Delta apuesta a que los pasajeros cambiarán sus beneficios premium por un mejor asiento

La aerolínea ofrece a los pasajeros los mismos asientos, comidas y servicio a bordo a un precio más bajo a cambio de menos beneficios.

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Un avión de Delta Airlines Inc. en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan Washington, en Arlington, Virginia. Foto: Al Drago/Bloomberg
Por Sri Taylor - Lisa Abramowicz

Bloomberg — El CEO de Delta Air Lines Inc (DAL), Ed Bastian, afirmó que a los viajeros les importa más su asiento que los servicios adicionales —como el acceso a salas VIP o los traslados en limusina— que a menudo se incluyen en los boletos costosos, al tiempo que defendió un producto premium simplificado que ha molestado a algunos clientes.

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“Los consumidores quieren tener distintas opciones de valor”, dijo Bastian en una entrevista con Bloomberg Television. “Si les das la oportunidad de viajar en primera clase, quizá no quieran otros beneficios o no necesiten acceder a la sala VIP.”

Delta está aplicando el modelo de la clase económica básica a Delta First, Delta Premium Select y Delta One, ofreciendo a los pasajeros los mismos asientos, comidas y servicio a bordo a un precio más bajo a cambio de menos beneficios. Dependiendo del producto, las restricciones pueden incluir una reducción en la acumulación de millas, menores límites de equipaje facturado, cargos por cambios o cancelaciones y límites en el acceso a las salas VIP y la selección anticipada de asientos.

“Lo que más les importa a los consumidores es el asiento”, dijo Bastian. “Todas las demás cosas están bien, pero lo más importante es el asiento y la comodidad del mismo”.

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El CEO de Delta Air Lines, Ed Bastian, habló con Lisa Abramowicz de Bloomberg en la sede de Delta en Hapeville, Georgia.

Los comentarios de Bastian contrastan con las recientes inversiones de Delta en sus servicios en tierra. La aerolínea lleva años abriendo y ampliando sus lujosas salas VIP Sky Club y Delta One, cuya demanda sigue siendo tan alta que el hacinamiento y las filas han llevado a establecer reglas de acceso más estrictas.

El mes pasado, Delta inauguró la primera fase de una segunda sala VIP Delta One en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, un espacio de 4,000 pies cuadrados con servicio de comidas a la mesa, duchas y un bar premium. Para 2028, Delta planea operar cuatro salas VIP en el LAX que abarquen 60.000 pies cuadrados y tengan capacidad para más de 1.000 huéspedes, como parte de una red global que ahora incluye cinco salas VIP Delta One y más de 50 Sky Clubs.

“Una de las cosas que nos decepciona es que la estructura tarifaria siga fragmentándose”, dijo Sheila Kahyaoglu, analista de Jefferies, en una entrevista con Bloomberg Television, en alusión a cómo Delta ha dividido su oferta premium en distintas categorías, a veces difíciles de entender. “Podrías quedarte sin acceso a una sala VIP por elegir la tarifa equivocada.”

La semana pasada, Delta dio a conocer sus resultados del segundo trimestre, que superaron las expectativas de Wall Street a pesar de registrar el gasto trimestral en combustible más alto de su historia. La aerolínea obtuvo una ganancia ajustada de US$1,56 por acción, superando la estimación de los analistas de US$1,51, mientras que los ingresos aumentaron un 14% respecto al año anterior y la capacidad se incrementó solo un 1%. Delta también reafirmó su pronóstico de utilidades para todo el año.

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Bastian señaló que la fuerte demanda de viajes premium, corporativos e internacionales ayudó a compensar el aumento de los precios del combustible provocado por los conflictos en el Medio Oriente. Aunque los costos del combustible se moderaron a medida que la guerra en Irán parecía estar llegando a su fin, los nuevos ataques militares de EE.UU. han aumentado el riesgo de una nueva escalada y han mantenido la volatilidad en los mercados energéticos.

El director ejecutivo reiteró que Delta continuaría fijando los precios de los boletos para recuperar esos costos más elevados y no esperaba que las tarifas aéreas bajaran. Las nuevas tarifas premium básicas le brindan a la aerolínea otra forma de atraer a los viajeros que se preocupan por el precio sin ofrecer descuentos generalizados en sus asientos más valiosos.

La estrategia también le permite a Delta ampliar el grupo de pasajeros que pueden permitirse las cabinas premium, al tiempo que sigue cobrando más a los viajeros corporativos y a los viajeros frecuentes que valoran la flexibilidad, los beneficios de fidelidad y el acceso a las salas VIP. Esto refleja cómo las aerolíneas están vendiendo cada vez más por separado cada componente de la experiencia de viaje.

Pero corre el riesgo de alejar a los viajeros premium y de fidelidad al introducir complejidad o hacer que parezca más difícil obtener el mismo nivel de acceso.

“El cambio de Delta en su oferta de asientos premium sugiere que la competencia está afectando los precios en la parte delantera de la cabina, lo cual es negativo para las ganancias”, dijo George Ferguson, analista de Bloomberg Intelligence.

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