Bloomberg Línea — Las acciones en Estados Unidos abren la jornada con movimientos mixtos, en un mercado que combina el impulso de las tecnológicas con la cautela derivada del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre la energía.
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El S&P 500 cae levemente un 0,07% tras acumular un avance cercano al 10% en abril, mientras los inversionistas se preparan para una de las semanas más intensas del año en materia de resultados corporativos y decisiones de política monetaria.
El tono de la apertura refleja un equilibrio entre factores de soporte y riesgos latentes. Por un lado, el Nasdaq Composite tiene movimientos acotados y encuentra respaldo en el desempeño de los fabricantes de semiconductores, que extienden las ganancias recientes ante expectativas de una demanda sólida vinculada a la inteligencia artificial.
Compañías como Qualcomm (QCOM), Micron Technology (MU) y Sandisk (SNDK) destacan en las primeras operaciones. En paralelo, el Dow Jones Industrial sube 0,06%, condicionado por señales de presión en sectores industriales y de consumo.
El foco del mercado se concentra en la temporada de resultados, con la publicación de cifras de gigantes tecnológicos como Alphabet (GOOGL), Microsoft (MSFT), Amazon (AMZN) y Meta (META) el miércoles, seguidos por Apple (AAPL) el jueves.
Estas empresas concentran cerca de una cuarta parte de la capitalización del S&P 500, por lo que sus resultados serán determinantes para validar la sostenibilidad del reciente repunte. Sin embargo, ya emergen señales de compresión en las valoraciones del sector.
Los reportes comienzan a reflejar el impacto del conflicto más allá del sector energético. Empresas como Honeywell International (HON) y Sonoco Products han señalado aumentos de costos y debilidad en la demanda, mientras que aerolíneas y compañías de turismo ajustan sus perspectivas ante el encarecimiento del combustible.
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En el trasfondo macroeconómico, la atención se dirige a la decisión de tasas de la Reserva Federal prevista para el miércoles. El consenso del mercado apunta a que no habrá cambios inmediatos, aunque crece la expectativa de un tono más restrictivo en la comunicación.
Jim Reid, jefe de investigación macroeconómica de Deutsche Bank, advirtió que “existe un riesgo tangible de que la comunicación se incline ligeramente hacia una postura más restrictiva”, en un contexto en el que los riesgos para la inflación y el empleo comienzan a equilibrarse.
A esto se suma la incertidumbre institucional en torno a la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal, tras el retiro del bloqueo político a su designación. En su audiencia reciente, el candidato planteó un “cambio de régimen” en la conducción de la política monetaria, lo que añade un elemento adicional de análisis para los inversionistas.
El frente geopolítico continúa siendo un factor central. El cierre efectivo del estrecho de Ormuz mantiene bajo presión a los mercados energéticos. El crudo Brent se ubica en torno a los US$107 por barril, tras registrar alzas de hasta 3% en la jornada, mientras el West Texas Intermediate ronda los US$96,50. La interrupción del tránsito marítimo, que ha reducido los flujos a casi cero, ha generado un shock de oferta que alimenta temores inflacionarios.
Bjarne Schieldrop, analista de materias primas de SEB, afirmó que “el mundo está viviendo con barriles prestados y tiempo prestado hasta que el estrecho de Ormuz reabra”, y advirtió que una prolongación del cierre podría desencadenar una recesión global. En la misma línea, Mohit Kumar, de Jefferies, señaló que “debemos tener en cuenta cierto grado de impacto estanflacionario”, incluso en un escenario de acuerdo.
Este entorno ha tenido efectos dispares en otros activos. El oro se mantiene estable en torno a US$4.709 por onza, en un mercado que, según Dilin Wu de Pepperstone, podría ver avances limitados sin una resolución más clara del conflicto.
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El bitcoin (XBTUSD), por su parte, alcanzó un máximo de 12 semanas cercano a los US$79.488 antes de retroceder hacia los US$77.900, en medio de señales mixtas sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y el impacto del alza del petróleo sobre el apetito por riesgo.
