Bloomberg Línea — Las acciones en Estados Unidos abrieron a la baja el martes, con el sector tecnológico liderando las pérdidas en medio de renovadas dudas sobre la sostenibilidad del auge en inteligencia artificial, mientras el repunte del petróleo encima de US$112 por barril añade presión inflacionaria y eleva los rendimientos de los bonos.
En las primeras operaciones de la jornada, el S&P 500 retrocede 0,54%, arrastrado principalmente por las compañías vinculadas a la inteligencia artificial, en tanto el Nasdaq registra las caídas más pronunciadas tras haber sido el motor del mercado en las últimas semanas. El Dow Jones sube 0,21%, reflejando cierta resiliencia en sectores tradicionales frente al deterioro del apetito por riesgo en tecnología.
El detonante inmediato proviene de un reporte del diario The Wall Street Journal que señala que OpenAI no logró cumplir sus objetivos internos de crecimiento en usuarios y ventas en los últimos meses. La noticia ha reavivado las preocupaciones sobre si las enormes inversiones en infraestructura de inteligencia artificial generarán retornos suficientes en el corto plazo.
Empresas estrechamente ligadas a este ecosistema, como Nvidia (NVDA), Oracle (ORCL) y CoreWeave (CRWV), registran caídas, mientras que fabricantes de chips como Advanced Micro Devices (AMD) y Broadcom (AVGO) también se ven presionados.
El impacto se extiende más allá de las firmas tecnológicas puras. Compañías industriales y vinculadas a centros de datos, como fabricantes de equipos eléctricos y maquinaria pesada, también retroceden, reflejando la inquietud de los inversionistas sobre un posible ajuste en los planes de gasto de capital de las grandes tecnológicas.
Según Anurag Rana, analista de Bloomberg Intelligence, el incumplimiento de metas por parte de OpenAI podría afectar a todo el ecosistema de infraestructura de inteligencia artificial, especialmente a aquellas compañías más expuestas a sus necesidades de cómputo.
Este giro en el sentimiento llega en un momento clave, justo antes de la publicación de resultados de gigantes tecnológicos como Amazon (AMZN), Alphabet (GOOGL), Meta (META) y Microsoft (MSFT), que pondrán a prueba la solidez del rally reciente.
El sector tecnológico del S&P 500 acumula un alza cercana a 20% en abril, encaminándose a su mejor desempeño mensual desde 2002, lo que eleva el listón de expectativas. “Un test clave para determinar si este repunte está perdiendo impulso será cómo reaccionan los mercados a resultados sólidos”, afirmó Anna Macdonald, directora de estrategia de inversión en Hargreaves Lansdown, al advertir que incluso cifras positivas podrían dejar de ser suficientes para sostener las valoraciones.
En paralelo, el frente energético continúa dominando el trasfondo macroeconómico. El crudo Brent extiende su racha alcista y se sitúa arriba de US$112 por barril, impulsado por el cierre del estrecho de Ormuz, un punto clave para el suministro global.
La falta de avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán mantiene restringido el flujo de petróleo, alimentando temores de un choque prolongado de oferta. A esto se suma el anuncio de que Emiratos Árabes Unidos abandonará la OPEP en mayo para aumentar su producción, una decisión que introduce nuevas tensiones dentro del mercado petrolero.
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El encarecimiento de la energía ya comienza a filtrarse en las expectativas económicas. En Europa, los consumidores anticipan una inflación de 4% en los próximos 12 meses, frente a 2,5% previamente, lo que ha presionado al alza los rendimientos de la deuda soberana. En Estados Unidos, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años avanza hacia 4,37%, reflejando la inquietud de que los bancos centrales se vean obligados a mantener una política monetaria restrictiva por más tiempo.
El repunte de los rendimientos también pesa sobre activos que no generan intereses, como el oro, que cae por debajo de US$4.600 la onza y acumula una pérdida superior a 13% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente. Analistas de Commerzbank advierten que si los precios del petróleo continúan al alza, el mercado podría incluso comenzar a descontar nuevas subidas de tasas, lo que intensificaría la presión bajista sobre el metal precioso.
En este contexto, los inversionistas también se preparan para una semana cargada de eventos clave, incluyendo decisiones de política monetaria de la Reserva Federal, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra. Aunque el consenso apunta a que las tasas se mantendrán sin cambios en el corto plazo, la trayectoria futura dependerá, en gran medida, de la evolución del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre la inflación.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El precio del dólar repunta al compás de la creciente incertidumbre geopolítica en Medio Oriente. Según el análisis de Francesco Pesole, estratega de divisas de ING, la propuesta ha sido recibida con escaso entusiasmo en Washington, lo que ha devuelto a los mercados a un régimen de mayor incertidumbre y ha mantenido los precios del petróleo en niveles elevados.
Sin embargo, el billete verde no ha logrado repuntar con fuerza. Pesole identifica dos factores principales. En primer lugar, la resiliencia de la renta variable estadounidense. En segundo lugar, los flujos de fin de mes estarían ejerciendo presión bajista sobre la divisa, en un contexto de mejor desempeño relativo de las acciones estadounidenses durante abril.
En medio de ese contexto, las monedas de América Latina caen. El peso chileno (USDCLP), el mexicano (USDMXN) y el colombiano (USDCOP) retroceden, al igual que el real brasileño (USDBRL) y el peso argentino (USDRAS).
De cara a los próximos días, Pesole anticipa que, una vez se disipen los flujos de fin de mes y en ausencia de avances concretos en las negociaciones internacionales, el dólar podría mostrar una senda alcista.
Las noticias corporativas del día:
- BP (BP) reportó un fuerte aumento de utilidades en el primer trimestre de 2026, con un beneficio ajustado de US$3.200 millones, más del doble interanual y muy por encima de las previsiones, impulsado por la alta volatilidad del mercado energético derivada de la guerra en Irán que elevó los ingresos del negocio de trading y refinación.
- Spotify (SPOT) presentó resultados mixtos en el primer trimestre de 2026 y una guía débil que decepcionó al mercado, al proyectar un ingreso operativo de 630 millones de euros (US$737 millones) por debajo de las expectativas, pese a ingresos en línea con previsiones de 4.500 millones de euros (US$5.270 millones) y crecimiento de usuarios hasta 761 millones y suscriptores premium a 293 millones.
- General Motors (GM) elevó su previsión de beneficios para 2026 en US$500 millones, proyectando hasta US$15.500 millones en términos de EBIT ajustado, tras resultados del primer trimestre que superaron expectativas gracias a la sólida demanda de pickups y SUVs como Chevrolet Silverado y GMC Sierra, incluso con la gasolina por encima de US$4 por galón.
- Coca-Cola (KO) reportó su mayor crecimiento de ventas desde 2024 con un alza orgánica de 10%, superando expectativas y apoyada en una estrategia de formatos más pequeños y precios accesibles para consumidores presionados por la inflación, mientras mantiene productos premium para segmentos de mayor ingreso.