Bloomberg Línea — Para muchos viajeros, parte de la experiencia al momento de visitar un destino turístico recae en la certeza de que su presencia contribuye a la regeneración del ecosistema o al bienestar de una comunidad local.
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Esta búsqueda de trascendencia en los viajes se materializa en la cuarta edición de la Travel Green List 2026, elaborada por la revista británica Wanderlust. Tras evaluar candidaturas de todo el mundo , un jurado de especialistas reconoció a las 101 iniciativas que están transformando la industria desde adentro.
El resultado incluye una de selección de destinos latinoamericanos que demuestran un compromiso real con la protección del medioambiente, el apoyo a las comunidades locales y la reivindicación de culturas ancestrales.
Estos son los sitios destacados de América Latina y el Caribe:
El estándar de la certificación
Costa Rica destaca como líder del turismo sostenible, con más de 400 lodges, hoteles y operadores turísticos que operan bajo el programa de Certificación para Turismo Sostenible, reconocido por el Global Sustainable Tourism Council (GSTC).
Un punto destacado es el Parque Nacional Tortuguero, que se encuentra en la provincia de Limón, al extremo oriental del país. Con el 99% de su territorio protegido, este es un refugio vital para especies como monos aulladores, perezosos y cuatro especies de tortugas anidando.

El parque promueve el turismo rural asegurando que sean las comunidades, y no las grandes marcas, las que se beneficien de los visitantes.
La vibrante cultura afrocaribeña permea la zona, donde el ritmo del calipso y el reggae acompaña a una gastronomía local de pescado fresco, arroz y plátanos.
Cultura viva en los Andes
La comunidad de Yunguilla, a solo una hora de Quito, la capital ecuatoriana, ofrece una lección magistral sobre turismo comunitario.
Ubicado en una ruta histórica utilizada por el pueblo indígena Yumbo para el transporte de cacao y cerámica, el destino preserva los “culuncos”, senderos hundidos ancestrales que hoy sirven como corredores para la vida silvestre, incluyendo tapires, colibríes y el oso de anteojos andino.

Los visitantes pueden recorrer la sección guiada de Guanto Pungo-Pelagallo y a sumergirse en la vida local mediante estancias en hogares familiares.
La experiencia se completa saboreando productos caseros de la zona, como queso, yogur y mermelada de papayuela, y alojándose en casas familiares con anfitriones locales que le permitirán sumergirse en el estilo de vida local.
Un rincón en Paraty
La Pousada Literária es una opción de alojamiento para quienes buscan el equilibrio entre el bullicio y la tranquilidad, sintiéndose como en una casa del centro histórico de la ciudad más interesante del eje Río-São Paulo.

Ubicado en Paraty, la ciudad brasileña al occidente del Estado de Río de Janeiro, los expertos destacan a este establecimiento de estilo colonial por su colaboración con los agricultores locales para implantar prácticas regenerativas en su granja biodinámica, así como los talleres de formación en hostelería que han permitido mejorar las competencias profesionales de 400 personas de la zona, entre las que se incluyen miembros de la comunidad indígena caiçara.
Energía renovable en la Patagonia
En el imponente Parque Nacional Torres del Paine, de Chile, ECOcamp Patagonia funciona con un 90% de energía renovable y pone la inclusividad en el centro de su operación. Este campamento apoya a las comunidades agrícolas locales que conforman su cadena de suministro, mientras que los artesanos locales han proporcionado la decoración del alojamiento fundado en 2001.
El destino se caracteriza por ser una mezcla de aventura, sostenibilidad ambiental y comodidad en la naturaleza, que ofrece comida y vino de buena calidad, con alojamientos innovadores y ecológicos en los domos geodésicos.
Empoderamiento femenino
En el Valle Sagrado, específicamente en Ollantaytambo y la cuenca de Patacancha, en Perú, 135 artesanas indígenas han unido fuerzas para celebrar y compartir su conocimiento intergeneracional.
A través de talleres textiles, los visitantes aprenden sobre el uso de plantas locales y minerales para el teñido de materiales y practican la técnica ancestral del telar de cintura. Esta iniciativa no solo preserva la cultura viva, sino que proporciona ingresos directos a las comunidades a través de la venta de souvenirs.
Lucha contra la deforestación
El Parque Nacional El Imposible, en Ahuachapán, El Salvador, ha luchado durante décadas contra la deforestación, la caza ilegal y el desarrollo rural. Hogar de especies en peligro de extinción como el águila crestinegra, jabalíes y pumas, el ecoturismo se ha convertido en un salvavidas para este hábitat.
Abierto al público desde 1997, esta área ofrece al turista zonas para acampar, senderos, miradores, guías comunales e infraestructura para alojarse.
Apoyo a la comunidad
Guyana se posiciona como un referente de cómo el turismo puede financiar tanto la conservación como el desarrollo educativo. Un ejemplo notable es el eco-lodge Caiman House, en el pueblo de Yupukari, una iniciativa propiedad de la comunidad que utiliza métodos de base para empoderar a los residentes.
Al emplear a 30 aldeanos y reinvertir las ganancias en una biblioteca comunitaria y programas de alfabetización a través de la Fundación Rupununi Learners, el lodge se convierte en un motor de progreso social.
De manera similar, el Iwokrama International Centre protege 371.000 hectáreas de bosque virgen en la Guayana Esequiba, sirviendo como base vital para la investigación científica de especies como el jaguar y el guacamayo escarlata.
Esta entidad trabaja directamente con 20 comunidades vecinas, capacitando guardaparques y guías, lo que garantiza que la gestión del bosque beneficie tanto a la biodiversidad como a los habitantes de la zona.
Conservación marina
En la región del Caribe, la lucha contra la crisis climática y la protección de los recursos marinos ha dado lugar a iniciativas de alto impacto.
En San Vicente y las Granadinas, el Parque Marino Tobago Cays protege 64,5 kilómetros cuadrados de ecosistemas críticos, financiando su monitoreo y mantenimiento de infraestructura a través de tarifas de visitantes.

Este modelo no solo salvaguarda tortugas y arrecifes, sino que asegura que la economía local —centrada en el buceo y tours operados por residentes— prospere.
Por su parte, Granada ofrece una experiencia inmersiva a través de los retiros Roots-to-Reef organizados por la tienda de buceo Aquanautos, donde los viajeros participan activamente en la restauración de manglares y la erradicación de especies invasivas como el pez león, trabajando codo con codo con las comunidades costeras y granjas locales.
En las Bahamas, la isla Green Turtle Cay destaca por su proyecto de conservación liderado por la comunidad, que ha establecido 18 puntos de anclaje seguros para proteger los arrecifes del daño de las embarcaciones y organiza expediciones anuales para plantar corales en áreas degradadas.