En paralelo, los mercados emergentes extienden su recuperación. El índice MSCI de acciones emergentes avanza y supera niveles previos al conflicto, impulsado por el sector tecnológico asiático y expectativas de demanda sostenida en chips. No obstante, persisten advertencias sobre la rapidez del repunte. Razia Khan, de Standard Chartered, indicó que “los mercados parecen ignorar esto de manera heroica”, aunque subrayó la necesidad de una resolución más sólida de los riesgos geopolíticos.
Hacia adelante, la trayectoria de las acciones dependerá de la capacidad del mercado para sostener el impulso de las tecnológicas frente a un entorno macroeconómico y geopolítico complejo.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El dólar inicia la semana con un sesgo ligeramente bajista en medio de un entorno de mayor apetito por riesgo, impulsado por factores geopolíticos y políticos en Estados Unidos. Según Chris Turner, estratega de mercados, la nueva propuesta de Irán para abrir el estrecho de Ormuz “está siendo bien recibido como un nuevo capítulo en un camino que ha sido irregular hacia un acuerdo negociado”.
A esto se suma que “la noticia del viernes por la tarde de que el senador estadounidense Thom Tillis permitirá que el Comité Bancario del Senado vote sobre la nominación de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal también se está viendo como algo positivo para los activos de riesgo”, tras el cierre de una investigación del Departamento de Justicia relacionada con la Fed.
América Latina enfrenta el inicio de la semana bajo la influencia directa de la tensión geopolítica y la evolución de los precios del petróleo, factores que continúan marcando el desempeño de las divisas emergentes. El peso chileno (USDCLP), el real brasileño (USDBRL) y el peso mexicano (USDMXN) avanzan, mientras que el peso colombiano (USDCOP) y el argentino (USDRAS) retroceden.
Según el equipo de estrategia de BBVA, “los mercados mantienen un sesgo hacia algún tipo de solución y siguen favoreciendo las posiciones de riesgo a medio plazo”. En este entorno, caracterizado por volatilidad contenida y tasas del Tesoro estadounidense dentro de rangos estrechos, la región ha mostrado resiliencia.
Las noticias corporativas del día:
- El CEO de United Airlines (UAL), Scott Kirby, confirmó que exploró una fusión con American Airlines (AAL), pero las conversaciones terminaron ante la falta de interés de su contraparte, pese a que la operación habría creado la mayor aerolínea del mundo. Kirby argumentó que la integración podía generar escala global, empleo y beneficios para clientes, incluso con aprobación regulatoria mediante desinversiones.
- Las acciones de Qualcomm (QCOM) se dispararon tras reportes de una posible colaboración con OpenAI para desarrollar smartphones con capacidades avanzadas de inteligencia artificial, junto a MediaTek y Luxshare Precision Industry como socio clave de diseño y manufactura. El proyecto apuntaría a producción masiva en 2028 con definiciones técnicas hacia finales de 2026 o inicios de 2027.
- Shell (SHEL) acordó la adquisición de ARC Resources por US$13.600 millones en una operación que refuerza sus reservas y producción de petróleo y gas, con un pago estructurado en 25% efectivo y 75% en acciones y una prima de 20% sobre el precio promedio de 30 días de ARC. La transacción responde a la estrategia de las grandes petroleras de priorizar activos de hidrocarburos para mejorar retornos y garantizar suministro a largo plazo.
- Eli Lilly (LLY) acordó la compra de Ajax Therapeutics por hasta US$2.300 millones en efectivo como parte de su estrategia para fortalecer su portafolio oncológico, con un enfoque en terapias innovadoras contra el cáncer. La operación incluye un pago inicial e hitos condicionados a avances clínicos y regulatorios, mientras el principal activo de Ajax es un fármaco oral en fase temprana para mielofibrosis, cuyos datos clave se esperan este año.