Se trata de un fuerte cambio de tendencia respecto al cuarto trimestre, cuando los beneficios ajustados cayeron más de un 30% y los ingresos se redujeron alrededor de un 3%.
La guerra en Medio Oriente está llevando a los inversores a aumentar su exposición a sectores como defensa, energía y tecnología, en un giro hacia la autosuficiencia y la seguridad.
Los movimientos sugieren que los inversores se están posicionando ante la posibilidad de que el pico de incertidumbre haya pasado, según analistas y estrategas.
Los activos en Latam, en particular, se han convertido en un refugio seguro para los gestores de fondos, impulsados por una lista de países exportadores de petróleo y algunas de las tasas de interés reales más altas del mundo.
El gestor Arif Joshi ve en Venezuela la mayor oportunidad de los mercados emergentes, tras una visita a Caracas donde observó avances políticos y señales de flexibilización desde EE.UU.