Nicaragua incorporará baterías de Huawei a su red eléctrica en medio de presiones de EE.UU.

Mientras Washington presiona al resto de Centroamérica por aislar a Huawei de las licitaciones públicas, el Gobierno nicaragüense firmó en abril un contrato de almacenamiento de energía en baterías con la empresa china.

PUBLICIDAD
Construcción de la Subestación Bluefields II, el 13 de febrero de 2026.

Bloomberg Línea — El gobierno de Nicaragua tiene planeado instalar sistemas de almacenamiento de energía con una capacidad de 30 megavatios (MW) en dos subestaciones eléctricas.

Ver más: Las baterías baratas se están apoderando de las redes eléctricas mundiales

PUBLICIDAD

El objetivo es estabilizar una red que hoy depende en gran medida de fuentes renovables. El proveedor elegido para esa infraestructura es la tecnológica china Huawei, en un momento en que Washington presiona al resto del istmo centroamericano para aislar a la compañía de los concursos públicos.

Fue el propio ministro de Energía, Salvador Mansell, quien detalló el alcance de la operación en una entrevista reciente a Viva Nicaragua 13. Según el funcionario, las baterías permitirán almacenar energía durante unas cuatro horas y responder de forma inmediata ante interrupciones en el suministro o variaciones en la generación renovable.

Mansell agregó que esta primera fase forma parte de un plan más amplio que busca alcanzar unos 75 MW de capacidad instalada en almacenamiento energético.

PUBLICIDAD

El proyecto se enmarca en medio de la transformación del sistema eléctrico nicaragüense. De acuerdo con datos oficiales presentados por el ministro, el país pasó de tener un 54% de cobertura eléctrica en 2006 a un 99,7% en la actualidad.

Asimismo, la matriz energética ha experimentado un cambio significativo, al pasar de un 25% de generación renovable en 2006 a un 82% en la actualidad, con fuentes hidroeléctricas, geotérmicas, eólicas, biomasa y, más recientemente, solar.

Si bien el cambio redujo la dependencia del petróleo, trajo nuevos desafíos operativos, debido a que las energías renovables variables, como la solar y la eólica, dependen de condiciones climáticas, lo que puede generar fluctuaciones en la oferta energética.

Según Mansell, los sistemas de almacenamiento con baterías (BESS) son una herramienta para garantizar la estabilidad de la red. En ese sentido, las baterías estarán conectadas directamente a las subestaciones de San Benito y Masaya, lo que permitirá inyectar energía de manera automática en cualquier punto del país ante caídas de generación.

PUBLICIDAD

“Es como cuando tenés en una casa una planta de emergencia, ahí la tenés por cualquier situación que se pudiera presentar”, dijo.

El Gobierno nicaragüense prevé que la instalación de las baterías se complete a finales de año, momento en que el sistema entraría en operación.

Geopolítica y transparencia

El anuncio también ha generado cuestionamientos en medios independientes debido a la falta de transparencia en torno al contrato con Huawei.

Ver más: EE.UU. reemplaza torres de Huawei en Panamá para frenar influencia de China

Hasta ahora, el Gobierno de los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo no ha revelado el costo del proyecto ni las condiciones de financiamiento.

Desde que Nicaragua reanudó relaciones diplomáticas con China en diciembre de 2021, tras romper vínculos con Taiwán, el país ha impulsado una serie de proyectos de infraestructura con participación de empresas chinas. Iniciativas en sectores como energía, transporte y vivienda han sido financiadas o ejecutadas bajo estos esquemas, lo que ha incrementado el nivel de endeudamiento bilateral.

Reportes de medios como Nicaragua Investiga y La Prensa advierten que este tipo de acuerdos podría profundizar la dependencia financiera de Managua respecto a Pekín, particularmente en áreas consideradas estratégicas.

El acuerdo con Huawei también adquiere relevancia en el contexto geopolítico regional. Estados Unidos, principal socio comercial de Nicaragua y con quien se ha tensado la relación en los últimos años, ha intensificado sus esfuerzos para contrarrestar la expansión de la empresa china en la región, argumentando preocupaciones de seguridad nacional por sus supuestos vínculos con el gobierno chino.

En 2025, por ejemplo, el gobierno estadounidense impulsó en Panamá la sustitución de equipos de telecomunicaciones de Huawei en instalaciones clave, como parte de la política conocida como “Rip and Replace”. La medida se produjo tras la visita del secretario de Estado Marco Rubio, quien dijo que EE.UU. “está trabajando para contrarrestar la maligna influencia china en nuestro hemisferio”.

Otros países centroamericanos han tomado decisiones similares. En abril, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) dejó fuera de la licitación para la red 5G a Samsung y Huawei, para adjudicarla a la compañía sueca Ericsson.

En Guatemala, que junto con Belice son los dos países de la región SICA que aún reconocen la soberanía de Taiwán, la compañía ha intentado proveer servicios y equipos a instituciones financieras, entidades estatales y al sistema eléctrico, además de establecer vínculos con actores políticos y empresariales, de acuerdo con análisis reciente del académico R. Evan Ellis publicado en The Diplomat.

Algunos contratos, como uno adjudicado al Instituto Guatemalteco de la Seguridad Social (IGSS), fueron posteriormente cancelados en medio de preocupaciones por seguridad y tras presiones diplomáticas de Estados Unidos.

PUBLICIDAD