Un año después de la caída de US$19.000 millones, las criptomonedas enfrentan una nueva realidad

Hace un año, el mercado de las criptomonedas sufrió una caída histórica que arrasó con una cifra récord de US$19.000 millones en apuestas apalancadas en un solo día y puso de manifiesto la fragilidad de la estructura del mercado.

PUBLICIDAD
El bitcoin sigue estando más de un 30% por debajo de su máximo histórico. Foto: Andrey Rudakov/Bloomberg
Por David Pan

Bloomberg — Hace un año, las criptomonedas se veían impulsadas por el apoyo de la Casa Blanca, el entusiasmo de Wall Street y las expectativas de una nueva edad de oro. Entonces se produjo la histórica caída de octubre, que arrasó con una cifra récord de US$19.000 millones en apuestas apalancadas en un solo día, lo que desencadenó una contracción en todo el sector y puso de manifiesto la fragilidad de una estructura de mercado que, supuestamente, estaba alcanzando su madurez.

Ver más: S&P 500: empieza un período históricamente positivo para Wall Street y estas son las claves

PUBLICIDAD

Doce meses después, el bitcoin (XBTUSD), referente del mercado, sigue estando más de un 30% por debajo de su máximo histórico. Los intentos de un repunte sostenido han fracasado repetidamente y los operadores han tardado en reconstruir las posiciones apalancadas que en su día impulsaron los mayores auges de las criptomonedas.

El interés abierto total en los futuros perpetuos vinculados al bitcoin —un indicador del apetito de los operadores por las apuestas apalancadas— se situaba en unos US$45.000 millones hace un año, según datos de CryptoQuant. Se redujo a menos de la mitad en los seis meses posteriores a la caída. El reciente repunte del bitcoin por encima de los US$80.000 restableció en parte la confianza, pero el interés abierto en el token más grande del mundo sigue estando muy por debajo de su máximo.

Aun así, este malestar no ha impedido que los bancos y las principales empresas de negociación experimenten con activos digitales. Más importante que si vuelve el apalancamiento es si el propio mercado se ha vuelto más resistente, afirmó Julia Zhou, presidenta de la entidad creadora de mercado de criptomonedas Caladan.

PUBLICIDAD

“Más de US$19.000 millones en posiciones apalancadas se liquidaron en 24 horas, pero el mayor problema fue la rapidez con la que desapareció la liquidez disponible cuando el mercado más la necesitaba”, señaló Zhou. Hoy en día, aunque los operadores comprenden mejor los riesgos, “el mercado sigue estando muy fragmentado y la liquidez aún puede deteriorarse rápidamente”, añadió.

Los argumentos a favor de un mercado más sólido en la actualidad son que el apalancamiento es menor, que las plataformas de negociación ofrecen activos menos correlacionados y que algunas de ellas han reforzado sus sistemas de liquidación.

El bitcoin sigue estando un 30% por debajo de su máximo histórico.

Mientras tanto, los inversores no han perdido su gusto por el juego, pero se han volcado hacia nuevas fronteras. Los mercados de predicción están atrayendo a multitudes, y los futuros perpetuos o “perps” —desde hace tiempo un elemento básico del comercio de criptomonedas— se están utilizando para realizar apuestas apalancadas sobre acciones, materias primas y otros activos del mundo real. Dicho de otro modo, algunos de los mismos mecanismos que contribuyeron a convertir las criptomonedas en un fenómeno especulativo están encontrando usos que van mucho más allá de los tokens para los que fueron diseñados: Wall Street está siguiendo adelante con las stablecoins, la tokenización y la infraestructura financiera basada en la tecnología blockchain.

El interés abierto en los futuros perpetuos sobre activos del mundo real, prácticamente inexistente hace un año, asciende hoy a más de US$17.000 millones, según los datos de DefiLlama. Gran parte de ello ha venido impulsado por Hyperliquid, la plataforma de intercambio de criptomonedas offshore, que fue una de las primeras en vincular los “perps” a acciones y materias primas.

PUBLICIDAD

Este cambio “refleja una tendencia de crecimiento entre personas que buscan rentabilidad y liquidación en mercados que nunca cierran, y no entre quienes persiguen una narrativa o una memecoin de moda”, afirmó Adam McCarthy, director de investigación de la empresa de trading LO:TECH.

La búsqueda incesante de mayores rendimientos ha contribuido a que el bitcoin sea el activo financiero con mejor rendimiento del mundo desde su creación hace 17 años. Para los participantes veteranos del mercado de las criptomonedas, la creciente institucionalización del sector y el consiguiente auge de nuevas alternativas —desde los futuros perpetuos hasta las apuestas deportivas— se consideran un punto de inflexión.

En un informe publicado esta semana, QCP Capital afirmó que esperaba que el bitcoin se mantuviera en un rango de entre US$80.000 y US$90.000 durante el cuarto trimestre. Los fundamentos estructurales de las criptomonedas siguen intactos, pero los flujos por sí solos no bastan sin un catalizador dominante, señaló la empresa.

De aquí a un año, el mercado tendrá un aspecto fundamentalmente diferente, señaló Galaxy Digital en un informe publicado el viernes. A pesar del fracaso de la regulación de las criptomonedas en EE.UU. en septiembre, los reguladores federales siguen adelante con planes para reforzar la negociación mediante directrices sobre el uso de garantías y márgenes.

Todo ello significa que un sector nacido del idealismo disruptivo y definido por el exceso especulativo se está integrando cada vez más con el establishment financiero al que en su día pretendió desplazar. Y con la inteligencia artificial acaparando gran parte de la imaginación del mercado, las criptomonedas se enfrentan a un futuro diferente al que se vislumbraba en sus primeros años de auge: no tanto una rebelión contra Wall Street como una nueva faceta del mismo.

“En su mayor parte, el mercado que se desplomó el 10 de octubre ya no existe realmente”, escribió Lucas Tcheyan, vicepresidente de investigación de Galaxy Digital. “El que lo ha sustituido apenas está empezando a reflejarse en los precios”

Lea más en Bloomberg.com

PUBLICIDAD

Temas de este artículo