Bloomberg Línea — El estrecho de Ormuz, una ruta por la que transitaba cerca de una quinta parte del petróleo mundial antes de la guerra entre Estados Unidos e Irán, ha sido abierto gradualmente tras la firma de un memorando de entendimiento entre ambos países. Sin embargo, persisten dudas sobre las condiciones bajo las cuales Teherán permitirá el paso de los buques en el futuro.
La industria naviera sigue a la espera de mayor claridad sobre las reglas que regirán el tránsito marítimo una vez concluido el período inicial contemplado en el acuerdo.
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Según información difundida por medios iraníes y recogida por Bloomberg, los buques petroleros podrán atravesar esta estratégica vía marítima de forma gratuita durante los próximos 60 días. Después de ese período, Teherán podría imponer tarifas de navegación, una posibilidad que había planteado durante las negociaciones con Washington, aunque todavía no existe una definición oficial al respecto.
Las primeras señales de normalización comenzaron a aparecer este jueves. Tres superpetroleros sauditas que permanecían atrapados dentro del golfo Pérsico fueron registrados posteriormente en el golfo de Omán, al otro lado del estrecho, en una muestra de que el tráfico marítimo empieza a reactivarse.
El quinto punto de 14 en el memorando de entendimiento para que cesen las acciones bélicas en Medio Oriente establece que “Irán dialogará con Omán para definir la futura administración y los servicios marítimos en el estrecho de Ormuz, en consulta con otros Estados ribereños del Golfo Pérsico”.
Además, consigna que “Irán hará todo lo posible para garantizar el paso seguro y gratuito de buques comerciales durante 60 días”. Y contempla la eliminación de “obstáculos técnicos y militares”, así como el desminado de Ormuz en un plazo de 30 días.
El estrecho de Ormuz, que tiene 33 kilómetros de ancho en su parte más estrecha, conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán.
Como la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM) permite a los países tomar bajo su control hasta 12 millas náuticas —22 km— desde su costa, su punto más estrecho está situado en las aguas de Irán y Omán.
Irán tiene más costa sobre el estrecho de Ormuz, por tanto, hoy ejerce mayor control sobre él. Sin embargo, la manera en que se administre de ahora en adelante deberá ser consultada con Omán, como dicta el acuerdo con Estados Unidos.
El petróleo amplió sus pérdidas este jueves, con el Brent cayendo 1,9% hasta US$78,10 por barril. Además, retrocedió desde casi US$95 después de que Trump dijera que un acuerdo con Irán era inminente.
El crudo West Texas Intermediate cayó por debajo de los 74 dólares antes de cotizar en torno a los 75 dólares por barril al mediodía en Nueva York. El crudo Brent, de referencia mundial, se cotizó en torno a los 78 dólares por barril.
Bank of America (BAC) indicó en una nota del miércoles que tras el final de la guerra en Medio Oriente, el precio del Brent se situaría en una media de US$82 por barril en 2026, con un rango entre los US$70 y US$80 de julio a diciembre.
El flujo en Ormuz se recuperaría solo hasta 70%
El flujo de petróleo que atraviesa el estrecho de Ormuz podría recuperarse hasta alcanzar tan solo alrededor del 70% de su nivel anterior a la guerra, expuso Goldman Sachs Group Inc. (GS), argumentando que productores de la región están recurriendo a rutas alternativas.
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“Esta normalización de las exportaciones del Golfo hasta los niveles previos a la guerra podría lograrse con un aumento de 13 millones de barriles al día en los flujos por el estrecho de Ormuz con respecto a los niveles actuales”, escribieron varios analistas. “El 70% de los flujos de Ormuz anteriores a la guerra podría convertirse en el nuevo 100%”.
El cierre del estrecho de Ormuz impactó, en especial, a los siete productores petroleros de la zona, es decir: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait, Catar, Omán y el propio Irán, que posee la tercera mayor reserva probada de crudo en el mundo.
Pero no solo los países productores se vieron afectados, también los mayores compradores del petróleo que sale del golfo, en especial China e India, según datos de la consultora Kpler. India, por ejemplo, incrementó progresivamente la compra de crudo venezolano para satisfacer su demanda nacional.













