Bloomberg Línea — Las acciones de Nebius (NBIS) registran un fuerte avance en Wall Street este lunes tras nuevos acuerdos con grandes tecnológicas que buscan capacidad para desarrollar inteligencia artificial. El movimiento bursátil refleja el interés del mercado por la infraestructura que sostiene el entrenamiento y la operación de modelos de IA, una tecnología que ha impulsado gran parte de las alzas de las bolsas en los últimos años.
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A las 13:03 ET, el título alcanza los US$130,57, con un alza de 15,60% en la jornada, lo que amplía una revalorización de 349,3% en los últimos 12 meses. El consenso de analistas recopilado por Bloomberg asigna un precio objetivo de US$168,27, lo que implica un potencial de retorno de 28% frente al nivel actual.
El impulso coincide con anuncios de inversión de dos de las mayores compañías tecnológicas del sector. Nebius, creada hace dos años, opera como un proveedor de nube especializado en inteligencia artificial. Su negocio está en los centros de datos, alquiler de capacidad computacional y herramientas de software para inteligencia artificial, recursos necesarios para entrenar y ejecutar modelos avanzados de IA.
Citi (C) inició la cobertura de la empresa esta semana con una recomendación de compra. El analista Tyler Radke aseguró que la postura del banco está respaldada “por una visión diferenciada sobre el crecimiento del mercado de centros de datos de inteligencia artificial, la mejora de márgenes y el escalamiento eficiente en capital de la compañía”.
Contratos impulsan la expansión
El acuerdo más reciente provino de Meta (META), que anunció el lunes un contrato para adquirir capacidad de infraestructura de inteligencia artificial de Nebius. El acuerdo contempla US$12.000 millones en capacidad dedicada desde comienzos de 2027 y una expansión potencial hasta US$27.000 millones durante cinco años.
La compañía neerlandesa forma parte de un grupo de nuevos proveedores de computación conocidos como neoclouds, empresas que construyen centros de datos diseñados para entrenar modelos de inteligencia artificial y ejecutar servicios basados en esos sistemas. Este tipo de infraestructura requiere acceso a chips especializados y a grandes volúmenes de energía.
Al acuerdo con Meta se suma uno con Nvidia (NVDA), anunciado hace unos días y que forma parte de la misma dinámica. La inversión de US$2.000 millones permitirá desplegar más de cinco gigavatios de sistemas basados en chips de la compañía estadounidense antes de 2030, capacidad energética equivalente a la necesaria para abastecer millones de hogares.
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“Prevemos que las cargas de trabajo de inteligencia artificial rastreadas aumenten desde aproximadamente 18 gigavatios en 2025 hasta cerca de 110 gigavatios en 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta de alrededor de 44%”, aseguró Radke.
Con este escenario, el analista sostiene que la empresa podría expandirse a un ritmo superior al mercado. Para Citi, Nebius alcanzaría cerca de cinco gigavatios de potencia activa hacia el final de la década, con un crecimiento anual cercano a 93%.
Demanda de infraestructura supera la oferta
Los contratos con grandes empresas tecnológicas reflejan la necesidad de asegurar capacidad computacional en un momento en que el desarrollo de modelos de inteligencia artificial exige inversiones cada vez mayores en hardware, energía y centros de datos.

Según Vasu Kasibhotla, analista de Bloomberg Intelligence, estos acuerdos se producen en un contexto en el que la infraestructura disponible aún no alcanza a cubrir la demanda del sector. El especialista afirma que “el contrato de capacidad de inteligencia artificial por US$12.000 millones de Nebius con Meta, ampliable a US$27.000 millones, y la inversión de US$2.000 millones de Nvidia refuerzan nuestra visión de que la demanda de infraestructura de inteligencia artificial aún supera la oferta”.
Esta expansión depende de factores físicos que limitan la velocidad de crecimiento del sector. Los centros de datos requieren grandes volúmenes de electricidad, así como componentes especializados como unidades de procesamiento gráfico y memoria.
Kasibhotla sostiene que “la energía y la capacidad de centros de datos son los cuellos de botella, con GPU y memoria ajustadas”. Este contexto implica que el reto para empresas como Nebius no reside en atraer clientes, sino en desplegar infraestructura con la velocidad suficiente para cubrir una demanda que ya supera la oferta.

En ese escenario, los analistas centran su atención en la capacidad de las empresas para construir infraestructura y asegurar equipos. El informe de Bloomberg Intelligence señala que “para neoclouds como Nebius y CoreWeave, el riesgo a corto plazo es la ejecución y asegurar suministro, no la demanda”.
El mercado ha reaccionado con fuerza ante estas señales de expansión. Con un consenso de compra cercano a 76,9% entre analistas que cubren la acción y sin recomendaciones de venta, Nebius se posiciona en el centro del debate sobre la infraestructura necesaria para sostener la expansión global de la inteligencia artificial.












