembre en Estados Unidos.

Según Chris Turner y Francesco Pesole, estrategas de ING, “el dólar sigue bajo presión por factores tanto de empuje como de atracción. El factor de atracción es la rotación hacia monedas procíclicas y emergentes a medida que los inversionistas apuestan por el crecimiento global este año. El factor de empuje sigue siendo la preocupación por la política estadounidense y el futuro de la Fed bajo Kevin Warsh”.

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Los analistas advierten que “la conclusión más negativa es que los inversores están cada vez más preocupados por el riesgo de concentración en los activos estadounidenses y el dólar”.

¿Qué espera para América Latina?

El informe destaca que las divisas latinoamericanas han sido algunas de las más sólidas a nivel global en lo que va del año, impulsadas por flujos hacia mercados emergentes, precios altos de commodities y diferenciales de tasas aún favorables. Turner advierte, no obstante, que estas dinámicas podrían moderarse.

El analista señala que “las monedas latinoamericanas han sido algunas de las mejores del mundo este año, ya que los inversionistas han apostado por el crecimiento global, pero dice que es difícil “ver otra apreciación rápida del 5%-6% frente al dólar”.

Un cliente retira billetes de reales brasileños en un cajero automático en São Paulo, Brasil.

En Brasil, el real (USDBRL) ha mostrado firmeza, incluso durante episodios de volatilidad. ING recoge que la divisa “ha estado teniendo un buen desempeño y la reciente corrección global de riesgo apenas ha afectado las ganancias de la moneda en enero”. Pese a este comportamiento, el análisis identifica riesgos políticos asociados a las elecciones presidenciales de octubre y a posibles medidas fiscales de último momento.

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El Banco Central de Brasil ha dejado claro que está listo para iniciar un ciclo a la baja, con dos recortes de 50 puntos básicos previstos en marzo y abril, acumulando 300 puntos básicos a lo largo del año. Según ING, “los riesgos para nuestra previsión se inclinan hacia un resultado mejor para el real, particularmente si Tarcisio de Freitas entra en la carrera en abril”.

En cuanto al peso mexicano (USDMXN), el atractivo por activos emergentes ha sostenido la demanda a pesar de que los rendimientos implícitos han caído por debajo de 7%. ING destaca que “aunque nos gusta el riesgo emergente este año, notamos que el USD/MXN no está lejos de los niveles de 16,70 en los que Banxico mostró sensibilidad en 2023”.

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En aquel momento, la autoridad monetaria mexicana desmanteló parte de su posición corta en dólares, lo que sugiere una posible intervención si el peso se fortalece en exceso. A ello se suma la incertidumbre por la renegociación del T-MEC en julio.

El peso chileno (USDCLP) también se ha visto favorecido por el auge de los precios del cobre y las ventas de divisas por parte del Ministerio de Hacienda. Sin embargo, ING alerta sobre los riesgos de una sobre extensión del precio del metal. Según Turner, el “equipo tiene dificultades para ver al cobre por encima de US$13.000 por tonelada este año y prevé una corrección hacia US$11.000 por tonelada para fin de año”.

En sus previsiones cambiarias, ING proyecta al USD/BRL en 5,40 a un mes y estable en 5,50 para los próximos 3, 6 y 12 meses. Para el USD/MXN, anticipa 17,50 a un mes, 17,75 a tres y seis meses, y una moderación a 17,50 en un año. En el caso del USD/CLP, se espera 870 en el corto plazo, un retroceso a 850 en seis meses, y un alza hacia 900 a 12 meses.

Imagen del peso chileno

Presiones desde todos los lados

El debilitamiento del dólar también ha generado un reposicionamiento dentro del G10, con movimientos relevantes en pares como el euro, el yen japonés y la libra esterlina. ING identifica una tendencia de fondo hacia una diversificación de las carteras globales fuera del dólar, impulsada por el atractivo renovado de activos en Europa y Asia, junto con estímulos fiscales locales.

Según Turner y Pesole, “la perspectiva para el dólar es ampliamente bajista. La visión más benigna es que, por primera vez desde la pandemia, los mercados de activos y monedas en el exterior parecen atractivos. La visión más negativa es que los inversionistas están cada vez más preocupados por su concentración en activos y dólares estadounidenses”.

En el caso del euro, la combinación de expectativas de crecimiento y debilidad estructural del dólar ha favorecido su apreciación. ING observa que “parece que la recuperación de la eurozona va en camino y el BCE no reaccionará a un EUR/USD fuerte hasta que esté más cerca de 1,25”. Las proyecciones de la firma sitúan el par en 1,18 a un mes, 1,20 a tres meses, 1,21 a seis meses y 1,22 a un año.

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En Japón, la victoria del Partido Liberal Democrático en las elecciones anticipadas de febrero fortaleció el mandato de la primera ministra Sanae Takaichi. Esta victoria introduce nuevas expectativas sobre la política fiscal y de defensa. No obstante, ING cree “que el yen encontrará compradores en la zona de 158-160 por dólar, sabiendo que las autoridades japonesas están listas para intervenir ahí. Se vendieron US$100.000 millones en niveles similares en 2024”.

El pronóstico para el USD/JPY contempla 157 a un mes, 155 en los siguientes seis meses, y una caída a 152 en un horizonte de doce meses, en línea con los recortes esperados de la Fed y una potencial alza de tasas del Banco de Japón.

El dólar se fortalece, las acciones asiáticas se debilitan y el sentimiento decae.

Por último, en el Reino Unido, el panorama político complica el desempeño de la libra frente al dólar. ING subraya que “la salida de Starmer probablemente vería también la salida de la ministra de Finanzas Rachel Reeves, lo que afectaría a la libra esterlina y a los bonos del Reino Unido”.

En materia monetaria, el Banco de Inglaterra sorprendió en enero con una postura más flexible. “El BoE en enero fue más dovish de lo esperado, votando 5-4 por mantener las tasas sin cambios. Los mercados están acercándose a nuestra previsión de recortes en marzo y junio”, señala ING. Las proyecciones de la entidad para el GBP/USD se mantienen en 1,36 en todos los plazos considerados.

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