La transición en el Ejecutivo peruano reabre interrogantes sobre la estabilidad política en pleno ciclo electoral, pero los mercados muestran cautela más que pánico.
El director ejecutivo de Intercorp Financial Services se muestra “cautelosamente optimista” sobre la economía peruana en 2026, citando los sólidos indicadores macroeconómicos.
Más del 50% de las pymes ya incorporó el pago de “cupos” a su estructura de costos y el país pierde unos S/19.000 millones al año por la inseguridad, según el Ministerio de Economía.
Economistas y venezolanos ven que la reconstrucción del país tomará años, lo que reduce la probabilidad de un retorno inmediato de los 1,7 millones de venezolanos que viven en territorio peruano.
Especialistas advierten que, aunque EE.UU. elevó su presión política en la región, el mayor peso externo en la economía peruana sigue siendo China y los efectos electorales serían limitados.
Líderes del sector privado coinciden en que el próximo presidente peruano deberá avanzar con reformas estructurales para destapar el potencial inversor del país.
EE.UU. podría sustituir las compras brasileñas ante el aumento de los aranceles, que tendría repercusiones directas en el precio de productos industriales que actualmente le provee, así como materias primas como el café, el cacao y la carne de res.
El retroceso del billete verde se dio en medio de expectativas más moderadas sobre la Reserva Federal y tras conocerse un crecimiento mayor al previsto del PIB peruano en mayo.