Bloomberg Línea — La probabilidad de que el fenómeno de El Niño persista hasta el primer trimestre de 2027 es “excepcionalmente alta” y aumentó a casi el 100%, informó este jueves la Organización Meteorológica Mundial (OMM), un organismo de la ONU.
Las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial hoy están “muy por encima de la media” y siguen aumentando, alertó la organización. Lo grave es que con ello también incrementa la exposición del mundo a una “zona de peligro” de los fenómenos meteorológicos extremos.
Entre mayo y julio de 2026, el calentamiento medio se cifró en +1,5 °C, mientras que entre julio y agosto osciló de los +2,2 °C a los +2,6 °C por encima de la media, evidenciando la intensificación del fenómeno.
“El Niño está adquiriendo enormes proporciones ante nuestros ojos. La ciencia no deja lugar a dudas: el planeta se adentra en aguas desconocidas, aguas que se están calentando”, dijo el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. “Estamos ahora en una carrera contrarreloj entre los riesgos crecientes y nuestro compromiso de emprender acciones para hacer frente al clima y proteger a las personas”.
El Niño asestaría un duro golpe a las economías
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, advirtió que este episodio de El Niño exigirá medidas de preparación y respuesta excepcionales ante la posibilidad de que sea el más intenso de la historia.
“Pese a su nombre aparentemente inofensivo, El Niño tiene el potencial de asestar un duro golpe a comunidades y economías de todo el mundo”, detalló Saulo. “Somos testigos de las perturbaciones y la devastación que causan sequías e inundaciones y, según las previsiones, estos efectos se agravarán a medida que se intensifiquen”.
La OMM explicó que, si bien El Niño será de intensidad “muy fuerte” los próximos meses, antes de que alcance su “apogeo” a finales de año, sus efectos en el clima se mantendrán hasta bien entrado 2027.
Para el periodo de septiembre a noviembre de 2026, por ejemplo, se espera que las temperaturas en casi todas las zonas terrestres sean superiores a lo normal, mientras que las precipitaciones dependerán de la respuesta atmosférica ante El Niño en el Pacífico.
Latinoamérica se prepara para El Niño
Dos ejemplos de preparación ante el fenómeno de El Niño son Perú, con el decreto de emergencia en centenares de sus poblaciones, y Ecuador, con la declaratoria de alerta roja en todo el territorio nacional.
El Gobierno de la presidenta peruana, Keiko Fujimori, decretó estado de emergencia en 893 distritos de Perú por el “peligro inminente ante intensas precipitaciones pluviales asociadas a El Niño”.
La medida tendrá una vigencia de 60 días calendario y permitirá la ejecución de acciones “inmediatas y necesarias” para la reducción del riesgo que implicará el fenómeno de origen climático.
La administración del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, declaró alerta en todo el territorio nacional “considerando la evolución de las condiciones océano-atmosféricas” en el contexto de El Niño.
La resolución, al igual que la de Perú, busca que las autoridades nacionales y regionales coordinen acciones de preparación y respuesta para este evento.
“También dispone la aplicación de procedimientos, planes y protocolos para evacuaciones preventivas, mecanismos de respuesta, movilización de recursos y protección de la población en sectores con potencial afectación”, dice la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.
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