Trump decidirá si transmite en directo la ejecución del exmilitar Nidal Hasan

El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó que tomará una decisión sobre si seguir adelante con los planes de retransmitir en directo la ejecución del excomandante del Ejército, Nidal Hasan.

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Pete Hegseth, secretario de Defensa de EE.UU., mientras Trump —que no aparece en la imagen—, habla con los medios de comunicación en la Casa Blanca, el martes 6 de octubre de 2026. Foto: Bonnie Cash/UPI/Bloomberg
Por Courtney McBride

Bloomberg — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que tomará una decisión sobre si seguir adelante con los planes de retransmitir en directo la ejecución de un excomandante del Ejército que mató a 13 personas en 2009, en medio de las críticas bipartidistas a la idea del secretario de Defensa, Pete Hegseth.

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“Al mostrarlo, quizá otras personas no hagan lo que él hizo”, declaró Trump a los periodistas el sábado al salir de la Casa Blanca para participar en un mitin político en Tennessee. “Así que, en última instancia, tomaré una decisión. Sé lo que le gustaría hacer al ejército, pero tomaremos una decisión”.

Cuando se le preguntó el viernes sobre el plan de retransmitir la ejecución del expsicólogo del Ejército, Nidal Hasan, había dicho que la Administración decidiría si seguir adelante con la retransmisión pública en directo.

“Pero lo matarán. Será por fusilamiento”, añadió Trump. “Realmente no me importa cómo muera, siempre y cuando muera, y creo que la pena de muerte es una forma muy digna de morir para él”.

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Hegseth hizo el jueves un anuncio sorpresa en el que reveló que la ejecución se retransmitiría públicamente. Tanto republicanos como demócratas —incluidos algunos partidarios de Trump— han afirmado que la retransmisión en directo de la ejecución viola los valores estadounidenses y podría fomentar el reclutamiento de terroristas. El senador John Curtis, republicano por Utah, instó a Hegseth a reconsiderar su decisión.

“Apoyo totalmente la pena de muerte, pero retransmitir ejecuciones en directo es algo que hacen los yihadistas”, afirmó en una publicación en las redes sociales el diputado Austin Scott, un republicano de Georgia que se ha mostrado crítico con Hegseth en el pasado. “Estados Unidos es mejor que eso”.

El viernes por la mañana, el vicepresidente JD Vance también había puesto en duda que la ejecución se retransmitiera en directo y dijo que, de ser así, no la vería.

“No sé si eso va a suceder realmente”, dijo Vance cuando se le preguntó cómo encajaba el plan de Hegseth con su fe cristiana. “Mira, si se retransmite todo en directo, no lo voy a ver”.

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El vicepresidente, que este año escribió un libro sobre su conversión al catolicismo, dejó claro que creía que Hasan debía ser ejecutado.

El arzobispo Paul Coakley, presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, emitió un comunicado en el que condenaba el plan de una ejecución pública como “una promoción bárbara de una cultura de la muerte”. La Iglesia católica se opone a la pena capital.

Hasan abrió fuego en el Centro de Preparación de Soldados de Fort Hood, en Killeen (Texas), en noviembre de 2009, matando a 13 personas e hiriendo a 32 antes de ser reducido. Fue condenado a muerte por un tribunal militar y está previsto que sea ejecutado por un pelotón de fusilamiento el 3 de diciembre.

Hegseth anunció el plan durante una entrevista con Real America’s Voice el jueves. La idea desató una oleada de condenas por parte de los demócratas, que renovaron sus peticiones para que sea destituido y han manifestado su intención de intentar someterlo a un proceso de destitución si obtienen el control de la Cámara de Representantes en noviembre.

En Estados Unidos no se han llevado a cabo ejecuciones públicas desde hace décadas, y el reglamento del Ejército limita el número de testigos que pueden asistir —incluida la prohibición de que asistan menores de 18 años—. No existe ninguna disposición formal para retransmitir en directo el castigo.

La decisión de Hegseth contó con sus partidarios. El diputado Andy Ogles, republicano por Tennessee, afirmó en una publicación en redes sociales que la ejecución pública “es lo que se merece este terrorista. Estaremos pendientes”.

Katie Miller, que formó parte del primer Gobierno de Trump y está casada con el asesor principal Stephen Miller, invocó el asesinato del activista conservador Charlie Kirk para respaldar la decisión. “Charlie Kirk fue asesinado a la vista de todos”, afirmó Miller en una publicación en X. “Todos deberíamos ser testigos de que se haga justicia cuando por fin llegue el momento”.

El comentarista conservador Erick Erickson sugirió que, en realidad, la Administración estaría socavando su propia causa, incluidos los esfuerzos por promover el cristianismo. Se centró, en parte, en el hecho de que Hasan quedó paralizado de cintura para abajo tras el tiroteo y sigue confinado a una silla de ruedas.

“Si el Pentágono sigue adelante con esto, resulta realmente desgarrador convertir la ejecución de un criminal en un reality show para el entretenimiento de los estadounidenses”, escribió Erickson en su Substack.

El teniente general retirado Sean MacFarland, que aprobó la pena de muerte de Hasan cuando estaba al mando de Fort Hood en 2013, criticó la idea de retransmitir la ejecución calificándola de “más un acto de venganza que un acto de justicia”.

MacFarland, que entregó la condecoración ‘Purple Heart’ a las víctimas y a sus familiares, afirmó en una entrevista que una ejecución pública corre el riesgo de convertir a Hasan en un mártir para los extremistas —y le brinda una última plataforma para difundir sus ideas—.

“Si vamos a grabarlo en directo, es habitual dar a la persona condenada a muerte la oportunidad de hacer una última declaración”, señaló MacFarland. “¿Qué va a decir?”

--Con la colaboración de Jennifer A. Dlouhy, Catherine Lucey y Romy Varghese.

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